sábado, 10 de marzo de 2007

Más de lo mismo

La semana esta siendo calentita. Las cosas que hacen en este país, unos pocos, son difíciles de calibrar. Hay una crispación política que no se nota en la calle. Estamos pasmados por una agresividad inaudita que está abriendo las puertas de una extrema derecha que parecía que no existía, pero que cuando ha tenido la más mínima oportunidad de salir a la luz, lo ha hecho, con el visto bueno de los máximos dirigentes del PP.


Da pena ver a la Presidenta Okupa de nuestra Comunidad o al Secretario General del PP en la misma manifestación con gente condenada por golpista y sintiéndose orgullosa por denegar cualquier tipo de ayuda o subvención a la Asociación de Victimas que preside Pilar Manjón.


Todo lo que cuentan sobre el tema de De Juana Chaos está envuelto en mentiras, embustes y falsedades.


Mintieron cuando la Guerra de Irak, mintieron el 11-M, mintieron con los muertos del Yak 44 y vuelven a mentir. No tienen ninguna credibilidad y es de suponer que el resto de sus actuaciones sean igual de cínicas.


Mienten y además no pueden ocultar ni sus influencias ideológicas, ni las políticas. Son los herederos de los que impulsaron penas de muertes, juicios sumarísimos, leyes de fugas... Es una vergüenza que la Presidente Okupa diga que lo de Juana Chaos es lo peor que ha ocurrido en Madrid desde el 23-F. No se le cae la cara de vergüenza al decirlo. Que opinaran los muertos por bombas, accidentes laborales, violencia de género, racial... esta señora no tiene ninguna ética para representar a los madrileños.


Querían que se muriera de Juana Chaos. Y con toda seguridad si hubiera ocurrido dentro de un par de años acusarían a Rubalcaba de asesinato.


Están a favor de la pena de muerte, aunque no es político reconocerlo. Que felices se sintieron algunos con la ejecución de Sadam. Más de uno de se alegró por el atentando en la T4. Sus comportamientos esos días fueron otro insulto a las victimas


Son victimas de sus propias mentiras, como algunos de los medios de comunicación que les apoyan.


Sus concentraciones recuerdan a las de la Plaza de Oriente. Autobuses, bocatas y banderas incluidas.


Ahora tienen que vociferar para restar interés al juicio del 11-M donde todas las mentiras que han contando van cayendo una a una y para esconder todos los casos de corrupción que sacuden a muchos de los ayuntamientos donde gobiernan.


No hay que entrar en su juego, sabemos quienes son, por qué lo hacen y los intereses que tienen algunos en apoyarles.