viernes 17 de febrero de 2012

Activismo cultural

En estos días que echa a andar la feria de arte contemporáneo más importante de nuestro país, ARCO, es interesante hacer algún tipo de reflexión. Parece irrebatible que el día a día pone de manifiesto la labor notable de gestores y comunicadores culturales. Su labor permite dar a conocer y difundir determinadas actividades y proyectos que habitualmente no son tenidos en cuenta por los medios de comunicación más convencionales. Las redes sociales juegan en este sentido un papel determinante.


En paralelo surgen nuevas mallas interconectadas protagonizadas por dinamizadores y creadores con el objetivo de dar a conocer otro tipo de propuestas. Conexiones dinámicas y activas con el objetivo de amplificar la labor da cada uno de ellos. Una forma de activismo, en este caso cultural.


Novedosas maneras de comunicar pero también de intervención por parte de los creadores, como la realizada hace pocas semanas directamente por Agustín Benito Oterino. Su estilo pictórico transcurre desde el expresionismo figurativo al abstracto pasando por un cierto expresionismo visceral. Aunque su labor es reconocida por academias de Bellas Artes como las Viterbo y Venecia, ambas en Italia, participando en proyectos como el Civitella de Agliano Orvieto junto a artistas de toda Europa, o realizando trabajados de investigación innovadora sobre la relación entre sonido, escritura y pintura para la Universidad Nebrija de Madrid, lo tiene realmente complicado para exponer en galerías y establecimientos relacionados con la difusión del arte.


No es un secreto que el mercado del arte está en pocas manos, existiendo un acuerdo tácito en el que están incluidos coleccionistas, patrocinadores y responsables políticos, por el cual solo determinados artistas y obras pueden tener acceso al mercado estructurado. Detrás de buena parte de la obra de Miquel Barceló se encuentra el marchante suizo Bruno Bischofberger que se encarga de comercializarla. La galería neoyorkina Pace Wildenstein, la parisina Lelong o la Marlborough con sedes en Nueva York, Londres, Mónaco, Santiago de Chile y Madrid, son algunos ejemplos del mercado del arte globalizado, como bien señalaba Javier Molins en un artículo reciente.


Espacios alternativos y nuevos escenarios son las opciones que tienen los artistas que no están incluidos en los grandes circuitos artísticos. Benito Oterino ha intentado romper su aislamiento exponiendo en un teatro de la capital. Su obra ha podido ser visionada y adquirida durante tres semanas por todo tipo de público, no solo por los asistentes a las sesiones teatrales. El Teatro Fígaro ha cambiado también sus hábitos abriendo sus puertas por las mañanas, una manera más de rentabilizar su espacio. Es tiempo de innovación y optimización de lugares y recursos. A galerías de arte, talleres particulares y ferias de arte hay que añadir lugares como salas de exposiciones no comerciales y la utilización de espacios públicos como teatros, restaurantes, hoteles…


En períodos como los actuales donde la creación y la cultura son relegadas a un segundo plano, es preciso abrir nuevas vías para lograr resultados óptimos. No se trata solo de crear. Es preciso dotarse de herramientas de intervención para dar visibilidad, conocimiento y comprensión, sin olvidar la realidad más próxima. Nuevo activismo cultural que busque la complicidad de creadores, gestores, difusores y público, creando un proceso positivo, participativo y multiplicador que permita seguir visualizando que la cultura, pese a quien le pese, es un derecho humano irrenunciable. El arte tiene un papel fundamental en este sentido. Idéntico al que ha asumido a lo largo de la historia.

domingo 12 de febrero de 2012

15M Contra el pesimismo por Carlos Taibo

Artículo publicado originalmente en:


http://www.carlostaibo.com/articulos/texto/index.php?id=364


De siempre hemos tenido problemas a la hora de evaluar lo que ocurre con nuestros movimientos sociales. A duras penas esos problemas podían faltar en el caso del 15-M. Por momentos parece que se ha extendido, con respecto a este último, un pesimismo sin límites que no aprecia otra cosa sino un permanente declive. En la gestación de ese estado de ánimo se dan cita, por una parte, los pesimistas ‘internos’ –aquellos que no ven sino rasgos negativos en el movimiento— y, por otra, los ecos de lo que cuentan los medios de incomunicación del sistema.


A esos medios que acabo de mencionar sólo les interesa el 15-M cuando hay algo gordo de por medio. Le prestan atención, las más de las veces amañada, a los episodios en lo que se revela –o eso dicen— algún tipo de violencia y procuran acompañar, por citar otro ejemplo, macromanifestaciones como las registradas el 19 de junio o el 15 de octubre del año pasado. Nada quieren saber, en cambio, del terreno en el que en los hechos se dirimen la realidad y el futuro del 15-M: el del trabajo cotidiano, a menudo sórdido y poco vistoso, de un movimiento que afortunadamente permanece vivo y activo. Cuando se asume esa tarea que los medios prefieren esquivar, la imagen del 15-M no invita precisamente al pesimismo. El movimiento está ahí, su presencia y sus iniciativas son constantes, no ha perdido un ápice de radicalidad contestataria, ha propiciado el asentamiento de una nueva identidad crítica y sigue dejando bien a las claras que algo ha cambiado, y para bien, en la cabeza de mucha gente.


Nada de lo anterior significa, claro, que falten los problemas. Al margen de reyertas internas que siempre están ahí, me permito identificar uno de ellos, que guarda una relación estrecha –dicho sea de paso— con los criterios de evaluación de lo que ocurre con el movimiento: aunque muchas gentes dicen simpatizar con este último, lo común es que no den el paso de sumarse a asambleas, campañas e iniciativas. Pese a ello, lo suyo es subrayar que el panorama resulta claramente preferible al que se hacía valer el 14 de mayo del año pasado. Si bien es verdad que la asistencia a las asambleas de barrio ha menguado sensiblemente, no lo es menos que hoy –y me remito al ejemplo, creo que generalizable, de Madrid— disponemos de una tupida red de organizaciones locales del 15-M que le siguen dando un aire distinto a una ciudad tradicionalmente adormecida en el terreno social y reivindicativo.


Me permito agregar dos comentarios sobre materias afines. El primero lo es sobre algo que escucho con frecuencia en las asambleas del 15-M, o en sus aledaños: la idea de que hay que pujar por convertir el movimiento en un partido político. Me parece que en muchos surge de la intuición, poco fundamentada, de que la aparente crisis del movimiento –ya he señalado que a mi entender no hay tal— exigiría medidas eficacistas como la encaminada a dotarlo de una estructura convencional. Aunque no dudo de la buena intención de quienes preconizan eso, creo firmemente que semejante perspectiva sería el final del 15-M, una traición a buena parte de las razones que justifican su existencia y un procedimiento de integración rápida en el sistema. Hace unos meses una colega me preguntó si pensaba que existía algún riesgo de ilegalización del movimiento. Le respondí que era imposible legalizar lo que, por fortuna, no es legal en su orgullosa reivindicación de la asamblea, de la autogestión y de la ausencia de representaciones y liderazgos.


Mi segundo comentario no tiene, pese a las apariencias, ninguna dimensión de frivolidad. Las condiciones climatológicas de estas horas –subrayémoslo cuantas veces sea preciso— no son lo mejor para la biología de un movimiento que nació, en la primavera, ocupando plazas y avenidas. El hecho de que el 15-M haya tenido que recogerse, en muchos casos, en lugares cerrados dibuja un escenario hostil que a buen seguro en algo alimenta las versiones pesimistas a las que me he referido al principio. Tengo la firme certeza de que, incluso para los más recalcitrantes, la fortaleza y la presencia del movimiento se harán evidentes en unas semanas. Nada es más necesario habida cuenta de lo que se nos viene encima.

De Sol a Sol

Esta semana ha sido una de las más musicales en directo, sin estar implicado directamente, de los últimos tiempos. El miércoles fuimos a ver No Band for Lluvia, la formación capitaneada por la actriz Lluvia Rojo, un pop enérgico, contundente y, en cierta manera, siniestro, con una puesta escénica que debe mejorar.


El viernes excursión al Centro Cultural García Lorca de Rivas Vaciamadrid para escuchar a Uxia que presentaba su último disco Meu canto grabado en Río de Janeiro. Un recorrido por sus veinticinco años de carrera musical que sirvió para ver a algunos amigos y conocidos que hacía tiempo no veía.


Para finalizar el sábado pasamos de la concentración en Puerta de Sol a la cercana Sala El Sol para escuchar a una excelente banda The Last 3 Lines que desconocía totalmente. Natalia Brovedanni responsable de comunicación de Aloud Music me invitó al evento y fue una muy excelente idea aceptar su propuesta. Música contundente a cargo del grupo de Barcelona para disfrute de los asistentes contribuyendo a superar el frío glacial de las calles madrileñas. Los que se los perdieron mañana lunes vuelven a subirse a un escenario madrileño, en este caso en la Sala Costello, en formato acústico. Un tuit definía perfectamente el concierto “Por 12 míseros euros os estáis perdiendo un conciertazo de una banda que le sobra calidad y le falta reconocimiento”.

viernes 10 de febrero de 2012

La pérdida de valor de la cultura

Cada vez parece más que evidente que no estamos ante una crisis económica, sino ante un problema de modelo. Los gobiernos se afanan en tomar medidas que no parecen surtir los resultados esperados a pesar de los esfuerzos con que lo intentan. Se trata de parches sin que nadie tenga la valentía de hacer una operación a corazón abierto que cambie y regenere totalmente nuestra realidad. Vamos hacia una Europa moribunda indiferente para el resto del planeta.


En épocas de recortes la cultura es siempre uno de los sectores más perjudicados, gobierne quien gobierne. Los profesionales nos quejamos de ello sin ser capaces de vislumbrar que buena parte de lo que acaece es consecuencia de nuestro comportamiento, del valor con la que la hemos tratado. Más que el valor su no valor.


Nunca la hemos planteado como un derecho irrenunciable, como la sanidad, la educación o las prestaciones sociales. En la mayoría de las ocasiones nos hemos dejado llevar por su versión más mercantilista, comercial e industrial. El ladrillazo cultural, nunca cuestionado, es un ejemplo de ello. Equipamientos faraónicos en beneficio de las grandes constructoras, sin prever su utilidad posterior y la asignación de los recursos humanos y materiales necesarios para poder desplegar su actividad. Lo mismo se puede decir de múltiples festivales surgidos tras el desplome de la burbuja inmobiliaria que solo buscaban el beneficio económico y no una labor cultural real. Ambos objetivos no tienen por qué ser incompatibles.


La promoción de una cultura exclusivamente generadora de beneficios económicos, a través de términos y modelos como industrias culturales y/o creativas, bendecidas por la Cumbre de Lisboa, debates sobre leyes como la Sinde, SOPA y ACTA o normativas promovidas por las sociedades de gestión de derechos, han generado más visibilidad cultural pero ha perdido valor al ser tratada como un producto económico más, lo que supone la crítica y el alejamiento de la ciudadanía que no entiende que la creación se reduzca a números, estadísticas y cuentas.


La cultura ha abandonado su valor crítico y con ello el cordón umbilical con la sociedad. El espacio, la nube, que denunciaba los abusos del poder, la desigualdad, la corrupción, la disminución de los derechos humanos o los recortes democráticos, han dado paso a un enfoque mercantil, perdiendo credibilidad y con ello el abandono de buena parte de la población.


Todos somos responsables. Hemos hecho tanto hincapié en su visión más economicista que nos ha devorado el espacio, el territorio y sobre todo el pensamiento. Debemos asumir la responsabilidad e intentar que vuelva a ocupar el lugar que le corresponde. Un cambio de pensamiento que modifique la relación y por lo tanto la intervención en la gestión cultural.


Es una responsabilidad social. La cultura son personas y pensamientos, no mercancías, ni materiales de usar y tirar. No podemos ser cómplices de su banalización. Es preciso reflexionar e intervenir. Creación y creadores son algunas de nuestras mejores materias primas. En plena crisis, países como Alemania, Francia o Noruega, los primeros con mayor deuda proporcional que nosotros, han aumentado sus presupuestos culturales, es coherente y lógico. Tienen perfectamente asumido que el control viene por las ideas y no por las armas o la industria. Estaría bien que aprendiéramos de ellos en ese sentido y no solamente en aquellas medidas que propugnan recortes y disminución de derechos fundamentales para nosotros, permitiendo que sus promotores tengan más privilegios y control.

jueves 9 de febrero de 2012

Spinetta y Charly "Rezo por Vos". En el Estadio Vélez de Buenos Aires


video

"¿Quién resistirá cuando el arte ataque?"

Ayer nos dejó uno de los grandes de la música popular en castellano: Luis Alberto Spinetta. Forma parte de esa estirpe de grandes músicos argentinos, algunos presentes en la foto que he tomado del blog
http://almaltiempobuenacama.wordpress.com


Nunca llegamos a trabajar con él, y no será por la cantidad de sugerencias que recibos para hacerlo; quizás junto con Gustavo Cerati hayan sido los dos grandes del rock argentino con los que no hemos realizado ningún concierto en España.


En la foto, de izquierda a derecha, están: Charly García, que gira tan estupenda aquella de julio de 2004. Fito Páez con el que estuvimos en Pirineos Sur hace un par de años. Andrés Calamaro el año pasado en el festival oscense donde cubríamos la comunicación. Spinetta con los brazos en alto y León Gieco con el que hemos hecho varias giras. El último es el periodista Victor Pintos. Quizás falta en la foto Gustavo Santaolalla para estar juntas todas las estrellas del rock argentino.


Supongo que en estos días se hablará de su paso por el grupo Almendra. Del delirante “Spinettalandiay sus amigos” una grabación rápida y trepidante. De su relación artística con Lito Vitale. Del acústico “Kamikaze”. De sus conciertos con Los Socios del Desierto en el Teatro Ópera y de… y también comentario que realizó al conocer el estado de coma del mencioando Cerati:ángel inquieto que sobrevuela la ciudad de la furia" que en la actualidad sigue postrado luchando por la vida.


El mejor tributo que podemos hacerle es recordar algunas de sus letras que ayer noche, en España, reproducía el portal digital http://prodavinci.com


“Después de todo tu eres la única muralla, si no te saltas nunca darás un solo paso”


"Y todas las cosas que conozco, se parecen al cielo..."


"Cuando vuelva del cielo, te voy a estar llamando, como llama la luna, a todas las mareas".


"Cuando vuelva del cielo, te voy a empezar a extrañar".


"Los que luchan por su bosque nunca pueden descansar".


"Menos mal que ahora el camino está sencillo, que el viejo polvo no solo está conmigo".


"Todos los espejos de su corazón, se quebraron en mí..."


"Es este mundo de locos y fascistas...dime nena: ¿cómo puedo yo cambiarlo?"


o "¿Quién resistirá cuando el arte ataque?" que titula esta entrada.

miércoles 1 de febrero de 2012

#Publica12






La semana pasada tuvo lugar en el @cbamadrid una nueva edición de #Publica12 organizado por la Fundación Contemporánea con su director Alberto Fesser al frente. Un encuentro de información, intercambio y participación de profesionales de la gestión cultural; cuarenta actividades, sesenta ponentes, más de quinientos asistentes. Propuestas y debates para contrastar y compartir. A pesar de la que está cayendo en el ámbito cultural (cierre de equipamientos, EREs, despidos, recortes desmesurados, depresiones, asfixia a las iniciativas más innovadoras o propuestas de mecenazgo beneficiosas solo para las grandes corporaciones) la queja estuvo prácticamente ausente. Mirar adelante y no dejarse llevar por el pesimismo generalizado marcaron el encuentro.


De igual manera que una de las iniciativas más valoradas: 10x10 Pública. Quince experiencias elegidas entre las más de cuarenta presentadas. Iniciativas innovadoras, transgresoras, fomentando la participación y el emprendimiento. @Fabricanteideas presentamos “Comunicar la diversidad” basada en nuestra experiencia en el ámbito de la cooperación y comunicación cultural. Si Pública logra incorporar a la gestión cultural independiente, la que mantiene el tejido cultural de nuestro país, y a las propuestas más innovadoras –las de mayor reconocimiento y prestigio internacional– basadas en el procomún y la cultura libre, estaremos dando pasos significativos para mostrar nuestro mayor patrimonio: la diversidad cultural.


Nuestra cultura es mucho más que la institucional, la oficial, la más popular o la que acapara los medios de comunicación. Miles de creadores, actores, gestores están desarrollando propuestas que deberían divulgarse y ser reconocidas, 10x10 Pública lo ha evidenciado con luminosidad. Nuestra única imagen no debe ser la evidente. No sigamos recreándonos en obras y creadores que enorgullecen pero que no representan nuestro contexto actual.


Debemos aprovechar nuestra realidad territorial, sociológica y lingüística y mostrar nuestra diversidad cultural. No podemos seguir siendo solo un país de toros, flamenco y fútbol. Ni tampoco el de Goya, Picasso, Machado, Lorca, Almodóvar o Buñuel exclusivamente. No podemos derrochar en ladrillo y equipamientos que luego hay que condenar por no contar con los presupuestos necesarios para mantenerlos y gestionarlos. No debemos cerrar puertas a la investigación ni a la creación. Mientras todas las administraciones –no solo las gobernadas por el PP– reducen los presupuestos de cultura, Francia, Alemania y Noruega los incrementan, aunque la deuda de los dos primeros en términos porcentuales sea mayor que la nuestra.


Tenemos las mejores materias primas: creadores y científicos. Pongamos las condiciones para que el conjunto de la sociedad se enriquezca de ello y no tengan la necesidad de emigrar y que otros se beneficien, en primer lugar, de ello. Practiquemos realmente un patriotismo sincero que enorgullezca y no divida. Aprovechemos las múltiples experiencias existentes y las que surjan, poniéndolas al servicio de toda la comunidad.


Que no nos contagien el miedo los que pretenden que seamos un país sumiso incapaz de sacar provecho de lo mejor de sí mismo. Colaboremos y desarrollemos nuestra inteligencia colectiva en contraposición a los que proponen congoja y sacrificios. Sí se puede. La cultura, la investigación y el conocimiento tienen una labor diferencial que nos alejará de una supuesta única realidad, que sabemos falsa, que nos está llevando al peor de los mundos posibles.

viernes 20 de enero de 2012

Jueves sin tregua

Este jueves pasado fue un día muy intenso. Viajé a Barcelona para participar en el curso de posgrado sobre Cooperación Cultural Internacional en la Universidad, donde traté los temas sobre comunicar la diversidad y experiencias de cooperación musical en el campo de la música.


Las sesiones fueron un poco duras al ser continuas, pero muy gratificantes para alguien que no se dedica a la docencia habitualmente. Las clases, el viaje, un encuentro la tarde anterior para crear una bitácora sobre blogs culturales iberoamericanos y una comida de trabajo, me llevaron a coger el AVE de vuelta con auténticas ganas de descanso, algo que casi nunca pretendo pero que ayer, de alguna manera, necesitaba.


La tranquilidad duró poco. El amigo Lluis Bonet difundió en su twitter la idea de que sería bueno exigir una casilla en la declaración de la renta para que el 0,7% se dedicara a la cultura, convirtiendo el regreso en un debate muy atractivo, necesario y aglutinador, algo que se echa en falta en nuestra profesión.


Ya en destino la noche continúa animada con el cierre por parte del FBI del portal de descargas Megaupload. La decisión desencadenó una lluvia de mensajes e informaciones relacionadas. A las tres de la madrugada había un 24% más de tráfico en internet que cualquier otro día a la misma hora.


Que Anonymous decidiera intervenir ante esa acción, originó lo que algunos han denominado “Primera Guerra Digital” a nivel mundial. Quince minutos después de conocerse la noticia el popular grupo de hacktivistas había atacado, y dejado fuera de combate, las páginas de Universal Music, RIAA (el lobby discográfico), MPAA (el cinematográfico), el Departamento de Justicia, el FBI… entre otras.


Acción – Reacción ante una intervención que pone de manifiesto que la llamada ley SOPA no tiene sentido. Las llamadas fuerzas de seguridad no necesitan ningún tipo de normativa para actuar e intentar controlar cualquier actividad que consideren ilegal.


Redactando esta nota recibo un tuit que indica “Lamar Smith, el principal patrocinador de SOPA, dijo el viernes en un comunicado que ha tirado a la basura la ley hasta que haya un acuerdo más amplio de solución” procede de un twittero mexicano. Nada de extrañar dado lo acontecido y que la organización Avaaz lleve ya más de dos millones y medio de firmas contra la censura en internet, entre otras múltiples acciones.


A nadie se le escapa la presión que deben estar ejerciendo las grandes industrias del entretenimiento para sacar este tipo de proyectos adelante; en nuestro país sabemos de ello. No sé qué cara pondrán los que apoyaron la Ley Sinde-Wert al comprobar que su hermana americana no va a tener la misma suerte. No parece fácil que puedan conseguirlo con facilidad. La ciudadanía no parece estar dispuesta a renunciar a ninguna parcela de libertad. Lo acontecido ayer, más el apagón digital del miércoles, pone de manifiesto que la movilización existe y no tiene pinta de detenerse.


Los gobernantes deberían tomar nota, apostar por los ciudadanos y no por las grandes corporaciones, evitando caer en errores anteriores. En diferentes foros se está debatiendo la conveniencia de boicotear a compañías y artistas que apoyen este tipo de leyes y a los partidos que las auspicien. Una recomendación: nadie debería olvidar lo ocurrido en el último año en nuestro país.

@AsambleaAustria


Siempre he defendido la importancia de movimientos como el 15-M. Cualquier propuesta que proponga profundizar en el sistema democrático debe ser digna de respeto y consideración, y más en un sistema donde la democracia parece estar bajo mínimos. El PSOE envuelto en una discusión que pretende enmendar su debacle eligiendo de capitán a alguno de los responsables de la misma. Puede ser su solución, no soy nadie para dudar de ello. El PP escudado en una mayoría significativa realizando una política opuesta a lo anunciado en la campaña electoral. Nadie duda de su legitimidad, pero deberían reflexionar que sus votos son solo unos pocos más que abstención, blancos y nulos juntos.


No es un problema solo de los partidos. Es un problema del sistema, todos somos responsables. De los ciudadanos por no implicarnos activamente en lo que nos incumbe, exigiendo una democracia más participativa. De un parlamento que nada tiene que ver con la sociedad del conocimiento. Una institución donde da igual lo que se discuta, se proponga y debata, el voto está siempre determinado por la disciplina. Una justicia más preocupada en procesar a denunciantes que a denunciados donde parece que no todos somos iguales. Unos medios de comunicación cuya principal preocupación es la subsistencia, conscientes de que la crítica al poder puede suponer su asfixia económica. Un sistema fiscal y financiero que beneficia el fraude, la corrupción, castigando a los trabajadores y a los más débiles. Una iglesia y unas fuerzas de seguridad al servicio del poder, utilizando púlpitos y uniformes a su servicio.


Militantes de la izquierda tradicional me preguntan y demandan en Twitter “Dónde están ahora los del 15-M?” No puedo hablar sobre el colectivo en su conjunto, puedo hacerlo desde la perspectiva de mi propio barrio @AsambleaAustria. En una semana han organizado una fiesta para recaudar fondos para los gastos que originaron la detención de dos de sus compañeras durante la manifestación laica del pasado mes de agosto. Han creado un grupo de autoconsumo, de la huerta al consumidor. Preparan una jornada sobre cultura libre y una nueva edición de las Plazas de la Cultura, plazas del barrio con actividades culturales realizadas por los propios vecinos. La nueva cita por motivos climatológicos se realizará en el Mercado de la Cebada, en peligro de privatización, muestra de su compromiso con lo público. Como ya hicieron con El Piscinazo, demandando la reconstrucción del único polideportivo del barrio derribado por el gobierno de Ruiz Gallardón con fondos del Plan E, o coordinando a la comunidad escolar ante los recortes educativos de Esperanza Aguirre. Este fin de semana han desarrollado unas Jornadas sobre “Decrecimiento y otras economías”. A lo anterior hay que añadir las reuniones sectoriales (política, arte, comunicación, mercado, legal…), la asamblea semanal y el apoyo a los afectados por hipotecas, redadas racistas… Es solo la labor de una de las asambleas del distrito Centro de Madrid, a las que habría que añadir las organizadas por el resto de asambleas del mismo distrito: @letras15M, @am_dosdemayo, @barriolavapies y Chueca. Ninguna entidad política, social o sindical, tiene tal volumen de intervención. Todas realizadas con recursos propios, sin ningún tipo de financiación, con un sistema organizativo totalmente horizontal, asambleario, sin líderes ni protagonismos, trabajando en y en Red.


Maneras de acción política que poco tienen que ver con lo habitual. Lo local y lo global con una única recompensa: construir un mundo mejor. Cada sábado en la asamblea semanal se palpa la emoción de los que intervienen, la complicidad de los que asienten, la solidaridad con los que lo pasan mal, la manera de aislar a los que distorsionan o intentan monopolizar, por partidismo o personalismo, los debates. Nueva cultura política alejada de la tradicional que será preciso que se adapte si no quiere proseguir su caída libre.

viernes 13 de enero de 2012

Tiempo de ideas




En los pasados días festivos tuve la oportunidad de leer un par de novelas de Petros Markaris. En la actualidad devoro El olvido que seremos de Héctor Abad Faciolince. En las primeras el protagonista es el comisario griego Kostas Jaritos, en la segunda el médico -padre del autor del relato- Héctor Abad Gómez asesinado hace unos años en el centro de la ciudad de Medellín. Protagonistas ficticios y reales, supuestamente antagónicos unidos por la convención por el trabajo bien hecho y las ideas, algo cada vez menos valorado.


Planteamientos que fueron el mejor regalo de mi padre. Estudios básicos, trabajador desde los doce años, guerras, emigración, represión, injusticia y reconocimiento. Intentó vivir, ser coherente, sin renunciar a principios muchas veces contradictorios. Militancia sindical prohibida entre semana, cantante coral viernes y sábado, predicador evangélico los domingos.


Era él mismo. Recogía lo mejor de cada patio para diseñar un mundo único, el suyo, conviviendo con todos en la disparidad, al servicio colectivo. Singularidad en la pluralidad que debería tener la consideración oportuna. Derecho a la participación personal que convendría ser valorado y reconocido, fomentando con ello la potencialidad de cada uno.


No parece ser el camino. La apuesta es por homogeneidades falsas que conducen a un punto sin retorno. Contribución y participación como problema, para el poder y para los que aspiran a ocuparlo. Incapaces de vislumbrar el valor de las personas, de cada una -en singular- estímulo y energía para la acción y el bienestar común.


Ausencia de ideas impiden el pensamiento libre, útil para todos como conjunto. Proceso doloroso, renuncia al derecho de la felicidad. Sometimiento, claudicación, beneficio fácil, usurpación de lo ajeno, tergiversación del conocimiento, muestran un contexto donde la injusticia crece y la diversidad se ahoga. La utopía, “es necesaria, es la línea de horizonte necesaria, sin la cual no tiene sentido la esperanza” en palabras del profesor Armard Matterlart.


Felicidad y esperanza a la que no debemos renunciar; ya nos hemos resignado a muchas cosas. Los Tiempos de errores de Mohamed Chukri parecen anécdotas. Dolor, pesar, sacrificio. Desatinos que quizás los mayas acierten a remediar un 21 de diciembre de este año que acabamos de empezar. Más previsible es que Irán y Estados Unidos converjan para resolver, otra vez más, mediante la fuerza una crisis creada por los depredadores que desatarán la contienda.


Más que nunca son necesarias las ideas. Recorrer y recoger lo mejor de nuestro pensamiento. Del conocimiento, de la creación, la autoría. Contribuir a la construcción de otro camino, donde individuos y colectivos convivan. Donde la duda no cree desasosiego, sino ilusión. Donde la claridad y liberación mental sean retos que nos embarquen en anhelos colectivos.


Para el comisario Jaritos, el doctor Abad Gómez y el trabajador Matías Caravaca, las ideas son esenciales para la dignidad. Fortalecen convicciones, sin necesidad de renunciar a principios, sin claudicar ante lo fácil, lo esperado, lo ventajoso. Evitar caer en devociones de cualquier tipo, más peligrosas cuando surgen de aquello que se dice soslayar. Concepción de vida que mantenga la esperanza. Ilusión de personas, y personajes, que creen en el hombre, contribuyendo a que el recorrido por la misma sea simplemente eso: un viaje, una vida.

jueves 5 de enero de 2012

¡Que inventen otros!

A pesar de los pesares el año 2011 no fue un año tan nefasto como se quiere presentar. Por primera vez en décadas un nuevo pensamiento crítico está presente -no parece que se vaya a estancar- y el procomún se han ido consolidando entre los sectores más dinámicos e innovadores. Nuevas formas de entender cultura, comunicación, relación, compromiso.


La crisis originada por la ausencia de valores donde los ciudadanos nunca somos tenidos en cuenta trae recortes y ajustes para la mayoría, y reservas millonarias de capital para los responsables de la situación política y económica. Nunca se recorta en industria militar –enormemente desarrollada durante los gobiernos de ZP-, en subvenciones a una Iglesia libre de impuestos o en burocracia obsoleta e inadecuada. Sin medidas contra el fraude fiscal, la corrupción, la economía sumergida o la huida de capitales. Ante la imposibilidad de conseguir cajas fuertes de alquiler en Madrid, “Sicav y grandes fortunas se están marchando a países como Luxemburgo” (www.elconfidencialdigital.com/dinero/071296)


Triste sino para nuestros investigadores, que tendrán que elegir entre el exilio o la retirada. El “¡Que inventen ellos!” de Unamuno en plena vigencia y no por cumplirse setenta y cinco años de la muerte del escritor y filósofo vasco. Cultura, educación, arte, cooperación y desarrollo vuelven a ser chivos expiatorios. Se penaliza a alguno de nuestros sectores más dinámicos, los que no visualizan los grandes medios ni los debates parlamentarios, que sortean con enormes esfuerzos las dificultades, contribuyendo a que la marca “España” tenga presencia y notoriedad internacional, una manera distinta de atraer personas y capital.


La cultura y la cooperación internacional han contribuido por primera vez a que tengamos presencia significativa en algunos países africanos; continente injustamente sacudido por hambrunas, guerras, esclavitud, trata de personas, rutas de armas, estupefacientes… Y han enmendado, en parte, la brecha creada por la actuación depredadora de algunas de nuestras grandes empresas en América Latina, hemisferio trascendental por historia, relaciones, idioma. Con medidas como las anunciadas pasaremos al vagón de cola.


En los últimos años, a pesar de errores, abusos y desaciertos, la labor en esos territorios no ha estado marcada por las grandes corporaciones, sino por el trabajo y esfuerzo de cientos de cooperantes, voluntarios, emprendedores, dinamizadores, gestores, personas, creadores, asociaciones, entidades. Ayudando a los más desprotegidos, mitigando desigualdades, creando sociedad civil, fomentado políticas de igualdad, democráticas, trabajando por la paz, los derechos humanos, la mejor manera de entender la diplomacia en un siglo incierto, confuso e injusto. Formas de intervención alejada, en la mayoría de ocasiones, de cualquier forma de neocolonialismo, todo pasará a ser parte de nuestra historia reciente.


Los nuevos aires van por el ladrillo, la desgravación de viviendas, el castigo a las rentas del trabajo. Se silencia el emprendimiento, el compromiso, la innovación. Vuelven a resonar las palabras de Unamuno que vaticinaron, con acierto, un futuro negro, triste, trágico. Esperemos que no vuelvan a ser premonitorias. Retrocedemos en lo mejor que tenemos: investigación, desarrollo, solidaridad, cooperación, creación, cultura, emprendimiento, dinamización; son nuestras señas de identidad. En el resto somos idénticos a los que nos rodean. Si realmente pensáramos como país deberíamos tener, aunque le pesara a Merkel, Sarkozy o Goldman Sachs, un nacionalismo bien entendido, el que nos corresponde, identifica y orgullece como pueblo que el pasado año, a pesar de la crisis, ha batido records de asistencia a determinadas manifestaciones culturales.

martes 3 de enero de 2012

Lo menos frecuente en este mundo es vivir. La mayoría de la gente existe, eso es todo (Oscar Wilde)



"Chau pesimismo" de Mario Benedetti

La amiga Mariví Ibarrola me manda este poema de Mario Benedetti que creo que hay que compartir.



"Chau pesimismo"



"Ya sos mayor de edad


tengo que despedirte


pesimismo



años que te preparo el desayuno


que vigilo tu tos de mal agüero


y te tomo la fiebre


que trato de narrarte pormenores


del pasado mediato


convencerte de que en el fondo somos


gallardos y leales


y también que al mal tiempo buena cara



pero como si nada


seguís malhumorado arisco e insociable


y te repantigás en la avería


como si fuese una butaca pullman



se te ve la fruición por el malogro


tu viejo idilio con la mala sombra


tu manía de orar junto a las ruinas


tu goce ante el desastre inesperado



claro que voy a despedirte


no sé por qué no lo hice antes


será porque tenés tu propio método


de hacerte necesario


y a uno lo deja triste tu tristeza


amargo tu amargura


alarmista tu alarma



ya sé vas a decirme no hay motivos


para la euforia y las celebraciones


y claro cuandonó tenés razón



pero es tan boba tu razón tan obvia


tan remendada y remedada


tan igualita al pálpito


que enseguida se vuelve sinrazón



ya sos mayor de edad


chau pesimismo



y por favor andate despacito


sin despertar al monstruo"