viernes, 15 de diciembre de 2017

4 Non Blondes "What's Up"



What's up
Veinticinco años, y mi vida está parada,
intentando juntar esa gran montaña de esperanza,
para (conseguir) un destino.

Rápidamente me di cuenta, cuando supe que debería,
de que el mundo estaba compuesto 
por esta hermandad masculina,
oh, lo que sea que eso signifique. 

Y así, de vez en cuando lloro cuando estoy tumbada en la cama,
solo por sacarme todo lo que tengo en la cabeza,
y yo, yo me siento un poco rara. 

Y así, me despierto por la mañana y doy un paso fuera,
y respiro profundamente y (el aire) me coloca,
y grito a pleno pulmón:
¿Qué pasa? (what's going on

Y yo digo, hey, hey... (como saludando),
yo digo, hey, ¿qué pasa? 
Y yo digo, hey, hey... 
yo digo, hey, ¿qué pasa? 

Y lo intento, oh Dios mío de verdad que lo intento,
lo intento todo el rato, en este manicomio.
Y rezo, oh Dios mío de verdad que rezo,
rezo cada uno de los días, por que ocurra una revolución. 

Y así, de vez en cuando lloro cuando estoy tumbada en la cama,
solo por sacarme todo lo que tengo en la cabeza,
y yo, yo me siento un poco rara. 

Y así, me despierto por la mañana y doy un paso fuera,
y respiro profundamente y (el aire) me coloca,
y grito a pleno pulmón:
¿Qué pasa? 

Y yo digo, hey, hey... 
yo digo, hey, ¿qué pasa? 
(bis) 

Veinticinco años, y mi vida está parada,
intentando juntar esa gran montaña de esperanza,
para (conseguir) un destino. 


"Next Music Station: Sudan. Próxima Estación Musical: Sudán". Documental dirigido por @muguruzafm

Next Music Station: SUDAN
Directed by: FERMIN MUGURUZA (2010)

Próxima Estación Musical: Sudán

La periodista y presentadora de televisión Nadeen Allauddin nos adentra en la sutil música que emana del corazón de África, Sudán, encrucijada de caminos, culturas y religiones, por cuyas tierras discurre el sagrado río Nilo. Como éste, la música sudanesa está llena de arroyos que se alimentan de Oriente y Occidente creando paisajes sonoros que transitan por la música del folclore de las tribus nómadas, la canción tradicional, la música sufí, el reggae, o los ritmos más contemporáneos como el  pop o el rap. En la ciudad de Khartoum, donde se unen los cauces del Nilo blanco y el Nilo azul, descubrimos cómo conviven las distintas expresiones musicales.

Abdel Gadir Salim:
Procedente de las montañas de Nuba, Salim se alza como uno de los cantantes más prestigiosos de Sudán. El germen de sus composiciones se sustenta en los ritmos tradicionales de las bodas y bailes populares nutridos con elementos de la música egipcia o la del folclore de las distintas tribus étnicas. Ha realizado giras por todo el mundo y sus letras dan mucha información sobre la cultura sudanesa.

Lisa Shaker:
Su voz suave y amable se funde con las melodías pop que la joven artista interpreta con su guitarra. Acordes serenos y llenos de armonía en los que se conjugan sonidos orientales y occidentales, antiguos y modernos, con letras que sueñan con un mundo mejor y que la artista toma de escritores sudaneses, artistas de otros países o de las que ella misma escribe.

Alsahwa Band:
El grupo de música sufí renueva las canciones religiosas que elogian la espiritualidad islámica y la purificación del alma con la introducción de instrumentos modernos en sus composiciones, aunque el elemento más importante no deja de ser nunca la voz. Melodías ceremoniosas, canciones islámicas y nacionales que nos transportan al misticismo de la fe.

Sharhabeel Ahmed:
Renovador de la música sudanesa, fue el primer músico de la región en atreverse con la guitarra eléctrica, el cantautor septuagenario es aclamado hoy como el rey del jazz sudanés. Su aterciopelada voz es una de las más distintivas del país y es reclamada por las audiencias de todo el mundo. Su repertorio musical abarca una amplia colección de arias, baladas, reggae, jazz y canciones tradicionales.

Mohamed Al Khatim:
Estudió música en el centro cultural francés de Jartum, en el que empezó a componer sus primeras canciones y letras que acompañaría después con diversos instrumentos como la guitarra, la batería o el piano. Seducido por la música española, árabe o reggae, ha formado parte de diversas bandas muy populares en Sudán y participa habitualmente en distintos festivales de música.

Nancy Ajaj:
Perteneciente a la nueva generación de jóvenes artistas femeninas, la cantante y compositora ha logrado consolidarse con letras mayúsculas dentro de la música sudanesa. Sus melodías alegres y coloridas, sus ritmos frescos, pincelados por la influencia de la música india, árabe y occidental, y su voz envolvente, han conquistado a un público de todas las edades.

Ahmed Al lord:
Pese a que su formación nada tiene que ver con la música, estudió administración de empresa en la Universidad de Jartum, empezó a escribir canciones y componer melodías con su guitarra, arte que dio a conocer después en diversos eventos. Enmarcado dentro de la música folk, las letras de las canciones de este joven cantautor emergen espontáneamente como su forma de expresarse ante el mundo.

Mojo Mustapha:
La joven banda de raperos sudaneses constituye uno de los oasis musicales más carismáticos y emergentes de la región. La recitación rítmica, el juego de palabras y el empleo de un lenguaje específico de rimas moldean los sonidos del soul y del rythem and blues de sus composiciones, con los que tratan de romper fronteras y hacer llegar su voz a un público internacional.

Ahmed Al Bana:
Empezó a involucrarse en el mundo de la música el año 2000, período en el que empezó a experimentar con los sonidos y a crear sus propias composiciones. Su música y sus letras, cantadas en dialecto árabe, se alimentan de la música de los Emiratos Árabes, país en el que nació, y de la música antigua sudanesa, por la que se sintió atraído cuando se trasladó a vivir a este país.

Al Balabel: Nacidas en  del desierto de Nubia, las tres hermanas fueron pioneras en los años 70 en formar uno de los primeros grupos femeninos de música en Sudán y animar a otras cantantes a subir a los escenarios. El trío tomó el nombre de Los ruiseñores y recupera las canciones populares transmitidas oralmente de generación en generación, la mayoría asociadas a ritos y ceremonias centenarias de la antigua civilización nubiana.


Hermano Lobo: "Yo quiero tanto a mi patria..."


Imágenes poco conocidas / reconocidas: Suzi Quatro


En El Balcón de Gloria Fuertes "A alguien que aún no conozco"


A ALGUIEN QUE AÚN NO CONOZCO

Que tú seas para mí,
como el transistor para el ciego,
como el olvido para el inocente,
como la lluvia para la lechuga
que quiere cogollar.


Mujer de verso en pecho

Con ellas descubrimos otros mundos de cine: Julie Christie


jueves, 14 de diciembre de 2017

The B-52's "Love Shack"



"Next Music Station: Lebanon. Próxima Estación Musical: Líbano". Documental dirigido por @muguruzafm

NEX MUSIC STATION: LEBANON - 
Directed by FERMIN MUGURUZA 2010

LÍBANO I
La fotógrafa Déborah Phares nos invita a un viaje sonoro por la geografía libanesa, un mosaico de voces y sonidos que emergen de la música tradicional árabe, su folclore, sus instrumentos más representativos como el oud, y que transitan, en la búsqueda de nuevos lenguajes que sirvan de puente y entendimiento entre Oriente y Occidente, por los ritmos más modernos como el pop, el rock, el rap o el rock alternativo.

Wadih Al Safi:
Conocido como El Cedro del Líbano, el cantante recupera la música popular de su pueblo ensalzando con la poesía y el zéjel los valores humanos.

Ghada Sbheir:
Su voz recupera las raíces del pasado para traer al presente los cantos sagrados siríacos de la religión maronita, muchos de los cuales Sbheir interpreta sin acompañamiento musical, tal y como fueron concebidos en su momento.

Assi el Helani:
Desde la década de los 90, el cantante es una de las figuras más destacadas de la escena musical de Oriente Medio.

Mohamed El Turk:
El rap árabe de este joven palestino se abre camino desde el campamento de refugiados de Borj El Barajneh, en el que nació hace 21 años y en el que vive desde entonces. Allí montó su estudio de música y ha grabado su primer álbum, I Voice, un juego de palabras musicales y poesía rítmica con el que expresa la situación y el día a día del pueblo palestino.

Michel Elefteriades:
Conocido por su estilo ecléctico, el artista y productor musical greco-libanés ha producido los experimentos musicales más arriesgados del mundo árabe en los últimos años.

Soumaya Baalbaki:
Recuperar las canciones de tango antiguas con influencias árabes es la esencia y el motor del trabajo de esta cantante cuya voz crea un nuevo molde musical cargado de emociones y sentimientos que glorifican el amor y la pasión.

Marcel Khalife:
El cantautor divulga la cultura musical árabe con importantes contribuciones, como la renovación de la utilización del oud, la composición de bandas sonoras de películas o la realización de proyectos interculturales que buscan, a través de la música, un mejor entendimiento entre el Islam y Occidente. Sus canciones, inspiradas en los versos de Mahmoud Darwish, han dado voz al espíritu del pueblo palestino.

LÍBANO II. Beirut
Desde hace años, Beirut se ha convertido en un laboratorio musical abierto a los lenguajes y estilos más transgresores encarnados en una generación de jóvenes que explora nuevas formas artísticas a través de la música electrónica, el rap, el rock alternativo o la música indie. Una generación de nuevos músicos que nos presenta Deborah Phares y que, como la propia ciudad en la que viven, se encuentra en constante renovación y movimiento.

Tania Saleh:
Su estilo se enmarca dentro de la música alternativa indie.

Scrambled Eggs:
Creada en el Beirut de 1998, el grupo ha creado una nueva paleta de sonidos que busca la armonía en medio del caos.

Charbel Rouhana:
El músico y compositor está ligado al renacimiento de la música oriental árabe representada por los instrumentos tradicionales, especialmente el oud, que ha conseguido transformar en un instrumento moderno y multinacional capaz de comunicarse con otras culturas y folclores occidentales.

Mazen Kerbaj:
Músico, autor de cómics y pintor, Kerbaj crea música electrizante con instrumentos acústicos en los que incorpora sonidos de la guerra como parte inseparable de la memoria colectiva.

Youmna Saba:
Cantante y compositora, realizó sus primeras canciones en 2006.  Para sus letras, inspiradas en las situaciones cotidianas, utiliza el árabe-libanés, y su arte se nutre del patrimonio musical del Líbano y la influencia de la música occidental, especialmente la francesa, con las que ha creado una identidad musical propia.

Malikah:
Con tan solo dieciséis años, la cantante argelina libanesa irrumpió en la escena musical del hip-hop de Beirut y se consagró después como la reina del rap del mundo árabe.

Zeid Hamdan:
La apuesta de este músico y productor musical por los sonidos electrónicos le ha llevado a renovar muchas de las músicas antiguas árabes con instrumentos musicales electrónicos y a situarse en la nueva escena electro del Oriente Medio.

Mashrou' Leila:
La joven banda de rock alternativo ocupa un lugar destacado en los circuitos más relevantes de la música underground de la capital del Líbano.