jueves, 13 de junio de 2013

Instituciones de la cultura libre

Magnífica reflexión del escritor, poeta y ensayista mexicano Gabriel Zaid publicada en Letras Libres:
Las instituciones culturales fueron naciendo en la memoria, la corte, el campus, la tertulía, la imprenta, desde la prehistoria hasta el Renacimiento.
La primera fue la tradición. Es una institución que conserva y recrea de memoria las innovaciones (generalmente anónimas) de la cultura popular. Sigue vigente en el habla, las creencias y muchas prácticas de la vida cotidiana.
La cultura superior aparece en las cortes de la Antigüedad. Refina la cultura popular y acelera la innovación. Nace libre, pero pronto queda bajo la tutela del monarca.
La educación superior también nace libre, en la Edad Media, pero pronto queda bajo la tutela de la Iglesia. Las primeras universidades fueron cooperativas de estudiantes que, en vez de tomar clases particulares en casa del maestro, contratan una casa, bedeles que la cuiden y maestros que vayan a dar clases. Las cosas se complican cuando adoptan la figura de gremios (primero de estudiantes y luego de maestros) que definen quiénes saben y quiénes no, quiénes tienen derecho a ejercer y quiénes no, como los gremios de artesanos.
El monopolio gremial anduvo suelto como un poder autónomo hasta que fue sometido a la tutela del poder vertical. El Estado combate la tutela eclesiástica, no para liberar el saber, sino para imponerle su propia tutela: un monopolio que autoriza o no los libros de texto, los programas de enseñanza, las profesiones y la cultura oficial.
La universidad se vuelve dominante por su relación con el poder, primero de la Iglesia y luego del Estado, que le da autoridad para establecer quién sabe y quién no sabe; y, por lo mismo, quién sube y quién no sube. La universidad administra las credenciales del saber para subir. El Estado descalifica y puede encarcelar como “usurpador de profesión” a quien ejerza como cirujano sin credenciales universitarias debidamente registradas.
La cultura libre nace en el mundo comercial. Gutenberg era empresario, Leonardo contratista, Erasmo freelance. Nace al margen de la universidad, y hasta en contra. Erasmo, Descartes y Spinoza rechazaron dar cátedra universitaria. No querían ser profesores, sino contertulios y autores. Frente al saber jerárquico, autorizado y certificado que se imparte en las universidades, prefirieron la conversación y la lectura.
Las academias nacen como tertulias de aficionados a leer, en el Renacimiento: como instituciones de la conversación entre iguales, no como membresías ostentables en el currículo.
La universidad no es académica. Adoptó el adjetivo para adornarse, cuando las academias se volvieron prestigiantes. No solo eso: trata de apoderarse de las academias, como fuente de prestigio para las carreras burocráticas internas de la universidad.
La conversación libre de las academias pasa de la tertulia a la imprenta: una tertulia invisible que se reúne sin necesidad de un lugar y momento de reunión. Eso abre el diálogo a los contertulios lejanos en el espacio y en el tiempo.
Quizá por lo indefinido de quiénes, dónde y cuándo participan en la tertulia invisible, la institución editorial no es vista como institución, a diferencia de la universidad, que tiene edificios monumentales y presupuestos monumentales.
La cultura libre prospera en la animación y dispersión del diálogo y la lectura libre: las imprentas, librerías, editoriales, revistas, cafés, tertulias, salones, academias; los teatros, grupos de músicos, cantantes y danzantes, casas de música, galerías, talleres de arquitectos, pintores, escultores, orfebres. Prospera en las microempresas de discos, radio, cine y televisión, mientras son artesanales: no integradas a monopolios mediáticos. Prospera en los blogues y otras formas de publicación en la internet, que nació del Estado, pero se volvió un instrumento de la cultura libre, a pesar de intentos de control vertical.
Por esta misma dispersión y fragmentación, la cultura libre no es vista como institución: como una especie de República Creadora. Y, sin embargo, es la principal institución creadora y difusora de innovaciones desde el Renacimiento. Es el centro sin centro de la cultura moderna, más importante para la innovación que las grandes universidades.
Las influencias dominantes del siglo XX (Marx, Freud, Einstein, Picasso, Stravinsky, Chaplin, Le Corbusier) nacieron de la libertad creadora de personas que trabajaban en su casa, en su consultorio, en su estudio, en su taller. Influyeron por la importancia de su obra, no por el peso institucional de su investidura. Tenían algo importante que decir y lo dijeron por su cuenta, firmando como personas, no como profesores, investigadores, clérigos o funcionarios.
La cultura libre es una institución invisible y ácrata: sin gobierno, territorio o edificios que manifiesten visiblemente su importancia, como la Iglesia, el Estado, la universidad, los consorcios mediáticos y las trasnacionales. No puede ofrecer altos empleos, ni emprender por su cuenta proyectos que requieran grandes presupuestos. No tiene representantes autorizados, ni los avala con investiduras oficiales. Opera en el mundo de los freelance, las microempresas y las microinstituciones, en el espacio dialogante de la sociedad civil.
Los altos empleos aparecen con el Estado y se extienden a la Iglesia, las grandes empresas y las grandes instituciones. Desde el siglo XIV, se legitiman con certificados de saber, y el saber universitario se orienta a hacer carrera trepadora. Los graduados se apoderan, en primer lugar, de la Iglesia; después, del Estado; y, finalmente, de todas las grandes estructuras de poder.
Algo tienen las burocracias (militares, cortesanas, eclesiásticas, estatales, universitarias, mediáticas, empresariales y sindicales) que desanima la creatividad. Las estructuras jerárquicas se llevan mal con la libertad creadora. Tienden al centralismo y la hegemonía. Desconfían de las iniciativas que no se rigen by the book. La animación creadora prospera sobre todo en microestructuras que andan sueltas, y que las burocracias tratan de integrar, atrayéndolas o intimidándolas.
La Academia Francesa proviene de una tertulia a la cual se hizo invitar (a fuerza) Richelieu, que le dio un carácter oficial, presupuesto y un proyecto por demás razonable: hacer un diccionario de la lengua. La destruyó como tertulia. Cien años antes, Francisco I retrasó la creación del Collège de France (concebido desde el Estado contra la hegemonía de la universidad) porque veía la importancia de reclutar a Erasmo, que andaba suelto y, finalmente, prefirió seguir suelto.
Justo Sierra, deseoso de coronarse y coronar el régimen de Porfirio Díaz con las fiestas del Centenario, integró verticalmente un paquete de escuelas que ya existían y declaró fundada la Universidad Nacional. A su vez, la Universidad ha ido infiltrando academias sueltas hasta integrarlas a su órbita.
Einstein fue reclutado por la Universidad de Berna cuando ya había publicado su primera teoría de la relatividad. El marxismo y el psicoanálisis no salieron de las universidades: entraron, después de acreditarse en el mundo de la lectura libre. Tampoco la obra de Picasso, Stravinsky, Chaplin y Le Corbusier salió de las universidades: entró.
Recientemente, John Craig Venter, impaciente con la burocracia del Human Genome Project (que el gobierno de los Estados Unidos inició con un grupo de universidades), se lanzó como empresario para demostrar lo que negaban: que se podía lograr en menos tiempo y con menos dinero. Sus innovaciones científicas entraron a las universidades una vez que su empresa (Celera Genomics) las estableció, fuera del mundo universitario.
El poder económico de las universidades, sus grandes presupuestos y edificios, su capacidad monopsónica para reclutar talentos que no tienen mercado en el mundo comercial y sus campañas de relaciones públicas y cabildeo les sirven para presentarse como la institución central de la cultura. Y no faltan los convencidos (paradójicamente) de que la institución medieval es el centro de la cultura moderna.
No lo es. En primer lugar, porque la enseñanza superior no es lo mismo que el desarrollo de la cultura superior. La universidad puede generar innovaciones en sus departamentos de investigación y extensión cultural, si los tiene y los apoya, pero está centrada en la educación. En segundo lugar, porque la institución del saber jerárquico, autorizado y certificado no es el medio ideal para la creatividad; menos aún si la institución es gigantesca, burocratizada y sindicalizada. En tercer lugar, porque la universidad conserva el eclesiástico desprecio del mundo comercial: el lugar de origen de la cultura moderna.

lunes, 10 de junio de 2013

¿Por qué lo sencillo es tan complicado?


 Columna aparecida en el número 2.155 de la revista Cambio 16, correspondiente al 10 de junio.
Con la llegada del estío, aunque este año parece que nunca va a producirse, se vuelven a celebrar multitud de encuentros, jornadas, escuelas de verano… centradas en la multiculturalidad que ya podemos observar en los avances de las programaciones. La difusión tiene una significativa relevancia y suelen estar precedidas de intervenciones oficiales donde se hace especial hincapié en la importancia de la cooperación y el entendimiento entre los pueblos.
Volverán a salir a la palestra discursos institucionales alejados del contexto real eludiendo determinados temas pretendiendo ignorar con ese silencio su existencia. No son los relacionados con la economía, la deslocalización de empresas, el empleo de menores y  sus condiciones de trabajo o las políticas agrarias y de pesca, se trata de algo más próximo; la vida cotidiana, la de las ciudades, los barrios, la convivencia. Desconozco lo que ocurre en otras ciudades pero en el distrito Centro de Madrid es un ritual que los cuerpos de seguridad del estado identifiquen aleatoriamente a personas por el color de su piel, por su raza. Molestia que ha creado más de un conflicto por el apoyo de vecinas y vecinos a las personas identificadas, la mayoría de ellas con años de convivencia en la zona. La delegada del gobierno propone un programa preventivo “Plan de convivencia y seguridad” en Lavapiés, las estadísticas muestran que es un barrio un poco más seguro que el resto de los existentes en el distrito, posiblemente con el objetivo velado de enfrentar a personas, asociaciones y colectivos ciudadanos.
IU denuncia que desde mayo de 2012 a enero de 2013 han sido identificadas 27.107 personas en todo el país, el 53,5% de origen extranjero, cuando la población inmigrante no llega al 20%, un tercio de ellos africanos, muchos de origen magrebí, marroquíes la mayoría. Pablo A. Sainz en Periodismo Humano mostraba recientemente unos datos que dejan perplejos. “El Informe de Evolución de la Criminalidad 2010 del Ministerio de Interior del año 2010, da cuenta que a Fronteras e Inmigración, del Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil se destinan 16587 agentes, lo que equivale a la suma del personal dedicado a perseguir delitos de la gravedad de la violencia de género (2008), terrorismo (5634) o el crimen organizado (7156 policías)”. Ante tal desproporción de recursos y prioridades sobran comentarios y palabras.
La realidad no es la que interesa en un momento concreto. Silenciarla y ocultarla son conductas opacas de manipuladores de todo signo. La diversidad es una fuente ingente de riqueza. La cultura tienen sentido si promueve cambios de comportamientos y actitudes donde prevalezcan los derechos humanos y las personas. Poner límites a un poder que se atribuye competencias que no le han sido delegadas es un reto irrenunciable, como el modificar comportamientos para profundizar las relaciones entre iguales.  El ser como país dependerá de las personas y de nuestra relación con nuestras vecinas y vecinos. Por internet  corre uno de los comentarios más virales de los últimos tiempos; antes al sacar dinero de un cajero mirábamos hacia atrás para ver posibles enemigos de lo ajenos, ahora sabemos que los hostiles están en el interior. Inexcusable recapacitar y sacar consecuencias. Conocer sin engaños de donde partimos, donde estamos, donde queremos ir. En todos los de foros hay que manifestarlo. Algo tan sincero pero tan complejo que algunos nunca son capaces de realizarlo, sencillamente por no creer en ello. Actos de honestidad, coherencia, tan simples como complicados.

martes, 4 de junio de 2013

Boleros con nombre de mujer: Natalia Lafourcade recrea libremente a Agustín Lara


Entrevista publicada el pasado día 31 de mayo en El Diario Vasco

Acaba de presentar su último disco Mujer Divina. Homenaje a Agustín Lara. Se muestra feliz “hemos tenido buena reacción de la gente, me han tratado muy bien a pesar de no haber tocado anteriormente con la banda que me ha acompañado en estas presentaciones”, orgullosa “de compartir este material tan especial trabajado con tanto cariño” y agradecida, “un lujo que a la gente le guste”.

No es la primera vez que nos visita, lo hizo con motivo del lanzamiento de su primer disco hace una década, no sabe las razones del paréntesis “Los proyectos tienen más posibilidades de consolidarse en sus territorios, las distancias son muy grandes. Los artistas soñamos con que nuestras obras se vean en otros países, a veces llega, otras no”.

Cuatro grabaciones, una de ellas de música instrumental, colaboraciones con Control Machete, Carla Morrison, Los Amigos Invisibles, El Canto del Loco, hasta llegar a Mujer Divina, un recorrido musical por la obra de Agustín Lara. “Procuré llegar a un punto medio entre lo que es Agustín Lara y lo que yo soy. Regresar al punto original donde podía tocar las canciones con guitarra, piano, partir de eso y ver hacia dónde las podía llevar. Sacar las canciones de esa manera me ha ayudado mucho para ir generando un proyecto que suene a actual, pero que tenga el toque antiguo de Agustín Lara”.

Interpretar temas del afamado compositor puede ser una ventaja, al mostrar un repertorio conocido, pero también perjudicial. “Era difícil hacer este proyecto. Una de entrada dice son canciones hermosas, populares. El proyecto tuvo mucho trabajo, mucho detalle, al tratarse de canciones que ya existían. Hasta cierto punto resultaba más difícil, se trataba de hacer algo nuevo para los que ya conocían a Agustín Lara y darlo a conocer a los que lo desconocían. Un reto interesante del que aprendí y estoy aprendiendo mucho”.

El compositor de Tlacotalpan tuvo una vida compleja, ¿quizás alguien en quién mirarse? “Me veo siendo una amiga suya, su intérprete, compartir ese gusto por la música, la bohemia, mostrar sus canciones, viajar lo más posible, compartirlo”. La ilusión “encontrarme a nuevas generaciones interpretando a Agustín Lara conmigo”, la emoción: “se está cumpliendo algo que me imaginaba, que soñaba” y reconocer “las canciones de Agustín Lara me han abierto un montón de posibilidades”. Trece temas e invitados como Kevin Johansen, Gilberto Gil, Jorge Drexler, Vicentico, Miguel Bosé. “El trabajo fue bastante fácil”, lo difícil “esperar a que las agendas coincidieran”, la ausencia “me hubiera gustado que estuviera Julieta Venegas, una de las personas que más admiro”. Lara compuso más de cuatrocientas canciones “seleccioné aquellas con las que me sentía más identificada, las que me hacen sentir como si yo las hubiera compuesto”.

Hablamos de ellas: Toña La Negra “una de las más importantes para inspirarme”, María Grever “la quería homenajear también”, Consuelo Velasques, Paquita la del Barrio, Astrid Hadad mujeres que me encantan, han dejado huella en la música. Es importante recordar a esos personajes del pasado que tejieron las raíces de lo que es ahora la música. Mujeres con mucha fuerza como Chavela Vargas, Lucha Villa… que arrasaban en el escenario”, una justificación sin pregunta “una de las razones que el disco se llame ‘Mujer Divina’. Una buena letra, una buena canción, te da la oportunidad de explorar en la presencia femenina, la fuerza de mujer, cantar la música desde ese punto y explotar más las emociones”.

En un concierto dedicó “Derecho de nacimiento” al Presidente Peña Nieto. “La compuse en un momento en el que la juventud de México estaba despertando. La letra me emociona, me inspiré en lo que me mandaban al chat, al Twitter… Es un mensaje de todos e intentaba que el Presidente se sensibilizara y se preocupara por hacer cosas positivas”. Inevitable no hablar de Yo Soy 132, los indignados mexicanos “El movimiento generó cosas muy positivas desde el momento en que mostraron su inconformidad ante la situación, gracias a ellos muchos despertamos”.

Acaba de regresar a México, en julio vuelve para mostrarnos su versatilidad, su buen hacer. Mientras esto ocurre, bailemos los boleros de Agustín Lara en su voz. Quién sabe si en un futuro cercano no lo intentará con el tango, “Arráncame la vida” es uno de sus temas favoritos. El tiempo y ella lo dirán.

martes, 28 de mayo de 2013

¿Estás entre -que no con- nosotros o contra nosotros?

Columna de opinión aparecida en el número 2.154 de la revista Cambio 16 de 27 de mayo.
La crisis promueve debates de todo signo y sentido. La cultura no es ajena a ellos. No tanto en el del papel del arte y de los artistas, que también, sino en el de la manera de afrontar la gestión. Incapaces de asumir que aún recuperándonos de la situación actual, que ya veremos si se produce, nada va a ser como antes. Anclarse en planteamientos, propuestas e iniciativas que de alguna manera funcionaron en tiempos de bonanza, es no asumir el cambio presente.
Creadores y gestores parecen tener miedo a lo que se avecina. Lo observamos en foros, se evidencia en escritos y creaciones, se manifiesta en el quehacer cotidiano sin asumir que formamos parte del engranaje legitimador del sistema. La circulación de la creación como objetivo principal al servicio de un mercado clasista y elitista y la cultura mainstream, son sólo una parte entrelazada de la sociedad de consumo donde el creador se exhibe desde un tabernáculo peculiar y el espectador tiene reservado un papel exclusivamente pasivo. 
En enero de 1963 Alexander Trocchi afirmaba “el golpeo del mundo debe ser cultural en el más amplio sentido” para añadir “la revuelta cultural debe tomar las redes de expresión y los generadores del espíritu”. Los parámetros vigentes no parecen estar por la labor. La gestión de los recursos centra la mayoría de los debates, pero no debemos perder la esperanza.
Uno de los festivales más prestigiosos de arte, tecnología y sociedad del mundo, Ars Electronica, ha concedido el premio Golden Nica en el apartado “Digital Communities” a El Campo de Cebada[1], espacio cogestionado por vecinos y vecinas del barrio madrileño de La Latina. Cuando el Gobierno de ZP desarrolló el Plan Ñ, el ayuntamiento dirigido por Alberto Ruiz Gallardón recibió alrededor de un millón de euros que destinó a derribar el único polideportivo existente en el distrito Centro de la capital. La crisis se agudizó dejando sin presupuesto la construcción del equipamiento derruido. Desde hace tres años el espacio convertido en un solar vacío, ha acogido cientos de actividades gestionadas directamente por vecinos y vecinas, autoconstruyendo las instalaciones y gestionando su propio huerto urbano.
La asamblea semanal es el ágora de este singular experimento que prima la horizontalidad, la diversidad y la pluralidad. Presencia física y virtual creando, transformando y alterando permanentemente. Gestión y creación con un único papel: trabajo común, colaboración y responsabilidad compartida. Quizás los nuevos retos a conseguir sean la autosuficiencia económica del espacio y la creación de  procesos y mecanismos para que actores, creadores y colectivos puedan recibir una asignación por su labor. La cultura libre e independiente presente en el desarrollo de El Campo, no quiere decir que sea sinónimo de gratuita, trampa utilizada siempre por los enemigos de la misma. Todos tenemos derecho a recibir un salario por nuestro trabajo, los trabajadores culturales también.
A escasos metros del Campo se ha celebrado el Encuentro de la Edición Independiente, donde han participado editoriales independientes de toda Europa. El lugar elegido no es casual; una de las doce librerías existentes en el barrio.
Lo normal es que la clase política no perciba las transformaciones que se están engendrando. Lo preocupante es que la mayoría de las personas que tienen que ver con la cultura, gestores y creadores, no admitan que los espectadores son cada día menos figurantes y más actores, modificándose todas las formas de intervención, participación y creación.
Una nueva arquitectura cultural está en marcha abriendo múltiples posibilidades. Debemos impedir su paralización, promoviendo la dinamización. La frase “estás entre nosotros o contra nosotros” recobra en estos momentos todo su significado.

sábado, 25 de mayo de 2013

Devastación cultural como estrategia gubernamental

Artículo de opinión publicado en el número 2.154 de Cambio 16 del pasado de mayo.
Escribo esta nota camino de Barcelona para acudir a la presentación de la XXIIª Edición del Festival Internacional de las Culturas PIRINEOS SUR. Un día antes ha tenido lugar el encuentro con la prensa madrileña. Dos intervenciones mencionan el papel en la acción cultural de una institución pública y una empresa privada en momentos complejos como los actuales.
Elisa Sanjuán, diputada responsable del Área de Cultura de la Diputación Provincial de Huesca organizadora del festival, centra su intervención en dos ideas claves: “la apuesta por la cultura de una institución pública no es un gasto, es un derecho, una inversión”, “recortar en cultura es un suicidio”. Enrique Torguet director de marketing de Cervezas Ámbar, patrocinadora del festival, reseña la estrategia de patrocinio “una apuesta por los contenidos, por el compromiso, no sólo por los gestos”. Palabras poco habituales en los tiempos actuales, cuando las ayudas públicas desaparecen y el patrocinio privado se centra en productos comerciales de fácil consumo.
La pregunta habitual en este tipo de encuentros es el tema presupuestario. Luis Calvo, director del festival, señala: “tenemos el mismo presupuesto que en ediciones anteriores a pesar de que la administración central y la autonómica nos han quitado todas las ayudas. Realmente contamos con un 13% menos por la subida del IVA del 8 al 21%”, su comentario centra la cuestión. No sólo se suprimen ayudas, también disminuye la inversión que instituciones, marcas y ciudadanos realizan por el incremento impositivo aprobado. Nada es casual. Para Lluis Bonet, director del programa de Gestión Cultural de la Universidad de Barcelona la medida es un mensaje político clarísimo; el sector de la cultura no nos vota, por lo tanto vamos a perjudicar a este sector en lugar de a otros”, lo están logrando. En los cuatro primeros meses de subida del IVA para la cultura, descendió un 30% el número de espectadores y un 34% la recaudación; desaparecieron cientos de empresas y puestos de trabajo, entre ellas Alta Films, la distribuidora de cine independiente más importante del país.
Las cifras son dramáticas para el empleo y la competitividad con otros mercados, donde el IVA es mucho más bajo: Bélgica y Holanda 6%, Francia y Alemania 7%, Portugal 13%... Resultado trágico pero coherente con el objetivo de convertir la cultura en una herramienta de entretenimiento que no interfiera en los asuntos públicos. Para lograrlo es imprescindible –y en ese contexto hay que enmarcar las medidas desarrolladas– acabar con la diversidad y pluralidad, reduciendo todo a un único discurso donde sólo tengan cabida las propuestas elaboradas por las industrias culturales dominantes, a cuyo servicio están la mayoría de los gobiernos, como pusieron de manifiesto los cables revelados por WikiLeaks. No son los únicos culpables del desmantelamiento de programas e infraestructuras, todos somos responsables por el papel sumiso que la cultura ha tenido en el posfranquismo y en la llamada transición.
Apostar por la cultura libre –que no gratuita– y la independiente, pasa por tomar determinadas medidas proteccionistas, aunque no sean correctas con las políticas neoliberales imperantes. Arriesgando por nuestras iniciativas y las europeas si pretendemos que la desilusión continental no siga aumentando. Desarrollando un sistema fiscal y tributario competitivo que tenga presente la complejidad y realidad del sector. Apoyando la reconversión digital, dotándose de las medidas legales que permitan su desarrollo, el de la sociedad red y el trabajo transversal.
Los actuales gobernantes se llenan la boca con la marca “España”, ignorando que cualquier marca exitosa hay que mimarla y desarrollarla desde la innovación. Lo contrario que hacen con la cultura, que históricamente ha sido nuestra referencia internacional más relevante.

domingo, 12 de mayo de 2013

Spanish Revolution


Tiempos de situaciones; mayo no es un mes cualquiera

 

Este texto es la reflexión inicial de miembros del colectivo C4C que se presentó en la Asamblea Popular de Austrias, aprobándose con pequeñas modificaciones para difundirlo en el Ágora ciudadana de esta tarde en la Plaza de Oriente

Han pasado dos años desde que tomamos las plazas. No fuimos los primeros, ni tampoco los únicos. Mohamed Buazizi, en la pequeña ciudad de Sidi Buzid en el centro de Túnez, fue el detonante de una rebelión global que no podíamos ni imaginar. Su sacrificio no fue inútil. Junto a él, millones de personas simbolizamos la voluntad ocupada a nivel planetario de que otro mundo, otra sociedad, otras formas de vivir son posibles. Ocurrió en Seattle, en Génova, en El Cairo, en Rangún, en Santiago de Chile, en Rabat o un 1 de enero de 1994 en la selva  Lacandona.
Tiempos de multitudes, de activismo colectivo, de ciberactivismo dinámico. La individualidad de cada una al servicio colectivo. Divisiones, jerarquías, jefaturas y verticalidad dan paso a la autoorganización, el consenso, la rotación, la horizontalidad. Reinvención diaria de las herramientas de intervención en lo público.
No somos un movimiento espontáneo, somos millones de personas que nos negamos a que nos expropien la vida, las ilusiones, las emociones, los sentimientos. Nos negamos a ser explotados, a ser esclavos, a que nos controlen, a tener una vida artificial a merced de marcas y medios.
Formamos parte de una inquietud política global enfrentada a un sistema político deslegitimado. Su falta de legitimidad la suplen con la violencia, con terror frente a conciencia ciudadana.
Nosotras no creemos en vanguardias; creemos en multitudes, en la autonomía de cada acción.
Equivocarse no es sinónimo de fracaso. Avanzamos a partir de microredes convirtiéndonos en animadoras permanentes de cada iniciativa. Las megaredes simbolizan un modelo jerárquico que no es el nuestro. Nosotras nos transformarnos culturalmente para ser eficaces.
Nos negamos a que cerquen y privaticen nuestra vida. Por eso la exponemos, la hacemos común, la tejemos en la calle.
La ocupación del espacio público y el trabajo en red es fruto de la realidad tecnológica actual. Superamos  el modelo industrial; el del sindicato como base social apoyando o rechazando las propuestas institucionales de los partidos políticos. Estas jerarquías no nos interpelan, no nos apelan.
No queremos el poder, Queremos la vida. Continuaremos  con las acciones globales fruto de muchas luchas locales y sectoriales. Actuar globalmente contra los dueños del mundo. Es nuestro desafío, nuestra acción, nuestra razón.
Solo comenzaremos a conquistar el mundo si somos capaces  de crear, construir situaciones, espacios y escenarios que impidan involuciones y permitan contrarrestar la violencia estatal, creando las bases para invertir la correlación de fuerzas existente en la actualidad. El 99% frente al 1%. 
La precariedad, la desmotivación, la escasa autoestima actual abre un nuevo marco de la lucha de clases. Actuar en lo político para un empoderamiento colectivo es la receta para no sucumbir ante la impotencia.
No podemos caer en un egocentrismo acrítico de fácil consumo.
Repensamos el papel actual de las instituciones del estado (escuelas, universidad, hospitales, cárceles, partidos políticos, sindicatos…). La obediencia a sus normas permite su supervivencia. Promover la desobediencia civil legítima y no violenta para desmontar los discursos hegemónicos.
El primer paso transformar la vida cotidiana de cada una de nosotras, hay otros modelos que podemos construir en común. La suma de nuestras debilidades es nuestra enorme fortaleza y su gran debilidad.
Es el nuevo reto. Tenemos que hacerlo entre todas sin miedos, sin prisas, con respeto, en común y por consenso. Asumiendo que somos el 99%, que surgirán tensiones, conflictos y desacuerdos, pero conociendo quién es el “enemigo” y quién el discrepante.
Mayo ya no será un mes más. Este 2013 debemos continuar ocupando el espacio público, cercándolo, tomándolo, abrazándolo para así entre todas poder liberarlo. El trabajo en red, la investigación constante y el intercambio de experiencias incesante es la baza que juegan nuestras inteligencias colectivas. Juguémosla.
Barrio La Latina 11 de mayo 2013


sábado, 11 de mayo de 2013

Mercadillo Cultural, el domingo 19 en El Campo de Cebada.

Fiestón en El Campo de Cebada, el domingo 19.



El 19 de mayo se celebra un fiestón recaudatorio para seguir equipando el Campo de Cebada.
Habrá muchas sorpresas.
Entre lo que necesitamos y pretendemos sufragar con el dinero conseguido, están entre otras cosas y para que te hagas una idea, las siguientes:
- Canchas de futbol
- Equipamiento diverso para huerto y jardín
- Algunas herramientas de uso general
- Manguera que llegue al baño para poder limpiarlo
- Utensilios de limpieza varios, así como cubos de basura y papeles
Os esperamos.
 

Estreno de la película "15M-Málaga despierta" en Madrid


Estáis todos invitados:
El próximo martes  14 de mayo a las 21:00h se proyectará en el Campo de Cebada [ La Latina] el documental «15M: Málaga despierta». La película se estrenó el pasado 24 de abril en el VIII Festival de Cultura Libre de La Casa Invisible en Málaga y se proyectó en la sección oficial del Festival de Cine Español de Málaga.
Durante más de 14 meses, el colectivo 15MMálaga.cc [http://www.15mmalaga.cc/] ha trabajado de manera colaborativa y horizontal para contar la movilización ciudadana a raíz del 15M en la ciudad andaluza.
El acceso, como siempre en el Campo de Cebada, es libre y gratuito.
[Facebook: Estreno en MADRID del documental «15M: Málaga despierta»]