lunes, 7 de abril de 2014

Video de "Ratonera", nuevo tema de Amaral que carga contra la clase política


Revolución Sin Armas en la Comuna 13 de Medellín



La segunda ciudad de Colombia, considerada la más peligrosa del mundo hace años, la reinventan sus jóvenes a través de hip hop, cultura, educación y redes. Pero la guerra siempre es una amenaza. Las comunidades de no violencia son atacadas precisamente por no sumarse a las bandas delictivas de sus barrios.
El día 16 de octubre de 2002 las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y la Fuerza Aérea colombianas comenzaron a bombardear y disparar desde helicópteros, la calle y terrazas de casas humildes, la Comuna 13 de Medellín. 1.000 militares y cerca de 800 paramilitares causaron en torno a 70 muertos y más de 300 desaparecidos. La denominada “Operación Orión”, calificada como terrorismo de Estado, duró algo más de una semana y se desarrolló a los pocos meses de asumir la presidencia Álvaro Uribe Vélez. El exalcalde y exgobernador de Antioquia, el departamento cuya capital es Medellín, justificaba la acción como respuesta a las actividades de las FARC, la guerrilla más longeva de América Latina. El escenario, el mismo lugar donde operaban los Comandos Armados del Pueblo (CAP) y donde años antes Pablo Escobar reclutó a algunos de sus más fieles colaboradores, logrando la máxima movilidad para sus negocios, gracias a las licencias aéreas que le concedió el mismo Uribe cuando era Director de la Aeronáutica Civil, según cuenta la examante del famoso narco, la periodista y escritora Virginia Vallejo.
En 2013 la ciudad que fue considerada como la más peligrosa del mundo, fue galardonada en el concurso “City of the Year,” organizado por The Wall Street Journal, como la más innovadora del planeta. ¿Qué ha ocurrido? Puede parecer fruto de un proceso político donde factores medioambientales, culturales y educacionales, la mejora del transporte y los servicios públicos modifican la ciudad, pero es algo más complejo donde la sociedad civil tiene un significativo protagonismo.
En la mencionada Comuna 13, dividida en 15 barrios y siete sectores y situada en la zona occidental de la ciudad, se está produciendo una de las transformaciones más sugerentes de América Latina, protagonizada por su población más joven, muchos de ellos artistas. Se han manifestado y rebelado, han dicho no al narcotráfico, no a los paramilitares, no a los abusos del Estado y de la guerrilla, no a la corrupción y a los sicarios. Los nombres de sus armas: cultura, educación, formación, diálogo. Pueden cambiar no solo su destino, también el mundo. Lo saben, combaten por ello. Utilizan el hip hop como instrumento, como herramienta sediciosa. En la Comuna 13 luchar por la paz es lo más revolucionario. Música rap, grafitis reivindicativos, breakdance para ocupar las calles, DJs para remezclar lo antiguo y hacerlo nuevo. Vídeo, fotografía, cine, teatro, medios, radios comunitarias. Diseño de nuevos espacios, transformación de los existentes. Jeison Castaño “Jeihhco”, hip hoper y gestor cultural e integrante del grupo C15, señala “acupuntura cultural para construir grandes proyectos desde los puntos más cercanos”.
El festival Revolución Sin Muertos es un encuentro musical para no olvidar lo ocurrido, denunciar la violencia, pero también para crear redes y buscar puentes comunes de participación e integración. “Si la revolución te llevó a caminar, revoluciónate, deja las armas y a dialogar”, se escucha en uno de sus spots promocionales.

Semillas de Futuro es un colectivo que se denomina de agro-arte con el propósito de fomentar “la unión entre comunas, generar opciones de vida por medio de la siembra y el arte, unir la fuerza de la vida natural con la proyección artística”. Al mismo pertenecía Juan Camilo Giraldo “Morocho”, joven rapero de 14 años asesinado el pasado 12 de enero.
 
Se han creado escuelas de hip hop como la 4EE: Cuatro Elementos Eskuela (en la Comuna 4) y la Escuela de Hip Hop Kolacho. Esta última toma el nombre del fundador de C15 asesinado el 24 de agosto de 2009. Amigos y compañeros del grupo la han puesto en marcha “para promover la filosofía de la no violencia a través de los elementos básicos del hip hop con niños, niñas y jóvenes”. Cada día cuando acaba el horario lectivo, las escuelas no cierran sus puertas. Sus aulas acogen esta educación, no reglada, pero profundamente pedagógica y ciudadana. Alguna de estas escuelas cuentan con más de setecientos alumnos. El periodista y escritor Juan Mosquera comenta sobre esta realidad “así el germen de resistencia se esparce. Porque la cultura en mi ciudad ha sido herramienta de resistencia durante décadas”.

Yolanda Agudo López es responsable del proyecto Fábrica de Rimas, festival internacional de hip hop, en el que participan raperos y artistas relacionados con la cultura urbana –además de otras disciplinas– españoles, colombianos y marroquíes, que ya se ha presentado en Casablanca, en el Festival Pirineos Sur, Rabat y Medellín. “Pretendemos mostrar la cultura hip hop como arma de transformación social, difundiendo la labor de unos artistas, habitualmente silenciados por lo medios, dando voz a quienes no se la dan”.
 
La trascendencia de estas iniciativas hace que sus protagonistas estén en el punto de mira de los más violentos, al evidenciar que cada vez existen menos opciones para recabar jóvenes adeptos de la violencia. Por ello cada cierto tiempo toman medidas intimidatorias. Víctimas y verdugos en el mismo escenario. Los raperos por su papel diligente y por ser un ejemplo en el que muchos y muchas se miran, son objetivo preferente. En los últimos años, una docena han sido asesinados y algo más de medio centenar tuvieron que abandonar sus hogares refugiándose en lugares habilitados por la Alcaldía.

Jorge Melguizo fue Secretario de Cultura con los dos alcaldes, Sergio Fajardo y Alonso Salazar, que han transformado la ciudad, comenta lo siguiente desde México: “la muerte de los raperos no la veo como una determinación específica contra el movimiento ‘hoper’ o contra uno de sus colectivos en particular. La mayoría han sido en circunstancias que en Medellín hacen parte del dramatismo de ser joven y vivir en algunos de los barrios en los que el microtráfico intenta controlar todo lo que se mueva en ellos: el que sale de sus reglas termina expulsado o muerto. Es muy especial que la muerte de los raperos de Medellín sea noticia: antes no pasaba. Que la muerte de los raperos cada vez sea noticia nos habla de la importancia que ellos han tomado no solo en la vida cultural de la ciudad sino, también, en la construcción de nuevos referentes sociales en sus barrios”.
 
Mosquera comenta sobre ello: “Caer en el simplismo de quedarse con la primera línea del periódico que dice mataron un rapero (otra vez) asistimos a la naturalización del asesinato, nos acostumbramos a leer el cómo y olvidamos que la pregunta es por qué. Y en ese desvío se pierde el quién. Quién mata. Quién muere. Quién sigue. Y algunos confunden entonces el rap con culpa”. Melguizo insiste “no pasa lo mismo con las otras muertes de los muchos jóvenes que asesinan en Medellín: no son noticia” y es que la juventud tiene un protagonismo esencial en la ciudad.
 
Javier Brun es técnico de cultura del Ayuntamiento de Huesca y participa en múltiples manifestaciones educativas por Colombia: “Mi primera sorpresa, y admiración, fue ver a verdaderos líderes, chicos y chicas adolescentes, que desde el asociacionismo juvenil usan las actividades y la práctica cultural como prevención de la violencia en sus barrios”. Agudo López corrobora al técnico oscense: “es sorprendente ver la madurez de niños, niñas y niños jóvenes de 12, 13, 14 años, son un ejemplo”.

La capital paisa, Medallo, como es conocida en el país, cambia, se transforma, se reinventa. Sus habitantes no quieren estar presos en su propia ciudad, como habitualmente se reconocía. Ciudad viva gracias a unos dirigentes que han desarrollado iniciativas innovadoras utilizando la cultura, el medio ambiente y la recuperación del espacio público como ejes. Con una implicación ciudadana clave, con un papel determinante de los más jóvenes donde el hip hop ha recobrado su legítimo significado social y político. El mismo que se expandió por las calles de Nueva York inspirándose ideológicamente en los Black Panthers y en la contracultura urbana. En la Comuna 13 hoy resuenan las palabras de John Sinclair “la obligación de un revolucionario es hacer la revolución, la labor de un músico es hacer música, pero hay una ecuación que no debe pasarse por alto: la música es revolución”. Pero como señala Mosquera, “Balas que vienen, rimas que se van. Hay canciones que nunca más se escucharán igual”.

sábado, 5 de abril de 2014

Barack Obama: el Presidente menos transparente de la historia


Amy Goodman
y Denis Moynihan

“Mi administración se compromete a crear un nivel de transparencia del Gobierno sin precedentes”, escribió el Presidente Barack Obama el 29 de enero de 2009, apenas días después de haber asumido la presidencia. Y agregó: “La transparencia fortalecerá nuestra democracia y promoverá la eficiencia y la eficacia del Gobierno”. Hoy, tras seis años de mandato, la “nueva era de transparencia del Gobierno” parece otra gran promesa cínicamente incumplida.

Durante el “Sunshine Week”, el evento que la industria de los medios de comunicación celebra cada año para educar a la población sobre la importancia de la transparencia del Gobierno, Associated Press informó que “el año pasado, más que nunca antes en la historia, el Gobierno censuró partes de expedientes gubernamentales o directamente denegó el acceso a ellos al público en virtud de la Ley de Libertad de Información de Estados Unidos (FOIA, por sus siglas en inglés)”. El informe de AP agrega: “El año pasado fue el peor desde que Barack Obama asumió la presidencia en lo que respecta a los esfuerzos del Gobierno de ser más transparente con respecto a sus actividades”.

La noticia no tomó por sorpresa a Ryan Shapiro, un estudiante de posgrado del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) que acaba de entablar una demanda a nivel federal contra el FBI, la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) para intentar obtener registros públicos sobre el papel desempeñado por Estados Unidos en el arresto de Nelson Mandela en 1962, que lo harían pasar los siguientes 27 años en prisión. Cuando sus solicitudes de información sobre Mandela, en virtud de la Ley de Libertad de Información, fueron denegadas, Ryan Shapiro decidió entablar una demanda. “Quiero encontrar estos expedientes, en primer lugar, porque me interesa saber por qué la comunidad de inteligencia de Estados Unidos consideraba a Mandela una amenaza a la seguridad estadounidense y qué papel desempeñó la comunidad de inteligencia de Estados Unidos en el boicot a la lucha de Mandela por la justicia racial y la democracia en Sudáfrica”.

Cuando Shapiro presentó su pedido de información a la NSA para obtener detalles del arresto de Mandela hace más de 50 años, la agencia le respondió: “Con respecto a su solicitud de información de inteligencia sobre Nelson Mandela, hemos determinado que la existencia o inexistencia de los materiales que solicita es actualmente un asunto clasificado”. ¿Medio siglo más tarde?

Shapiro también quiere obtener información sobre la inclusión de Mandela en la lista de sospechosos de terrorismo de Estados Unidos hasta 2008, muchos años después de que fuera el primer presidente de Sudáfrica elegido democráticamente y varios años después de haber obtenido no solamente el Premio Nobel de la Paz, sino también la Medalla de Oro del Congreso de Estados Unidos y la Medalla Presidencial de la Libertad, condecoración otorgada por el presidente de Estados Unidos.

Le pregunté a Shapiro por qué quería obtener los documentos. “La respuesta está relacionada con una concepción muy estrecha de la seguridad nacional, esta concepción miope que antepone las alianzas militares y el lucro empresarial a los derechos humanos y las libertades civiles”.

Por su trayectoria, Shapiro tiene un interés personal en el hecho de que el Gobierno califique a los activistas de “terroristas”. En 2002, participó en un acto de desobediencia civil cuando se infiltró en una granja donde se crían patos para la producción de foie gras: “Los animales están encerrados en jaulas tan pequeñas que no pueden estar de pie, ni moverse ni extender las alas, estas condiciones horrorosas son la regla general en los criaderos industriales. Rescaté o robé abiertamente a los animales de la granja industrial y realicé un documental al respecto. Lo hice como un acto de desobediencia civil, pero es un delito, por el que tuve que cumplir 40 horas de servicio comunitario”. Desde entonces, buena parte de los estados del país han ido aprobando las denominadas leyes ‘Ag-Gag’ que equiparan este tipo de activismo por los derechos de los animales con actos de terrorismo y pueden implicar penas de prisión severas.

Shapiro afirma que la tesis en la que está trabajando, titulada: “Cuerpos en Guerra: animales, la libertad científica y la seguridad nacional en Estados Unidos”, investiga “el uso de la retórica y el aparato de seguridad nacional para marginar a los activistas que protegen los derechos de los animales, desde el siglo XIX hasta la actualidad”. Para encontrar la respuesta a su investigación, Shapiro necesita acceder a una gran cantidad de documentos públicos. Ha presentado 700 solicitudes ante el FBI, en virtud de la Ley de Libertad de Información, y está en busca de 350.000 documentos clasificados, lo que le ha ganado el mote del solicitante “más prolífico” del Departamento de Justicia. Por su parte, El FBI calificó parte de su tesis como una amenaza a la seguridad nacional.

En 2008, cuando Barack Obama estaba en plena campaña electoral, era a menudo presentado como catedrático de derecho constitucional. Como tal, suponemos que estudió las obras de uno de los autores de la Constitución, James Madison, el cuarto Presidente de Estados Unidos, considerado el “Padre de la Declaración de Derechos”. Madison escribió en 1822: “Un gobierno popular, sin información popular ni los medios para obtenerla, no es sino el prólogo de una farsa o una tragedia, o quizá de ambas”. Tras las revelaciones de Edward Snowden acerca del amplio espionaje y vigilancia de la NSA y los pésimos antecedentes de falta de transparencia del Gobierno, el Presidente Obama ya ha sobrepasado trágicamente la farsa.

© 2014 Amy Goodman

Traducción al español del texto en inglés: Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 750 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 400 en español. Es co-autora del libro "Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos", editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

Chomsky: de Hiroshima a Fukushima y de Vietnam a Fallujah, el poder del Estado ignora el daño que ocasiona


Noam Chomsky, escritor, lingüista, disidente político y profesor del MIT reconocido a nivel mundial, viajó a Japón la semana pasada justo antes de que se cumpliera el tercer aniversario de la crisis de Fukushima. Chomsky, de 85 años de edad, se reunió con sobrevivientes de Fukushima, entre los que había familias que evacuaron la zona luego de la fusión. “Es en particular aterrador el hecho de que esto ocurra en Japón, dadas las experiencias únicas y terribles que tuvieron con el impacto de las explosiones nucleares, que no tenemos que analizar”, afirma Chomsky. “Y es en particular terrible cuando eso les ocurre a niños, pero desafortunadamente, siempre es así”.

AMY GOODMAN: Acabamos nuestro programa especial sobre el aniversario del desastre de Fukushima con las palabras del disidente político, lingüista, escritor y profesor del MIT de renombre mundial Noam Chomsky, quien viajó a Tokio la semana pasada. Noam Chomsky, que tiene ahora 85 años, se reunió con sobrevivientes de Fukushima, incluidas familias que fueron evacuadas de la zona del desastre. Su reunión fue filmada por el medio de comunicación online independiente OurPlanet-TV. Veamos al profesor Chomsky hablando en Japón.

NOAM CHOMSKY: Es particularmente horrible que esto esté ocurriendo en Japón, un país con unas experiencias únicas y horribles en lo que respecta al efecto de las explosiones nucleares. Algo sobre lo que no cabe discusión.

Y, por supuesto, es particularmente horrible que los afectados estén siendo niños, indefensos e inocentes. Pero, lamentablemente, esto es lo que sucede siempre. Es decir, cuando mis hijas tenían más o menos la edad de su hija volvían a casa de la escuela contando cómo en la escuela se les enseñaba a esconderse debajo de los escritorios en caso de que hubiese una guerra nuclear. Esto fue justo después de la crisis de los misiles de Cuba, cuando el mundo estuvo muy cerca de una guerra nuclear. Y los niños estaban muy molestos. Quiero decir, yo conocía a niños que eran amigos de la familia que estaban seguros de que no iban a sobrevivir porque el mundo iba a ser destruido por una guerra nuclear. Pero la línea oficial era: "No te preocupes, todo está bajo control". Es lo mismo que cuando mis hijas, de nuevo con las misma edad que las suyas, dejamos de darles de beber leche, debido a que los científicos, que estaban preocupados, reconocieron que había un nivel muy alto de estroncio 90 en la leche que venía de las explosiones atómicas que EE.UU. estaba llevando a cabo, muchas de ellas explosiones al aire libre. Y el gobierno aseguró a todos que no había ningún problema, pero un montón de gente, como nosotros, simplemente dejó de alimentar a los niños con leche, dándoles sólo leche en polvo, que estaba producida antes de que las explosiones.

Sucede todo el tiempo. Ahora mismo, por ejemplo, en Irak hay una ciudad, Faluya, que fue atacada por las fuerzas estadounidenses con armas que nadie entiende, pero dejaron un alto nivel de radiación. Y hay estudios realizados por médicos iraquíes y estadounidenses que muestran unos niveles muy altos de cáncer entre los niños, muy superior al que había antes, en todo el área de Faluya. Pero el gobierno lo niega. El gobierno de EE.UU. lo niega. El gobierno iraquí no actúa. Las organizaciones internacionales se niegan a prestarle atención al asunto. Así que todo se está llevando a cabo por organizaciones independientes y grupos ciudadanos. Y esto es así en todas partes. Quiero decir, en 1961, Estados Unidos comenzó la guerra química en Vietnam, en Vietnam del Sur. La guerra química para destruir los cultivos y el ganado. Eso se hizo durante siete años. El nivel de veneno... fue utilizado el cancerígeno más extremo que se conoce: la dioxina. Y esto se prolongó durante años. Esto ha dejado unos efectos enormes en Vietnam del Sur. Hay niños que están naciendo en los hospitales de Saigón, niños deformados, con deformaciones horribles.

El gobierno se niega a investigar. Han investigado los efectos sobre los soldados americanos, pero no en los sur vietnamitas. Y no hay casi ningún estudio sobre este asunto, a excepción de los que han realizado grupos de ciudadanos independientes. Se puede añadir un caso tras otro. Pero es un asunto truculento y particularmente horrible para usted, porque usted lo está sufriendo. Pero esa es la manera en que los gobiernos funcionan. Ellos se protegen de sus propios ciudadanos. Los gobiernos consideran a sus propios ciudadanos como su principal enemigo, y consideran que deben protegerse a sí mismos. Por eso existen las leyes sobre el secreto de Estado. Los ciudadanos no deben saber lo que su gobierno les está haciendo. Sólo para poner un ejemplo final, cuando las revelaciones de Edward Snowden aparecieron, el jefe de la inteligencia de EE.UU., James Clapper, testificó ante el Congreso que las comunicaciones telefónicas de estadounidenses no estaban siendo monitoreadas. Fue una mentira disparatada. Mentir al Congreso es un delito grave; Él debería ir a la cárcel por varios años. No hay más que hablar. Los gobiernos deben mentir a sus ciudadanos.

AMY GOODMAN: El autor y profesor del MIT Noam Chomsky, hablando en su visita a Tokio la semana pasada. Mandamos un agradecimiento especial a OurPlanet -TV. Pueden visitar nuestro sitio web para ver nuestra cobertura especial de tres días desde Tokio, Japón, en democracynow.org.

Traducido por Igor Moreno. Editado por Glenda Rosado y Democracy Now! en Español.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Dos documentales dirigidos y protagonizados por mujeres nos acercan a otra escena musical

Artículo publicado en El Diario Vasco, el viernes 7 de marzo de 2014.

Una realidad cada vez más amplia imposible de visibilizar en las televisiones y en las salas de cine comerciales, solo accesible a través de la Red
 

La aparición de Las Vulpes en el programa de TVE Caja de Ritmos fue uno de los hitos de nuestra televisión musical. La actuación del grupo de Barakaldo fue tan polémica que la dirección del ente público canceló el programa y Carlos Tena, su director, desapareció desde entonces de la pequeña pantalla. Aquellas imágenes son de las pocas que existen en televisión protagonizadas por un grupo punk nacional femenino. El rock, el garaje, incluso el rap o el indie femenino menos comercial, tienen escasa difusión en este medio. Último Resorte, Belladona, OK Korral o Anarkadas no tuvieran apenas ocasión de acceder a los hogares de millones de personas a través de ella.

Nuestro cine musical es escaso en referencias. La mayoría de las películas son de ambiente costumbrista y folclórico, interpretado por niños prodigio o protagonizados por artistas muy populares, pero también existen algunas dignas excepciones: Un, dos, tres al escondite inglés de Iván Zulueta, Spanish Players de Patric C. Taladriz, Sevilla City de Juan José Ponce o más recientemente Zuloak de Fermín Muguruza. Lo que es prácticamente imposible de encontrar son documentales musicales protagonizados y dirigidos por ellas.

Recientemente se han estrenado dos autogestionados en consonancia con la filosofía “do it yourself”, de difícil acceso a salas comerciales y solo visibles en circuitos alternativos o a través de Internet: Tomar el escenario es un documental llevado a cabo por el colectivo barcelonés Autoexpressió Produccions. Versa sobre presencias y ausencias de las mujeres en la música alternativa. Realidad que según su directora Elena Idoate Ibáñez “sigue sin estar suficientemente normalizada”, para continuar señalando que “las escenas alternativas tienen unas prácticas y unos valores que permiten que las mujeres se expresen con libertad y comodidad. Pero lo cierto es que persisten algunas actitudes patriarcales, a veces abiertamente machistas, otras más sutiles, y en otros casos invisibles”. Una veintena de entrevistas para adentrarse en el mundo del punk, afterpunk, hardcore, pop, metal, grunge y rap femenino, compartiendo experiencias y vivencias personales y profesionales. Integrantes de Bittah, The Capaces, iShake!, Carmonas, Criatura, Gruppo Paralelo, YAY, Lluna Roja, Metralletas Distorsionadas, Las Rodilleras, Rotten Nuttes, Las Sexpeares, Algo Tóxico, Zinc & Vecchias, We Ride, Yogur de Pera y Zwit & Nashira, se ponen delante de la cámara expresando las barreras que tienen para sacar adelante sus propuestas mostrando diferentes estrategias para transformar dicha realidad. Muchos grupos son mixtos pero ¿están ‘ellas’ realmente presentes activamente? Diversidad de comentarios y opiniones.

Monica Demes es una directora brasileña que estudió cine en Madrid. Antes de regresar a su país se planteó hacer algo en Europa. Vera Domínguez, integrante de la banda His Haircut, la invitó a que grabase su participación en el About a Girl Festival, protagonizado por bandas de chicas. “Me encantó la fuerza de tantas chicas en el escenario, cada una con su estilo y su proyecto musical. Estéticamente me encantó. Por otro lado, su fuerza fuera del escenario también me impactó porque eran ellas las que organizaban y producían todo, además de componer, llamar a los músicos que trabajaban en la banda, etc… Y claro, trabajar para mantenerse. Creo que ellas merecían un espacio que podría servir de ejemplo a otras chicas, para que ese mundo del rock también tuviera un espacio para las mujeres, más igualitario. Un espacio para la nueva música producida por mujeres”; así surgió Women On Stage.
En este audiovisual tipo road movie participan integrantes de Gatonieve, His Haircut, Mae Kurz, Cardigan Bridge y Santa Marta Golden, las dos primeras bandas son de Madrid, Mae de Barcelona, Cardigan de Galicia y Santa Marta de Granada, ellas son las líderes de un proyecto musical y no apenas la cara bonita de la banda mostrando la lucha de las artistas jóvenes, que buscan su lugar en el mundo de la música.

Women On Stage se ha intentado mover en tres canales de televisión, ninguno lo ha querido producir en formato de serie. El más interesado puso como condición “que solo lo harían si las bandas fueran con chicas famosas”. Otro estrictamente musical que “solo hacían reality shows para adolescentes” y el último “que solo producían series de ficción y no querían hacer series con lenguaje documental” según comenta su directora.
Ambos proyectos se han desarrollado por el apoyo de amigos, conocidos y escuelas de cine, que han prestado materiales y recursos técnicos y las aportaciones económicas de sus directoras y de personas muy cercanas a ellas.
¿Existe un cine musical feminista?
Elena Cabrera, periodista y responsable del sello musical independiente Autoreverse, lo tiene claro “Estoy segura de que existen diversas escenas musicales feministas, yo conozco, al menos, una, y es la que florece en torno al Ladyfest en Madrid. Sobre las características y principales protagonistas comenta: “Me parece importantísimo, vital y esencial las mujeres que están promoviendo los últimos Ladyfest, y no son solo gente que hace música, también son poetas, dibujantes, pensadoras, promotoras y todo tipo de activistas. Para mí ellas son sus protagonistas más importantes. De grupos, nombraría también a Perra Vieja, que hacen punk con enfoque feminista y también a Le Parody y a Hilda Hund, desde una perspectiva más 'cancionera'”
Patricia Godes, veterana de la crítica musical especializada, difiere de lo anterior y manifiesta que es “difícil pensar en términos de feminismo en el país que ha aportado a la humanidad el término machismo”, para continuar afirmando que “la invasión del pop y el rock anglosajones en los 50 y 60 convirtieron la música juvenil en un panorama masculino con excepción de algunas muñecas pop. El punk y la nueva ola de los últimos 70 cambiaron un poco las cosas gracias a figuras femeninas que instantáneamente se hicieron muy famosas. Seguramente se trataba de mera discriminación positiva, pero posteriormente, las mujeres no han tenido problemas –al menos en el ámbito alternativo– para subirse al escenario y tener trayectorias musicales. El discurso feminista brilla por su ausencia porque, en realidad, las mujeres están tan mimadas y consentidas en la música que creen que no necesitan reivindicar nada”.

sábado, 1 de marzo de 2014

¿Qué es un autor? por Michel Foucault


La clase de esta mañana en el Curso de Dirección de Proyectos Culturales organizado por La Fundación Contemporánea, ha concluido con el debate sobre el papel del autor. Al hilo de esa reflexión colectiva parece interesante releer el texto de Michel Foucault http://tijuana-artes.blogspot.com.es/2005/03/que-es-un-autor.html sobre el tema.
El mismo está extraído  del Archivo de lecturas y videos de la Facultad de Artes de la Universidad Autónoma de Baja California.
http://es.wikipedia.org/wiki/Michel_Foucault

La otra movida madrileña. O cómo hacer de lo común una baza política


Artículo de opinión del Colectivo C4C, publicado en la web de la revista autogestionada  La Marea http://www.lamarea.com/2014/02/28/la-nueva-movida-madrilena-o-como-hacer-de-lo-comun-una-baza-politica/
En la actualidad se está produciendo un debate, a partir de varios libros musicales de reciente publicación, sobre si la movida madrileña fue una jugada del gobierno municipal de Madrid en la etapa socialista de Enrique Tierno Galván y Juan Barranco -en coalición con el PCE- o no.  Mucho se podría debatir sobre ello, pero parece evidente que en aquellos años era, musicalmente, prácticamente a lo único que se hacía mención en Madrid, sin que heavies, punkies, cantautores, rumberos, raperos y otras comunidades y géneros ocuparan casi espacio en los medios de comunicación. Esa realidad escondía un modelo de ciudad determinado. Metrópoli alegre, vital y moderna en contraposición a la ciudad negra heredada del franquismo. En el primer número de La Luna de Madrid, el BOM (Boletín Oficial de la Movida) ya se hacían encuestas del tipo ¿Crees que Madrid es la ciudad del futuro?

Hoy nos encontramos con una ciudad gris donde represiones, privatizaciones y normativas impiden, junto a la crisis, el desarrollo de una urbe amable, pensada para la ciudadanía y no buscando exclusivamente el beneficio económico. Los resultados son evidentes: la Comunidad de Madrid es la única de todo el Estado en la que decreció el número de turistas durante 2013 a pesar de que muchos de ellos hacen su entrada por el aeropuerto de Barajas. De igual manera los gobiernos de la capital y el autonómico capitanean el triste liderazgo de ser de los que menos invierten en cultura por habitante de todo el país.
El modelo cultural basado en la construcción de grandes y pequeñas infraestructuras nos ha llevado a la situación actual. Los resultados, en este caso ligados al boom inmobiliario, prevalecen frente a los procesos, encontrándonos con equipamientos sin programas, recursos, ni personal y la indiferencia de la mayoría de la población que nunca ha sentido estos espacios como propios. Ante esa realidad han ido emergiendo propuestas ciudadanas diversas con el propósito de enmendar tan triste escenario. Entre las más conocidas, las relacionadas con el procomún, lo colectivo, lo compartido.
Transcurrido algún tiempo quizás es conveniente hacer alguna reflexión. La primera es ¿hasta qué punto estas actividades ocultan y justifican el abandono de determinados servicios que deben prestar las Administraciones?, ¿sirven para sustituir a trabajadoras y trabajadores especializados remplazándolos por voluntarios –sin ninguna contraprestación, ni económica ni de otro tipo- y fomentando la precariedad?, ¿algunos de estos espacios no forman parte de rutas turísticas impulsadas por un Ayuntamiento que castiga cada día a sus ciudadanos con normativas que intentan limitar su presencia en el espacio público?, ¿se puede participar en determinados espacios sin tener en cuenta lo que acontece en el resto de la ciudad?, ¿tras estas intervenciones se esconden intereses profesionales no manifestados? Preguntas, dudas, pocas respuestas.
Llama la atención que participando en estos espacios colectivos, haya profesionales del urbanismo y de la arquitectura que no se posicionen claramente sobre el nuevo Plan General de Ordenación Urbana, tampoco sobre las remodelaciones de Canalejas o la Puerta del Sol alentadas y propiciadas por grandes corporaciones económicas. Tampoco son conocidas alternativas urbanísticas contrapuestas a las diseñadas por el equipo de Ana Botella. ¿La ciudad en su conjunto no interesa?, ¿sólo importa el espacio donde se interviene?, ¿no hay propuestas alternativas ante un modelo urbanístico que destruye el espacio público y privatiza parte del patrimonio de todos?, ¿es preferible mirar para otro lado?, ¿así se construye colectivamente?
Como ciudadanos interesados en lo público no deja de sorprendernos ciertos silencios mientras se participa activamente en proyectos de lavado de imagen promovidos y financiados por el Ayuntamiento. Proyectos sin anclaje real en los barrios que encubren la política autoritaria y antidemocrática desarrollada por la administración municipal. Barrios que sufren gentrificación, desahucios, desalojo de bancos de alimentos y de locales de asociaciones vecinales con años de lucha sin que los paladines del procomún se pronuncien sobre ello participando, con la correspondiente remuneración, en propuestas que intentan ocultar dicha realidad realizando intervenciones supuestamente modernas que acaban con espacios de disfrute común durante décadas. Neocolonizadores del buenrollismo llegan, intervienen y se van.
El entorno más próximo en el que participamos, El Campo de Cebada, es un espacio de contradicción permanente. En el mismo se apuesta, teóricamente, por la cultura libre, el open access, la igualdad, la horizontalidad, la participación. Algo que a veces es difícil de percibir cuando en el mismo se proyectan películas de grandes industrias culturales (pagando el screening fee); las mismas que criminalizan la cultura libre, orquestan desde atrás las leyes sobre la propiedad intelectual (Sinde-Wert) y demandan a activistas del P2P, el acceso abierto y la cultura compartida (como en el caso del proceso ya resuelto en favor de Pablo Soto).
En otra ocasión, una serie de colectivos nos opusimos a la representación de una obra teatral, Don Juan Tenorio, ya que no creíamos que ese espacio fuera el lugar donde mostrar un montaje sexista y patriarcal en un país donde el terrorismo machista suma víctimas con una frecuencia horrorosa. Aquella oposición supuso un sinfín de descalificaciones que se extendieron por la Red llamando feminazis a quienes manifestábamos nuestra opinión mientras otras personas con intereses compartidos con los autores del montaje teatral se mofaron del debate en las redes sociales. Insultos y burlas no tuvieron respuesta, solo silencios. Lo único que parece importante es el discurso del éxito y salir en los medios de comunicación. Pocas manifestaciones públicas se han realizado cuando se producen desalojos como el del huerto de Arganzuela, las redadas racistas en Lavapiés o el examen a músicos callejeros.
Bajo el supuesto de la mayor democracia posible en El Campo de Cebada se realizan muchas propuestas e iniciativas nunca debatidas. Nos presentamos a concursos y premios sin que nadie lo haya aprobado y discutido, una sutil manera de entender la democracia. En uno de ellos salimos ganadores. La sorpresa llegó meses después cuando conocimos las empresas que patrocinaban dicho premio, alguna con negocios poco ejemplarizantes en Brasil. Lo importante otra vez es salir en los medios de comunicación. De nuevo los resultados priman sobre el cuidado de los procesos.
Nada es casual. Nos encontramos en un tablero de parchís muy determinado. Un juego supuestamente colectivo en el que cada uno quiere lograr que sus fichas lleguen las primeras. En los casilleros hay diversidad de intereses: representativos, profesionales, personales y colectivos. El panorama que conocemos es que las subvenciones y ayudas municipales están prácticamente agotadas. Durante la alcaldía de Gallardón, estas partidas presupuestarias tenían un cariz claramente político: derivar cualquier reivindicación a la Comunidad Autónoma presidida por Esperanza Aguirre. Al cambiar el tablero político institucional, la estrategia es intentar quedarse con las migas del pastel y/o procurarse la presencia en alguna candidatura para las próximas elecciones municipales. Incluso un posible intercambio de intereses para lograr ambos objetivos. Mientras tanto, ciudadanos y actores figuran como fichas manipuladas en ese juego de intereses.
¿Hasta qué punto la labor de las personas que apuestan por el procomún no sirve de coartada al poder actual, que ha convertido efectivamente Madrid en una ciudad en blanco y negro?
¿No empieza a ser una realidad qué  determinados personas que han salido de un esquema horizontal a la hora de llevar a cabo determinadas iniciativas sociales y culturales observando la repercusión que empiezan a tener éstas, intrigan para aliarse con intereses partidistas a espaldas de un sustrato que se mueve aún por una vocación de servicio?
En el número de La Luna al que hacíamos mención manifestaba que “el modernismo ha sido la iniciación creativa, el posmodernismo es simplemente ganar dinero con ello”, lo afirmaban hace treinta años. Los que revisan la movida como invento del PSOE, no reflexionan sobre si los supuestos procesos colaborativos actuales no son una herramienta al servicio del PP para ocultar o mitigar la realidad que padecemos. Sería deseable que no pasaran tres décadas para hablar sobre ello. Quizás la gamificación, como mecánica de introducir juegos en los procesos, ayudaría a que estos fueran realmente lo importante y no unos resultados tras los que quizás se cobijen otros intereses y una novedosa manera de gentrificación.

(*) @c4c_colectivo. Colectivo de intervención cultural surgido en la Asamblea Popular de Austrias-15m.

¿Y de lo nuestro, qué?


Sigo con mayor o menor intensidad el debate de estos días en el Congreso. No deja de sorprender que prácticamente no haya casi referencias a la cultura. Solo Durán i Lleida comentó algo de pasada y desde una perspectiva muy local, la realidad catalana, obviando los recortes que los gobiernos municipales y la Generalitat están aplicando.

 Estamos hablando de un sector que según datos oficiales representa cerca del 3% del PIB español, quedando por encima, por ejemplo, de la industria energética. Se parlamentó mucho de fiscalidad, pero el IVA cultural no aparece prácticamente aunque este Gobierno lo ha subido en 13 puntos, muy por encima del aplicado en Portugal (13%), Alemania (7%), Francia (5,5%), Luxemburgo (3%) o Noruega (0%), y otros países del entorno europeo.

 La Asociación de Promotores Musicales denunció en su momento que la música en directo disminuyó en un 28,92% su recaudación en los cuatro primeros meses de la aplicación del nuevo IVA. La Federación Estatal de Asociaciones de Empresas de Teatro y Danza (FAETEDA) reveló que el teatro en esos cuatro meses perdió un 1,8 millones de espectadores, 31,43% menos con respeto al mismo periodo del año anterior, cayendo los ingresos en un 33% y desapareciendo 600 puestos de trabajo directos. Mientras, el sector cinematográfico estima que pueden cerrar cerca de 1.000 salas de exhibición por esta medida.

 Solo el diputado de CIU interpeló sobre ello. Tampoco se habló de la cacareada Ley  de Mecenazgo, que con casi toda seguridad solo beneficiará a las grandes empresas, industrias culturales y fundaciones dependientes de estas, ni de otras regulaciones que debieran permitir una cierta estabilidad y  crecimiento del sector.

 Por lo escuchado en nuestra cámara de representantes, a nadie parece interesar un sector que mueve cerca de medio millón de empleos y que se desarrolla entre la temporalidad y la precariedad de la mayoría. Nadie plantea una Ley de la Cultura que permita el desarrollo de políticas globales teniendo presente la temporalidad y lo efímero de muchos proyectos. Tampoco parece estar en ninguna agenda política una Ley de Financiación de la Cultura, que vaya más allá del mero mecenazgo. Otra vez comprobamos que lo único que parece importar es el desarrollo de normas relacionadas con la propiedad intelectual e Internet. La presión de las grandes industrias del entretenimiento son evidentes, como en su momento relevaron los cables de WikiLeaks.

Estamos en vísperas electorales: europeas, luego municipales y autonómicas y posteriormente generales. La clase política que ignora la cultura, y a sus trabajadores, en el Parlamento y en las instituciones recurrirá a ella y a ellos como figurantes de una estudiada puesta en escena. Se debería entonces recordar el olvido generalizado que sufre el resto del tiempo. ¿O quizás sea pedir demasiado y salirse de una escenografía donde se ha vivido cómodamente durante mucho tiempo?

sábado, 15 de febrero de 2014

Noam Chomsky y las 10 Estrategias de Manipulación Mediática

“Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información”. Rodolfo Walsh
El lingüista Noam Chomsky elaboró la lista de las “10 Estrategias de Manipulación” a través de los medios.

 1. La estrategia de la distracción El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes.
La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público  distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3. La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

4. La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.
 
6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…
 
7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
 
8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…
 
9. Reforzar la autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se auto desvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!
 
10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.