lunes, 21 de enero de 2013

2013, el año de ellas

 
 

Texto publicado el pasado viernes en El Diario Vasco

Múltiples y diversas propuestas, dan vida a una escena musical femenina absolutamente innovadora.

Todo parece indicar que en este año que acaba de echar andar el protagonismo musical femenino va ser mucho más amplio y sobre todo mucho más diverso que en los anteriores. Poco a poco van viendo la luz nombres –algunos con una amplia trayectoria– y proyectos, que suponen un importante revulsivo para el panorama musical. Nuevas maneras de producción, difusión y distribución junto a la elaboración de proyectos compartidos, animan la escena, permitiendo una mayor descentralización y democratización. El trabajo en red y en la Red los están haciendo visibles sin olvidar un cada vez más extendido feminismo musical, que da paso a un mayor número de iniciativas autogestionadas, que contribuyen a divulgar esta diversidad relegada hasta hace muy poco a espacios minoritarios, casi siempre de carácter local.

Muchas propuestas, algunas de ellas verdaderamente sugerentes, han surgido recientemente. Natural de Granada y viajera en Los Ángeles, Le Parody recaló en Madrid donde es una referencia imprescindible en constante ascenso. Folk, electrónica y autogestión, una combinación nada habitual y por eso mismo resbaladiza ante la posibilidad de conseguir resultados contrarios a los previstos. En su primera demo Párala Vértigo, nos aventuró en su singular utopía. Una gran difusión en la Red y su constante presencia en pequeños escenarios, la dieron a conocer a las mentes musicales más inquietas. A finales de 2012 autoeditó su primer álbum digital, Cásala, que poco tiene que ver con una serie televisiva y mucho más con una película melodramática y espacial. Once temas, frases entrecortadas, ausencia de estribillos, pedales, samplers, beats, la simplicidad del ukelele y las aportaciones del cubano Frank Santiuste a la trompeta, han hecho que sea una de las producciones más innovadora del año que acaba de terminar. El disco, editado bajo una licencia Creative Commons, se puede descargar con precio libre en http://leparody.bandcamp.com.

San Antolín de Ibias es una pequeña parroquia asturiana con menos de un millar de habitantes. De allí procede Lorena Álvarez y su Banda Municipal. Parte de la música de raíz para transmitir todo tipo de emociones con auténtica maestría, atrapando al público con letras osadas, directas y desenfadadas, instrumentos tradicionales y una indefinición perfectamente calculada. Triunfadora en el Monkey Week, su directo muestra la validez de esa música sencilla capaz de romper tabúes y complejos, mostrando que no hay que residir en una gran urbe ni estar respaldada por la gran industria, para tener un nombre entre los privilegiados que consiguen no dejar indiferente a nadie –en el sentido más amplio– tanto en las grabaciones como en los directos.

También asturiana es Cristina Gestido. Muy pocos conocen que esta ovetense formó parte de la Royal Philharmonic Orchestra de Londres con la que grabó en Abbey Road el álbum Symphonicities de Sting, al que acompañó en su gira de presentación mundial en 2010. Ha sido integrante de las bandas de Rusell Watson, Dominic Miller y David Bisbal, colaborando también con algunas de las orquestas sinfónicas más importantes de España y del Reino Unido. Con tal bagaje musical no es de extrañar que su apuesta beba de lo clásico, del pop y del rock; sabias combinaciones poco desarrolladas entre nosotros y siempre plausibles. El año pasado se puso bajo la batuta de Juan de Dios Martín, productor de Amaral o Xoel López entre otros, para dar a luz su primer EP “Me escaparé”, paso previo al CD Empezar de nuevo.

La Rioja, Venezuela, Chile y Canarias son los puntos de encuentro de Violeta Vil, desde donde emergen las figuras de Mónica Di Francesco (voz y teclados) y Yanara Espinoza (guitarra). A finales de año editaron el mini álbum Lápidas y cocoteros, que incluye ocho temas frescos, sorprendentes y cautivadores, con versión tecno incluida de “La pericona” de Violeta Parra. Una invitación a soñar con el mejor pop, el tropicalismo y un cierto misticismo entre lo gótico y el vudú.

Tras coffee&wine, todo junto y con minúsculas, se esconde el último proyecto de la fundadora de Manderley Ana Franco, acompañada por Andrés Cabanes. Neofolk, canciones íntimas, exquisitas, sencillas y sutiles, en una apuesta musical que se refleja en From The Ground, su primer disco. Según sus propias palabras, esta militante activa de la cultura libre lo define como: “Un viaje desde las azoteas y el cielo de Madrid hasta la profundidad de la tierra”.

La lista es interminable e incompleta. Infinidad de rincones y géneros. Experiencias analógicas, digitales y virales. Innovación, clasicismo, diversión o aventura… Pero sobre todo ilusión y renovación. Algunas han conseguido abrirse un pequeño hueco. Nombres ya reconocidos como los de Marina Gallardo, Lidia Damunt o Lidia Miranda; otros como los de Sheila Blanco, Hilda Hund, Arponera o Las Tímidas son ya habituales fuera de sus circuitos y ámbitos cotidianos. Como también los de las que exploran géneros menos tradicionales: la electrónica de Narcoléptica, el punk de las manchegas Gonagon o poniéndose a los platos como Thug Ladies dj’s.

Para concluir, varios nombres que no debemos olvidar: el de la chilena Soledad Vélez, residente en Valencia, con un folk  peculiar y sensual. La siempre admirada Cristina Lliso promete volver en primavera a los escenarios presentando su primera grabación en solitario “Si alguna vez”. Silvia Pérez Cruz debe continuar con la progresión que la ha convertido en la artista más interesante del 2012 y otras como Virginia Labuat, disco nuevo disco en primavera, mostrarán que el pasar por programas como OT o LaVoz no son nada más que instrumentos para el desarrollo de propuestas que van mucho más allá de las frecuencias televisivas como demostró en su momento la cordobesa Vega.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Narcoleptica es sólo una chica... y de Sevilla!! :)

Rubén Caravaca Fernández dijo...

Tienes razón, fue un error al tener que acortar el tamaño del texto e intentar meter un poco de todo y de sitios diferentes. Disculpas y enmiendo.