viernes, 28 de septiembre de 2012

Acabar con la democracia tutelada


El sábado 22 se celebra la asamblea de la Federación Estatal de Asociaciones de Gestores Culturales (FEAGC), aprobando que “la cultura se considere como un derecho y no solo como una cuestión económica”. El domingo se celebra el programa Fluxus to the People en el Museo Reina Sofía y, como parte de las actividades, el itinerario Temple Express/Ruta Devota organizada por el colectivo de arquitectura Zuloark con la colaboración de Fabricantes de Ideas. Una ruta para mostrar la diversidad religiosa de La Latina y Lavapiés, espacios de devoción y culto, algunos semicladestinos, apenas visibles: evangélicos, iglesia china, mezquitas, Filadelfia, calvinista, iglesias católicas, Mensajeros por la Paz… los no católicos sin financiación pública alguna, incluso poder ver por primera vez la propuesta atea de Leo Bassi–, el objetivo difundir la diversidad cultural que existe en nuestros barrios mostrando las religiones como cultura. El lunes en el espacio municipal autogestionado El Campo de Cebada, se comienza a debatir el Plan Estratégico de Cultura del Ayuntamiento de Madrid (PECAM) y el martes #25S, ampliamente conocido y difundido.


Todo esto ha ocurrido en Madrid. Pueden parecer actividades absolutamente diferentes pero no lo son. Forman parte de una realidad, la pluralidad existente en una zona muy concreta de la ciudad, reflejo de la mayoría de nuestros barrios y localidades. Por muchos esfuerzos que algunos, políticos y medios por ejemplo, hagan por mostrar una sociedad monolítica, es imposible. Es necesario hacer una revisión crítica de nuestra cultura sometida mayoritariamente al poder, justificando de palabra y obra sus acciones, a merced de las industrias culturales, propiciado el consumo banal, alejándose del espíritu crítico. Cultura fundamentalista con capitales y mercados, desmovilizadora y poco democrática.


15M y 25S son justamente lo contrario como fueron, con todas las diferencias, el “No a la Guerra” o “V de Vivienda”. Han evidenciado los mensajes de “no hay otros caminos”, “las únicas salidas”, sacando a nuestra sociedad de la amnesia colectiva, del olvido, la desmemoria. Otras maneras de ver y entender la acción política y la cultura de participación. Cuestionando el sistema desde su base, mostrándolo en estado puro, exponiendo que las fuerzas de seguridad son una herramienta exclusivamente al servicio de la clase política, incumpliendo leyes y normas de manera generalizada sin hacer nada por impedirlo. En la noche del 25S muchos fuimos testigos de cómo esas fuerzas tan democráticas, actuaron de forma “tan correcta y proporcionada” según autoridades y sindicatos policiales, negando auxilio a personas malheridas, teniendo que ser los mismos ciudadanos quienes tuvieran que hacerlo ante su negativa; lo presenciamos en directo. Los mismos que golpean e impiden el trabajo de los medios de comunicación a los que intentan acallar por la fuerza o con llamadas censoras, para tener que acudir, otra vez, a los medios internacionales para saber realmente lo que acontece en nuestro país. Poco a poco van cayendo los grandes tópicos que nos aletargaban, entre ellos el de la “modélica transición”, mostrando que quien manda y toma las decisiones son los poderes económicos a través de una clase política sometida y unos medios a su servicio.


Visión que tiene que ver muy poco con la sociedad real, mucho más plural, diversa y participativa, alejada de la política-espectáculo. Trabajando, diseñando, ejecutando proyectos comunes, participativos. La que alza la voz al grito de no nos representan, tomando sin permisos gubernamentales las plazas como espacios y ágoras ciudadanas, la que pone en evidencia un sistema que solo sabe usar la fuerza y la represión ante la falta de ideas. 


La democracia solo es posible con la máxima participación, reflejando toda la diversidad existente, poniendo los medios para mostrarla. Es imprescindible, necesario y saludable acabar con el monopolio cultural vigente, para acabar con una democracia tutelada que cada vez refleja menos nuestra realidad, dando paso a una democracia participativa, ciudadana, real. Ésta es la transición verdaderamente necesaria, la democracia del siglo XXI, la de las personas, es preciso abrir un nuevo periodo constituyente en ese sentido.

¿Antipolítica? Más razones para rescatar el Congreso.


Artículo publicado por José Enrique Ema en:

A propósito de un artículo y del cuestionamiento del 25s señalándolo como antipolítico y potencialmente totalitario hecha desde posiciones críticas con el Gobierno español y las actuales directrices de la troika (los mismos argumentos, por cierto, que escuchamos también sobre 15M); me parece conveniente interpelar a esta sensibilidad política si aspiramos a que el proceso constituyente que queremos cuente con el mayor de los apoyos. No solo con la determinación de los convencidos sino también con la simpatía, al menos, de los convencibles.

1.- Una tarea irrenunciable de la política es mantener abierta la posibilidad misma de la política. Dicho de otro modo, no podemos reducir la política a la gestión y la administración de lo que hay como si lo que hay tuviera que ser eternamente el único horizonte de lo posible. Hay política cuando lo que hay puede ser otra cosa. Por eso, señalar que quienes ocupan ahora el Congreso no están a la altura de la política, es política y es políticamente legítimo.

2.- Para que haya política es imprescindible que haya instituciones, formas más o menos estables de organizar la vida en común. Y también formas y procedimientos de representación, espacios públicos de discusión y participación política, directa y delegada. Instituciones al servicio de la capacidad de hacer política de todos y de cualquiera, es decir, de la democracia. Y puede haber mejores instituciones políticas y democráticas que las que tenemos. Por eso es perfectamente posible señalar y rechazar el uso antidemocrático (las decisiones sobre lo que es de todos no están al alcance de todos) y antipolítico (no es posible otro escenario que el que ya tenemos) de las instituciones que tenemos, sin que ello signifique el rechazo de toda institución política.

3.- Tenemos elecciones, representación y parlamentos. Pero hoy resulta evidente que todo ello no es suficiente para que haya política y democracia. Hay quienes aspirando a lo último apuestan por aprovechar las posibilidades, mayores o menores, de lo primero (por ejemplo, aspirando a una victoria electoral). Aunque no todas las instituciones políticas tienen que ser estatales, hay sin duda mejores políticas estatales que otras. Merece la pena trabajar porque estas lleguen lo más lejos posible. Pero ni la política, ni la democracia, se reducen a ellas. Es más, si la política sólo fuera la política en, de y para las instituciones, la política y la democracia se cancelarían. No habría más que prácticas administrativas, como poco, al servicio de perpetuarse como institución.

4.- Mucha política interesante ha ocurrido y ocurre fuera de las instituciones estatales, a veces, incluso a distancia o enfrentada a ellas. Pero, así como no podemos reducir la política a la política en las instituciones, no podemos dejar que toda la política que merezca la pena ocurra fuera de ellas, desatendiendo el escenario estatal. Creo que quienes no ponemos todo nuestro empeño político en sus actuales instituciones, tenemos que hacernos cargo de algún modo de modo de relacionarnos, intervenir o participar en ellas; más todavía, si queremos que sean otra cosa en este tiempo en el que han sido puestas al servicio de lo que nos lleva a lo peor. Rodear y rescatar el Congreso es una forma de hacernos cargo de nuestra responsabilidad con nuestras instituciones, es una apuesta por reconstruir la política, la democracia y hacer que estas sean posibles allí donde han dejado de serlo.

4.- Prefiero que haya elecciones, representación y parlamento a que no los haya. Pero me niego a que las únicas alternativas a nuestro alcance sean el desastre totalitario sin elecciones o el totalitarismo de los mercados con coartada electoral. Algunas críticas al 25s (y en su día al 15m) finalmente parecen apuntar a este escenario como el único posible, como si únicamente pudiésemos elegir entre lo malo y lo peor. Dentro de estas coordenadas la política y la democracia son imposibles. Ahora se trata de abrir otras posibilidades, de hacer posible esto que en esta situación nos dicen imposible. Queremos más política y más democracia, más y mejores instituciones para ello, y no menos. Para eso salimos a la calle.
José Enrique Ema

miércoles, 26 de septiembre de 2012

La imagen real de España en el exterior

Esta es realmente la imagen que da España en el exterior. Menos la fotografía del dueño del bar protegiendo a sus clientes las demás están extraídas de las ediciones digitales de New York Times (USA), The Guardian (UK) y La República (IT).




"No llueve, es Madrid que está llorando"

Siento la obligación de escribir sobre lo vivido ayer en Madrid. Algo difícil de creer si nos has estado presente. Emociones y angustias vividas en constante cambio. Humillación y gratificación, ilusión y decepción.
Desde hace tiempo cuando acudo a estas concentraciones suelo hacerlo sin la acreditación correspondiente, seguramente por querer estar al lado de los que realmente no puede relatar lo que ocurre viviéndolo en primera persona, aunque es posible que la razón principal sea el olvido y la no necesidad de tener que hacerlo en un estado democrático donde la libertad de expresión e información deben estar garantizadas  
Ayer si la llevaba, pero volví a apostarme entre los concentrados que miraban con curiosidad la presencia de un acreditado entre ellos, sin saber su labor concreta. No sé realmente cual fue el motivo de la carga en Neptuno, alrededor de las veinte treinta, si puedo afirmar que los allí presentes mantenían/mos un comportamiento muy tranquilo, incluso festivo, a pesar de la desproporcionada presencia policial. Solo en uno de los tramo de uno de los carriles del Paseo del Prado había veintiún furgonetas de policía con todos sus efectivos vestidos como extras de Robocob, equipados con armas varias y por supuesto sin identificación alguna. Nuevamente quien debe cumplir la ley es el primero en saltársela.
La intervención fue contundente delante de la escalinata del Museo del Prado. A menos de cinco metros disparan pelotas de goma. Uno de los manifestantes se desploma. En segundos varios concentrados acuden a socorrerle. Ante los gritos de ayuda, cámaras de televisión y fotógrafos avanzan rápidamente para grabar lo ocurrido. Se pide una ambulancia, ningún policía responde a la llamada de socorro. Los propios manifestantes evacuan al herido. A la par y a pocos metros una nueva carga produce más heridos, alguno de ellos acaba en el Gregorio Marañón, de allí al Juzgado de Guardia a presentar denuncias por lesiones. En el propio hospital informan que no hay ambulancias, están todas por Neptuno.
En las inmediaciones del Congreso los  móviles apenas funcionan y menos para transmitir imágenes y videos por redes sociales. Los que lo consiguen muestran escenas de intervenciones desproporcionadas. Intentamos subir por Huertas, la policía lo impide, la acreditación de trabajo no sirve para nada. El derecho a la información no lo reconocen las fuerzas de seguridad. Llegamos a la plaza Atocha, unas chicas ven la acreditación, se prestan a pasarnos videos que han grabado, piden que por favor divulguemos las imágenes. Son muy jóvenes, están nerviosas, no parecen tener miedo, muestras un sentimiento indignado que tratan de contagiar, no se pueden creer lo que ocurre. Corrigiendo este texto me entero que una amiga de Lucía, mi hija de dieciseis años, ha sido detenida y la pueden acusar de resistencia a la autoridad.
En la misma plaza la policía interviene ante cualquier grupo un poco numeroso, seas manifestante o estés esperando el bus. Van de un lado a otro cambiando constantemente de dirección, parecen desconcertados sin más orden que intervenir ante cualquier movimiento, muchos de ellos han venido de otras ciudades y no conocen la ciudad. Más tarde nos enteramos que han bajado a los andenes de la estación del Cercanías y han cargado contra los allí presentes.
Vemos imágenes donde parece que los mismos que protagonizaron los primeros incidentes, el pretexto para la intervención policial ampliamente difundidas por las televisiones del régimen, poco después se dedican a entregar detenidos a la policía, otro de los montajes que tanto gustan a nuestra delegada de gobierno. Nos informan que hay algún compañero de la prensa en el hospital, ancianos apaleados, incluso que una persona puede quedar parapléjica, el Samur parece confirmarlo posteriormente. Las imágenes recorren el mundo. Mientras la prensa internacional se hace eco de lo ocurrido, el gobierno felicita a la policía.
En mi entrada anterior mantenía que fuera cual fuera la respuesta ciudadana el 25S ya había triunfado. Ayer fue la mejor muestra de ello. Ha puesto contra la cuerda a un gobierno que solo entiende la violencia, la provocación y la manipulación para justificar sus políticas e intervenciones. Una ciudadanía interconectada en red enfrentada a la maquinaría represora del estado en estado puro. Un presidente de gobierno que aprovecha la tribuna de la Naciones Unidas para hablar de Gibraltar y no de los problemas reales del país. Un gobierno que ignora, reprime y condena a una ciudadanía que exige una democracia más real.
Ayer el Parlamento que nos representa dio muestra de una debilidad, una insensibilidad que seguramente profundizará la brecha entre gobernantes y gobernados, que no es lo mismo que representantes y ciudadanos. Hace meses alguien escribía en una parada de autobús “nos mean y dice que llueve”. Ayer volviendo al barrio leo el siguiente tuit “no llueve, es Madrid que está llorando” mientras la lluvia caía sobre nosotros. Lágrimas de tristeza, de rabia, de solidaridad, responsabilidad, ética. De sentimiento de orfandad por quien nos debería representar pero para nada huérfanos ante tanta calidad humana y compromiso comportido.
Escribiendo este texto me doy cuenta que puede que sea poco objetivo. La objetividad es imposible pero por lo menos que quede la honestidad de contar lo que vemos y vivimos.

martes, 25 de septiembre de 2012

#25S Hoy es un gran día


Siempre he reconocido que participo en la asamblea de mi barrio @AsambleaAustria del 15M, y realmente siento orgullo? no sé si esa es la palabra exacta, pero realmente es un auténtico lujo compartir debates, experiencias, acciones entre compañeras –siento que algunas sigan sin comprender por qué utilizamos el femenino- de procedencias tan diversas y de ideologías tan dispares. 


No voy a contar lo que ha supuesto el 15M en un país donde toda la participación política se reducía a las instituciones. Tampoco voy a relatar cómo ha contribuido a cambiar la agenda política de partidos y gobernantes, ni por supuesto el miedo que la mayoría de la clase política tiene a la ciudadanía que dice representar. Todavía se están esperando gestos e iniciativas ante las detenciones arbitrarias de estos días y sobre todo ante un Congreso blindado con cinco perímetros de seguridad, ante una acción que se ha coordinado por ciudadanas anónimas reunidas en locales autogestionados y de barrio, qué gran diferencia de medios, observando como la voluntad decidida da algunas pone en cuestión los abusos de un poder mostrando el miedo del Parlamento a la calle incapaz de comprender y visualizar que unos y otros son/somos ciudadanas iguales.


La asamblea de mi barrio después de tres semanas de debates decidió no secundar el 25S, por varios motivos, lo hizo prácticamente por unanimidad de las participantes habituales. Desde entonces las circunstancias han cambiado. La convocatoria inicial llena de sombras y dudas ha dado paso a una con  mucha más transparencia y horizontalidad lo que ha traído consigo que en la última asamblea se reconsiderara la participación.


Una vez más se ha vuelto a mostrar la anchura de miras de un movimiento cuyos miembros procesan/mos diferentes ideologías siendo conscientes que las mismas siempre son signos de obediencia, de fe –como cualquier religión- en lo que se cree y que ello es una excelente herramienta para perpetuar el poder. Las asambleas muestran como cada una deja sus ideologías a un lado –que no abandonarlas- para participar en procesos plurales y eso solo es posible por un cambio de mentes y de escenario, democracia participativa y trabajo en común en pro de la mejor ideología, la de la igualdad social y real.


Los intentos de criminalización del 25S comparándolo con nazis y fascistas solo pueden proceder de aquellos que cada día están dando golpes de estado al estado, del mal llamado, bienestar que no entienden, ni quieren comprender el sentido real de la democracia, se les llena las bocas esas palabras y no hacen nada por impedir actividades fascistas pidiendo públicamente un golpe de estado, como ocurrió en la manifestación que fue de Ferraz a Génova, el pasado 15S.


El 25S es un signo de democracia. La clase política en vez de criminalizar y reprimir debería analizar los motivos que han llevado a esta convocatoria. Es el tema central que a casi nadie interesa debatir, ni poner sobre la mesa de discusión. Lo menos trascendente es la convocatoria o como se ha hecho, lo realmente importante son los motivos que han llevado a hacerla. Cuando nuestros representantes no entran al debate la ciudadanía conscientemente tiene que abrir el mismo, se trata fundamentalmente de recuperar un Congreso, que la clase política asuma las consecuencias de sus decisiones, que la democracia hay que promoverla y practicar todos los días y tenemos que hacerlo todas y no solo las elegidas en un proceso electoral continuamente golpeado y falseado apoyado en unos medios de comunicación aduladores del poder, el editorial de hoy de El País vuelve a manifestar los intereses que hay detrás de este medio de comunicación, para nada independiente. Se trata de más y mejor democracia.


Hoy saldré a la calle, lo haré como ciudadano, también como colaborador de varios medios de comunicación donde narraré esta experiencia que lo único que pretende es que la democracia sea real, algo que parece poner de los nervios, algo tan sencillo pero tan trascendente para todas. 


Con independencia del resultado de la convocatoria, lo que acontezca hoy es un gran éxito al modificar agendas encorsetadas, evidenciando que a pesar de todo que #Sisepuede.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Hablando de gestión cultural

Hoy hemos celebrado asamblea de la Federación Estatal de Asociaciones de Gestores Culturales (FEAGC), a la misma han acudido catorce asociaciones, Baleares ha delegado su voto, además se ha aceptado la incorporación de la asociación de Euskadi (APROKUE).

Se ha aprobado el Plan de Actuación debatido a lo largo del primer semestre del año, se ha dejado abierto a modificaciones dados los cambios continuos que se está produciendo en el sector, las cuentas y se ha elegido nueva Junta Directiva.

A AGETEC (Madrid) nos ha tocado asumir la Presidencia, PROCURA (Aragón) Vicepresidencia, APGCC (Catalunya) Tesorería, APGCA (Asturies) Secretaria y las vocalías para Andalucía (GECA), Navarra (PGCN) y Patrimonio Cultural (AEGPC). Había más propuestas para las vocalías pero se ha consensuado estudiar una reforma estatutaria en profundidad que aborde posibles nuevas incorporaciones, ya que con los estatutos actuales no se puede ampliar el número de ellas.

Desde un punto de vista absolutamente personal creo que el debate ha sido muy enriquecedor por la diversidad y pluralidad de ideas e intervenciones. Estamos en momentos muy complicados profesionalmente, quizás por ello la intensidad de las discusiones que se están produciendo en nuestro entorno estén generando proyectos muy innovadores y participativos.

Debemos seguir defendiendo la cultura como un derecho constitucionalmente reconocido pero ser conscientes que el sector está en continua transformación, que lo público cada vez tendrá menos peso, que la multiculturalidad y la diversidad son una ventaja, que la cultura digital transforma nuestra acción, los modos de trabajar y la manera de relacionarnos. Que el procomún está consolidado, que el tercer sector es imprescindible y que la cultura en red y en redes son realidades que abren muchos caminos y nuevas posibilidades.

La cultura se ha deslegitimizado en los últimos años, tenemos buena parte culpa por haber claudicado o habernos dejar llevar por discursos que justificaban y amparaban intereses muy concretos de las grandes industrias culturales y creativas que poco tenían ver con la cultura de la ciudadanía, de la proximidad, de la que hace y crea ciudad.

Para nada sirve quejas y lamentaciones hemos caído en nuestras propias trampas y contradiciones, solo sirve la enmienda, ser proactivos, generadores de ideas y herramientas que contribuyan a la transformación de nuestros entornos. Quizás sea preciso volver a la animación que fue lo que a muchos nos animó a elegir esta profesión. De ello hablaba con los compañeros de Navarra en la comida posasamblea. Acaso sea preciso una relectura y una reelaboración de los textos de  nuestros clásicos; Ezequiel Ander-Egg, Eduard Delgado, José María Quintana, Fernando Cembranos, David H. Montesinos, María Bustelo, Avelino Hernández, Paloma López de Ceballos, María Salas, Marco Marchioni, Ángel de Castro… hemos tenido los mejores maestros y parece que nos avergonzarnos de ello. Nuestra falta de I+D es un lastre que padecemos, mientras no corrijamos ese déficit poco avanzaremos y poco se valorará nuestra labor.

Cultura y educación, que poco hablamos de esto en nuestros encuentros y reuniones, para fomentar el conocimiento, el espíritu crítico, la transformación intentando acabar con la subordinación de la cultura a la economía.

En todo ello ¿qué papel juega la ciudadanía? No deberíamos seguir mendigando más participación, ¿quién es nadie para decirte hasta donde y hasta cuando puedes hacerlo? La participación no puede ser dirigida, ni tutelada, todos debemos decidir conjuntamente como y cuando lo hacemos.

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación permiten el autogobierno, la autogestión, el trabajo común, el colaborativo, el control, la horizontalidad. La ocupación del espacio público es esencial para romper la dinámica gobernantes/gobernados. Cultura y movimientos sociales emergentes deben caminar al unísono. ¿Cómo surgió y se desarrolló el 15M? ¿El 132 mexicano? o ¿El 20F en Marruecos? Y ¿Las primaveras árabes? –en plural-. ¿No han utilizado herramientas socioculturales para desarrollar y difundir sus acciones? ¿Somos incapaces de reconocer que otros están utilizando instrumentos que antes manejábamos y por entrar en dinámicas socioculturales desde una perspectiva exclusivamente económica hemos abandonado hace tiempo? ¿Hemos renunciado definitivamente a la crítica individual y colectiva?

Estamos en tiempos de incertidumbre pero también de esperanza, que no de Aguirre. Quizás debamos mirar más a América Latina y África sin abandonar Europa. Desarrollar nuestro trabajo pensando más en la ciudadanía y menos en la economía.  La creación no puede ser exclusivamente entendida como una transacción económica. Hay que buscar rendimientos económicos desde otras perspectivas, no guste o no la realidad nos lleva a la invención y de como lo hagamos dependerá en buena parte nuestro sustento.

La cultura es un derecho a la que todos debemos tener acceso teniendo la oportunidad de participar en su creación, elaboración y distribución. Para poder lograrlo es imprescindible que la clase política, y la ciudadanía, lo entiendan asignando los presupuestos correspondientes. Solo lo harán cuando sean conscientes de que la cultura es un VALOR y no una MARCA, que la riqueza de un país, de una nación, de un estado es proporcional a su diversidad esa que nunca hemos sabido reconocer y que en cualquier otro lugar sería un motivo de orgullo. Somos una nación de naciones, nos enriquece nuestra pluralidad y no los intereses económicos de cada una de ellas.

En estos tiempos nos toca investigar, reflexionar y compartir. Ser capaces de generar ideas entre todas, abandonar egos, poner nuestras experiencias al servicio colectivo, buscar la positividad, ser respetuosos, transparentes y responsables,  solo así será posible que nuestro trabajo sea eficaz, que la gestión cultural sea algo valorada.

Mientras escribo me acompaña la música de Cristóbal Repetto, Panteón Rococó, Hoba Hoba Spirit, Dremen, L.E. Flaco, Mágica, Canallas, Doctor Krápula…. Hay otras músicas igual que hay otras maneras de gestionar. Mañana colaboramos en la organización de la #rutadevota dentro del programa “Fluxus to the people” que organiza el Museo Reina Sofía. Mostraremos la diversidad cultural de nuestro barrio, desde una perspectiva religiosa. Recorremos templos católicos, mezquitas, iglesias protestantes diversas, gitana, latina y china incluso la del Pato que creado el amigo Leo Bassi. Todo ello en un territorio muy pequeño, La Latina y Lavapiés, una realidad que existe, se ignora y desconoce que vamos a mostrar algunos que no tenemos ninguna creencia religiosa. Lo vamos hacer con los compañeros y compañera del colectivo de arquitectura Zuloark una muestra más de que la gestión cultural va más allá de lo que queremos reconocer, es mucho más diversa, rica y gratificante.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Según elboletín.com "La mafia anticastrista ayuda a Aguirre a conseguir Eurovegas"

Noticia aparecida en:
La ‘mafia’ anticastrista ayuda a Aguirre a conseguir Eurovegas
Nacional / E.B. / 18:30:00
Las relaciones de Esperanza Aguirre con los sectores anticastristas, denominados por algunos como una ‘mafia’, podrían haber sido claves para que Madrid se convierta en la sede de Eurovegas. Sheldon Adelson, impulsor de este megacasino, concede jugosas donaciones al ala derecha del Partido Republicano, el Tea Party, que tiene una amplia representación en Miami integrada en su mayoría por opositores al régimen cubano.

Al final la balanza se ha decantado por Madrid. A pesar de que hay que esperar hasta la semana que viene para que se haga oficial que la región se convierta en la elegida para construir el proyecto Eurovegas, ya todo el mundo lo da por hecho. Una decisión en la que podrían haber influido, y mucho, los contactos que tiene
Esperanza Aguirrecon los anticastristas.

En Miami hay pocos empresarios u opositores al régimen de Cuba que no conozcan, aunque sea de oídas, a la presidenta de la Comunidad de Madrid. Raro es el año que no viaja a Florida para verse con los empresarios instalados en Florida o reunirse con la colonia anticastrista. Y es que, su figura es muy apreciada al otro lado del Atlántico, así como sus tesis políticas, ya que estos colectivos se caracterizan por su defensa del neoliberalismo.

Esta situación podría haberse dejado notar a la hora de que
Adelson haya elegido a Madrid como la sede para su casino. Y es que, una gran cantidad de estos empresarios y anticastristas militan en las filas del Tea Party, un partido que tiene al magnate australiano, impulsor de Eurovegas, como uno de los principales donantes. Relación que hace evidente la posibilidad de contactos para que la región sea la ganadora frente a Barcelona.

Entre los anticastristas del Tea Party destaca
Marco Rubio que logró un escaño en el Senado de los Estados Unidos, siendo el candidato favorito de movimiento político ultraconservador, así como Ileana Ros-Lehtinen o Mario Díaz Balart.

Cultura como justificación


En Madrid pocas cosas te pueden sorprender, algunas llaman la atención. Sociedad viva basada en su complejidad y diversidad. Vivimos, padecemos y soportamos una violencia de estado inimaginable, atónitos ante despliegues policiales en barrios, con el objetivo de crear fronteras interiores, ellos/nosotros, que en vez de intimidar están promoviendo el efecto contrario, una solidaridad amplia. Cultura de calle, de plazas, compartir, trabajo colectivo, solidaridad, herramientas contra amenazas, abusos y despropósitos. El próximo domingo se llevará a cabo la #RutaDevota, organizada por el Colectivo de Arquitectura Zuloark con el apoyo de Fabricantes de Ideas. Salida desde el Centro de Arte Reina Sofía mostrando la diversidad religiosa de nuestros barrios. Musulmanes, católicos, evangélicos, pentecostales… incluso la Iglesia del Pato promovida por nuestro bufón más ilustre, Leo Bassi, para visibilizar una realidad que palpamos días y noches los vecinos, pero no los que nos gobiernan.

Se está debatiendo el Plan Estratégico de la Cultura del Ayuntamiento de Madrid; mucha información, mapeo incompleto, propuestas inexistentes e intenciones que poco tienen que ver con la realidad. El gobierno municipal muestra un tipo de ciudad acorde con su modelo de sociedad, regida por las reglas del mercado a donde solo pueden acceder a determinados servicios los que cuenten con los recursos necesarios, sin mencionar en ningún momento que la incertidumbre y la complejidad económica prima a la hora de concretar cualquier intervención. 

Modelo económico-cultural que solo visualiza ejes como Castellana-Recoletos-Prado o Gran Vía, ignorando Malasaña, Chueca, Lavapiés o Vallecas. Que no reconoce la riqueza que en algunos distritos como Centro, Villaverde, Carabanchel, Tetuán o Usera supone que la población inmigrante supere el 20%. Propuesta donde ciudadanos y ciudadanas no existen, reconociendo solo a consumidores y usuarios evidenciando el papel que los mismos tienen para nuestros ingenieros culturales. Donde se reduce la participación al envío de sugerencias enlatadas sin conocer, ni opinar sobre las que realizan otros sobre temas similares. Propuesta de sociedad digital reducida a redes sociales o retransmisiones vía streaming, ignorando la cultura libre o mostrándola como anécdota, cuando es una de las ciudades a nivel mundial donde se están desarrollando un mayor número de iniciativas en este sentido. 

La cultura es un derecho constitucionalmente reconocido, las instituciones públicas deben tener un papel activo para lograrlo reforzando proyectos, servicios e iniciativas. La cultura no es solo lo que se produce, diseña y muestra en el interior de edificios y templos institucionales, públicos o privados. Cultura es lo que ocurre en plazas, parques, barrios, ordenadores, en la Red y redes. Cultura es cualquier iniciativa por un mundo mejor. Es poner herramientas para enmendar injusticias, desigualdades, conocer al otro, beneficiarse de la diferencia.

Cultura no es socavar iniciativas incómodas, críticas o diferentes. Cultura no es desalojar o clausurar edificios o propuestas incómodas, poco tiene que ver con tapiar y aislar diez mil libros, de una biblioteca singular autogestionada. Cultura nunca es represión. Mostrar La Tabacalera como un ejemplo de libertad como hacen las instituciones, es una falacia. Una excusa para ocultar una política cultural inexistente, intentando soslayar una represión ciudadana cada vez más evidente. No se debe caer en la trampa. Cultura es otra cosa, por ello siempre es una de las grandes castigadas, ya sea por subidas de IVA o por la falta de propuestas e ideas coherentes vertebradoras de la sociedad. Para nada interesa una sociedad culta, formada, crítica y participativa, por eso no debe sorprender que los diferentes planes elaborados solo buscan justificar un modelo muy concreto de sociedad utilizando la cultura para ello.