lunes, 24 de octubre de 2016

"The Story of Skinhead" dirigido por Don Letts (Subtitulos Español)




Aqui el mas reciente material estrenado por la BBC sobre la historia de la cultura Skinhead reaizado por el famoso Don Letts. Subtitulado al español por Ska in my soul.

viernes, 21 de octubre de 2016

domingo, 16 de octubre de 2016

Laura Restrepo: "La bella y la bestia" (Ramake). Sobre debates electorales en USA.



Gracias Laura por compartir tus textos en este blog

He estado pendiente -como medio mundo- del desaforado debate electoral de Estados Unidos, y he llegado a la conclusión de que no es solo ridículo, simplorete y mediático. Que sí lo es, pero además tiene un componente de fondo: la confrontación entre las dos caras del imperio y su diferente manera de tratar al mundo. Por mucho que Hillary resulte tan indeseable, como representante que es del oficialismo norteamericano y sus grandes negocios, torpezas y barbaridades, no se puede desconocer que es mujer, y, como dirían las abuelas, bien educadita. Y es significativo que le haya tocado como contendor el tipo más basto y patán que uno pueda imaginar como candidato; lo que se dice un cafre en plena forma.

           Un director de teatro no hubiera podido imaginar una mejor puesta en escena: de un lado la mujer libre, el pluralismo, la tolerancia racial, las opciones de género, la apertura  intercultural, la negociación (al menos ese es el papel que ha ido asumiendo ella), y enfrente, la bestia machista, racista, prepotente, intolerante y violenta (papel que él asume con más y más desparpajo). 

    Otra vez la fábula de la bella y la bestia, como si los cuentos de hadas hubieran pillado desde el principio a la raza humana y su eterno retorno de lo mismo. 

      ¿Ganará la educadita? Desde luego, al fin de cuentas este es el siglo XXI y no el XIX, y ella llevará adelante sus guerras y negocios imperiales con toda corrección y buena letra. Pero el macho cabrio y sus huestes seguirán por siempre respirándole en la nuca.

Laura Restrepo: "No hay NO que por SÍ no venga"


Gracias Laura por compartir estos textos tuyos, por tu talento ye genoridad.

Al  parecer el triunfo del NO en el plebiscito lleva a reconocer que a la hora de defender la paz colombiana, resultan decisivos los espacios amplios, la participación abierta y la movilización popular, que antes el gobierno dio por innecesarios o por descontados.

Es emocionante y aleccionador ver que ahora por todo el país, jóvenes del sí y del no están organizando manifestaciones conjuntas a favor de la paz. 

Juntos y revueltos, los del sí y los del no. Y lo hacen para conversar entre ellos, libres ya del sonsonete publicitario de los jingles oficiales por el SÍ, y libres también del odio y la manipulación de la campaña uribista por el NO. Jóvenes del Sí y del NO que se reúnen espontáneamente para intercambiar opiniones, buscar entendimientos, tratar de indagar en las razones del otro para llegar a conclusiones conjuntas. Ellos van abriendo el camino que podría llevar a que pese al No en las urnas, en las calles pueda afianzarse un gran SÍ.

Borges decía sobre el diálogo algo así como que fusiona lo que dices y tú y lo que digo yo, hasta el punto de que ya no sabemos si lo que dijiste tú lo he dicho yo, o lo que he dicho yo lo estás diciendo tú.

Paradojas de la historia, siempre endiabladamente dialéctica: al parecer, el No le está abriendo las puertas a un poderoso y verdadero Sí.

Un gran SÍ ya no sólo acordado en el papel, sino también como pacto de honor y convicción.

Un pacto de paz y perdón, ya no solo  del gobierno con las FARC, sino además, y sobre todo, del país consigo mismo.

Para salir del atolladero, a partir de ahora la paz colombiana tendrá que ser callejera, campechana, incluyente, ampliamente debatida.

En un manifiesto que acaban de sacar varios grupos de mujeres y niñas en Cali, piden que de hoy en más se las tenga por pactantes y no por pactadas. Añadiría yo: Pactantes y por tanto Impactantes: factor decisivo; motor de la paz.
¿Será prematuro pensar que no hay No que por Sí no venga?

Sería de justicia ya no solo política, sino sobre todo poética, que al señor Alvaro Uribe, tan amigo de los tiros, por fin uno –éste- le saliera por la culata.

Esos viejitos de Estocolmo se las traen. A veces las meten hasta el corvejón –como con aquel Nobel de paz a Kissinger, el cómplice de los dictadores asesinos en la Argentina-, pero otras veces dan en el blanco. El Presidente Santos tendrá la posibilidad de asumir su galardón como espaldarazo internacional para su proyecto pacífico, como verdadero matrimonio con la paz y como hoja de ruta, y no como ha hecho su homólogo Obama, que ha llevado su Nobel más que nada de pluma en el sombrero.

Aviador Dro "El color de tus ojos al bailar" (version larga)


Aviador Dro "Anarquía En El Planeta" (1980) [Audio]


En la apertura del nuevo Rock Ola, con mis compañeras de baile.




La mítica Sala Rock Ola reabre en Madrid

Un par de carteles de los ochenta de la mítica sala Rock Oka.
Un par de carteles de los ochenta de la mítica sala Rock Oka.
Entrevista publicada el pasado jueves en El Asombrario 
Con alguna corrección sobre el nombre de la antigua sala 
aportada por algunas personas que leyeron la noticia en ese medio. 
Gracias.
Fue sin duda uno de los ‘templos paganos’ de los primeros años de la década de los ochenta, junto a La Bobia, La Vía Lactea o el Penta. Si Nueva York tenía La Factoría, Madrid tenía el Rock Ola. Este fin de semana abre sus puertas en Madrid una nueva sala, con idéntico nombre. Ska e ‘indie’ español para huir de la plaga ‘reggaeton’. Hablamos con Pepo Perandones, histórico programador en salas de la noche capitalina, y uno de losnombres claves detrás de esta iniciativa.
Cientos de artistas dieron sus primero pasos en el escenario situado en aquel local en la calle Padre Xifré. También en el del Marquee que echó a andar un poco antes en el mismo lugar, como disfrutamos con el concierto de los U.K. Subs, aquel abril de 1981. La banda británica volvió a visitarnos hace unos meses a la sala Wurlitzer Ballroom, al ladito de la Gran Vía.
Tocar allí era dar un paso de gigante en unos momentos donde todos parecían anhelar ser artistas. Depeche Mode o Simple Minds protagonizaron en aquel escenario sus primeras presentaciones entre nosotros.
La sala estaba relativamente cerca de mi barrio y allí tuve la ocasión de ver algunas de las actuaciones de las que guardo mejor recuerdo: Mamá, V2 Berlín, Gabinete Caligari, Hornadas Irritantes, Seres Vacíos, Los Nikis, Parálisis Permanente, B-Movie, Classix Nouveaux, Siouxsie and The Banshees o Pedro y Pablo, dúo singular formado por el malogrado Pedro Reyes y el irrepetible Pablo Carbonell, entre otras muchas. Era lo bueno de tenerla cerca y de que Pepe, el portero, fuera vecino y su hermano, compañero de equipo de fútbol.
Antes de ser Rock Ola, fue Top Less y Picadilly.  Por esta última también desfilaron algunos de los grupos nacionales más reconocidos de los sesenta y setenta como Los Canarios de Teddy Bautista o Cerebrum. En sus últimos tiempos hacían temporada Tip y Coll y artistas de variedades. Aquel espacio, que forma parte de la historia musical de varias generaciones, en la actualidad está ocupado por la tienda de barrio de una gran superficie.
Detrás del nuevo Rock Ola se encuentran algunas de las personas que ya estuvieron en la primera. Una de ellas es Pepo Perandones, histórico programador de la noche capitalina. Algunas de la salas que ha programado, en solitario o junto a Lorenzo Rodríguez -hoy en Barcelona dedicado a la restauración mexicana- han sido Autopista, Astoria, Universal Sur, Aqualung o El Tempo de El Gato, donde en su minúsculo escenario tocaron por primera en vez en Madrid Duncan Dhu, además de la Sala Arena, en la calle Princesa, donde sigue en la actualidad. Con él hemos conversado para que nos cuente algunos detalles sobre esta nueva iniciativa.
Vuelve Rock Ola. ¿Viene a cubrir un espacio, una necesidad, o forma parte de esa nostalgia cultural que caracteriza a la sociedad en general y a la madrileña en particular? Cosa que está muy bien por otra parte.
Una mezcla de las dos cosas: es necesario un sitio que acoja a cuarentones, cincuentones, incluso sesentones, con los hijos ya criados que siguen aficionados a la música y que no tienen donde ir. Existen sitios donde se pueden bailar boleros y tangos, pero no hay ningún lugar donde se puedan dar unos pasos de ska. Ya toca.
¿Qué nos vamos a encontrar? 
Dejo muy claro siempre que la sala tiene mucha menos envergadura que la original, escenario bajo, techo bajo, pero diáfana y superagradable, podría ser un garito neoyorkino. El aforo es de 300 personas para conciertos y 500 para discoteca.
Rock Ola surgió en un momento muy concreto en la ciudad; por primera vez un alcalde de izquierdas desde la Segunda República. Ahora surge con una mujer progresista tras dos décadas y media de gobiernos conservadores en la ciudad. ¿Es casualidad? ¿Hay similitudes?
Pues no… Además, vamos a ser bastante más conservadores. ¿Quién necesita ahora escupir a los grupos?, ¿o encontrar hipodérmicas en los lavabos? El grupo con el que inauguramos es Chelo Submarine, que hacen elegantísimas versiones de música española de la época, con dos chelos, percusión, teclados… Con esto te lo digo todo. Además, vamos a compensar a la música española poniendo mucha, ya que en el Rock Ola original no se ponía prácticamente nunca; éramos muy cosmopolitas entonces…
En aquellos años, cualquiera podía ser protagonista, los 15 minutos de fama que decía Andy Warhol. Un cierto caos o desorden perfectamente organizados. Todos buscándose la vida para desarrollar sus ideas (sellos discográficos propios, tiendas de discos, fanzines, salas de exposiciones…). Ahora está todo más institucionalizado/regulado, también los circuitos musicales. ¿Rock Ola volverá a ser un sitio donde todos puedan presentar sus proyectos artísticos o solo aquellos que son viables/visibles?
Claro, de hecho muchos de los fotógrafos de la época quieren exponer ahí. Yo mismo haré una exposición de los carteles que diseñé para la sala, y estoy abierto a cualquier propuesta contemporánea.
¿Cuáles serán, en líneas generales, las condiciones para que un artista pueda ser programado?, ¿o simplemente será necesario alquilar la sala?
Noooo… Elegiremos muy bien, evitando hip-hop, rap, heavy, metal, electrónica, shakiros, beyoncies, etc… Para eso hay cientos de salas en el país.
Hace unos días estuve en InterRAPción, en Mejorada del Campo; participaban nueve artistas, conocía solo a dos. Cuando salió al escenario uno de ellos fue un acontecimiento. La gente estaba enloquecida. Indagué sobre dicho artista. Tiene 17 años, sus vídeos tienen de media siete millones de visitas. ¿Nos estamos olvidando del público más joven -el que debe tomar el relevo- y programamos sólo para un público de treinta para arriba?
Los grupos indies por supuesto que sonarán en la cabina; por cierto, habrá cabina de pincha; nada de pinchar en escenario: Xoel Lopez, Leon Benavente, La M.O.D.A….
¿Cómo crees que se puede hacer para que el público más joven acuda a las salas de música en vivo?
Rebajando esa barbaridad de 21% en cultura y hostelería…
Por cierto, ¿con qué edad estará permitida la entrada a los conciertos?
Habrá que mirarlo, ten en cuenta que la nueva ley de menores solo permite su estancia durante el concierto, y es dificilísimo controlar que no beban alcohol. En la Sala Arena, que sigo programando actualmente, he visto a parejas con bebés en conciertos de trashmetal… Me parece una barbaridad.
¿Rock Ola será un espacio solo para el pop y el rock, o tendrán cabida propuestas como el flamenco, las músicas mestizas, performances… incluso teatro, cine y fotografía?
De flamenco nada, ya tienen sus sitios, músicas mestizas tampoco, performances y demás sí, ¿por qué no?
Rock Ola fue sobre todo un carnaval que duró un lustro. ¿Es posible recuperar esa frescura, esa espontaneidad?
Las circunstancias no son las mismas. Rock Ola supuso la revolución de los niños pijos, pijos pero no fachas, hartos de cansautores y de “a desalambrar a desalambrar…”; surgió al grito de “ahora toca divertirse”.
Más que una sala fue un punto de encuentro; ibas y siempre había alguien conocido. ¿Puede volver a serlo?
Me encantaría.
¿Habrá carnet de socio, como antaño, para los más asiduos con algún tipo de ventajas?
El antiguo de socio servirá para los conciertos que no sean de pago, el de barra libre no. (Risas).
El público muchas veces se queja del trato recibido en determinadas salas (accesos, retraso en el inicio de los conciertos, calidad de las bebidas…). ¿Cómo se va a cuidar al público?
El público está para eso, para quejarse… Y hace casi 40 años que el garrafón dejó de ser negocio…
Uno de los primeros concierto será el de Mamá, el mismo grupo que inauguró el Marquee madrileño, embrión de Rock Ola. ¿Es casualidad? ¿Una especie de talismán?
Me encantan Mamá. José María Granados sigue siendo para mí uno de los mejores compositores del país. Su concierto será el viernes 11 de noviembre, pero no será el primero, antes habrá más cosas.
La entrada para ese concierto es de 8 €. ¿Habrá política de precios o decidirá cada promotor?
Siempre intentaremos que sean baratos.
¿Cómo incide el IVA y la SGAE en los precios?
Incide todo… Es una barbaridad.
Después de los conciertos, ¿habrá sesión de pincha-discos o de Djs? 
Tú lo has dicho: pinchadiscos; nada de Djs… Seremos mi hermano Magin Perandones, pincha residente del Rock Ola original, una gozada, y yo mismo. Por cierto, detrás de la cabina habrá un cartel que diga: “Contra el vicio de pedir, la virtud de escuchar”. 
¿Cómo será el acceso tras los conciertos? ¿Entrada? ¿Invitación? ¿Carnet?
Las tres opciones, entrada con consumición, sobre todo.
¿Hasta qué hora? ¿Todos los días?
Por ahora, viernes y sábados hasta las 5.30.
¿Habrá fiesta rojiblanca, si el Atleti gana la Champion?
(Risas). Habrá que ver…, pero yo estaré borracho y llorando, esta vez de alegría merengones, en Neptuno.
El nuevo Rock Ola inicia este fin de semana su nueva andadura en Madrid. En la calle José Abascal 8, semiesquina con Santa Engracia.

domingo, 9 de octubre de 2016

Erich Fried: Profesión de fe sobre arraigamiento de la sociedad libre y democrática



Creo
en la sociedad libre y democrática

Creo
en la sociedad libre y democrática

La fe en la sociedad libre y democrática
salva

La fe en la sociedad salvadora
hace libre y demócrata

La fe en la democracia salvadora
hace a la sociedad libre

La fe en la libertad salvadora
hace a la sociedad democrática

La fe en el alma de la sociedad
hace a la democracia libre

La fe en la libertad de la democracia
salva a la sociedad

La libertad del alma demócrata
hace a la sociedad creyente

El que lo cree se salva
El que no lo cree se salva aún más rápido

Conversando con Aterciopelados: Buscando la paz en Colombia, personal, ecológica, de género

Aterciopelados en concierto.
Aterciopelados en concierto.
Conversación publicada el pasado sábado en El Asombario.
Algunos consideran a Aterciopelados la mejor banda de rock de Colombia. Ganadores de dos grammys, tienen editados siete álbumes de estudio, dos en directo y cinco recopilatorios. Tras un tiempo desarrollando proyectos en solitario, Andrea Echeverri y Héctor Buitrago volvieron a reunirse con motivo del 20 aniversario de Rock al Parque, posiblemente el festival rock más importante de América Latina. La ocasión sirvió para girar posteriormente por todo el mundo, incluida España, adonde llegan ahora. Hemos conversado con Andrea de la búsqueda de paz a todos los niveles: nacional, democrática, personal, ecológica, de género…, y de la situación actual de su país.
Vuelve Aterciopelados, ¿motivos? ¿La excusa fue el 20 Aniversario del Rock al Parque o vuestra ‘separación’ fue algo coyuntural?
Habíamos estado tres años separados, cada uno trabajando en su proyecto solista, y Rock al Parque cumplió 20 años. Desde Idartes -instituto que gestiona la cultura en Bogotá- empezaron a llamarnos a cada uno a su casa, hicieron visitas, insistieron hasta convencernos. Querían un repertorio de clásicos, y así fue como decidimos hacer una visita al pasado y reinterpretarlo.
¿Por qué volver si vuestras carreras en solitario han sido tan fructíferas?
En 2014 vino el momento de celebración de los 20 años del Festival Rock al Parque acá en Bogotá. Nosotros también nos iniciamos en ese escenario y estábamos cumpliendo también 20 de carrera, la ciudad quería celebrarlo a lo grande y nos invitaron reiteradamente a pesar de que estábamos en silencio. Esa conexión sentimental con el Festival y con la ciudad nos llevó a acelerar el regreso de Aterciopelados.
Supongo que no vais a abandonar vuestros proyectos paralelos. ¿En qué estáis embarcados?
Por el momento están en pausa, pues Atercios está intenso, absorbiendo todo nuestro tiempo. Estamos tocando mucho, haciendo prensa, viajando… Yo por mi parte también tengo mi trabajo con la cerámica. Este año hice una exposición grande en Medellín, y la idea es seguir trabajando en eso. La idea también es hacer un nuevo disco de Atercios en 2017.
¿Qué puntos en común existen, si es que existen, entre La Pestilencia, Delia y los Aminoácidos, sus anteriores formaciones, y las propuestas actuales?
Sí, desde esa época hay una búsqueda de identidad, ganas de comunicar lo que no nos parece que funciona bien en la sociedad, ganas de construir un lenguaje propio acorde a nuestro contexto.

Habéis pasado por el punk, la tradición, la electrónica…, ¿la mezcla como la diversidad es una riqueza?
Pienso que somos mezcla, somos mestizos, somos un poco de esto y un poco de lo otro, y allí hemos encontrado lenguajes propios.
Sois mucho más que unos músicos; habéis gestionado desde espacios para tocar en directo, vuestras producciones, disquera propia, giras, pero también siempre habéis tenido un compromiso social evidente: contra el patriarcado, la defensa del medio ambiente, los derechos humanos, las minorías… ¿El artista siempre tiene que ser una persona comprometida?
Creemos que si el arte tiene un compromiso consigo mismo, es honesto, auténtico, será comprometido con la vida y el planeta; no es necesario ser explícito en estos temas.
Tiempos de Paz, pero también de conflictos. Colombia vive un periodo histórico. Buena parte de los agentes culturales han estado comprometidos en la resolución del conflicto, desde el compromiso personal hasta el desarrollo de actividades en calles, plazas y parques para recuperar espacios ocultos por la violencia. ¿Sois optimistas?
Yo estoy muy ilusionada, pero a la vez asustada. De todas maneras, sin importar el resultado del plebiscito, creo en la búsqueda de paz a todos los niveles, nacional, democrática, personal, ecológica, de género… Creo que todas las luchas se relacionan.
¿Hasta qué punto el ‘uribismo’ tan presente puede abortar el proceso?
Todo es posible, pero el clamor general es de avanzar y detener este conflicto. Después sigue un camino que hay que ir descubriendo y trabajando entre todos para terminar con las raíces de este y todos los conflictos sociales.
¿Qué papel tiene la cultura, los artistas, los gestores en el post conflicto, la gran esperanza, el reto más complicado, para un país harto de violencias? 
Creo que el arte y la cultura tienen un papel importante. Creo que cada uno desde su lugar debe buscar el equilibrio, la tolerancia. Creo en la paz y el amor, aunque a veces me contradiga, me pierda, creo en los demás. También pienso que la construcción de memoria, el acompañamiento a las víctimas, el perdón, son todos procesos muy profundos y difíciles, que desde mi lugar como cantautora puedo acompañar.
A pesar del resultado de la consulta del día 2, ¿pensáis que es posible hablar de un antes y un después del conflicto armado?
La guerrilla de las FARC nació en el 64, yo en el 65.  Toda mi vida he vivido en un país en guerra. Tengo esperanza y curiosidad por la Colombia que sigue…
¿Los demás conflictos se pueden también encauzar (devolución de tierras, desigualdad, corrupción)?
Siempre está presente la situación del País, del planeta, hay noticias que nos tocan más que otras; cada uno de nosotros también tiene sus prioridades, sus luchas, en cada canción, en cada concierto, en cada entrevista siempre algo se comparte…

¿Qué nos vamos a encontrar en vuestros conciertos españoles?
Una banda armónica y feliz de estar tocando: Gregorio Merchán en la batería, Leonardo Castiblanco en la guitarra, Adriana Vásquez en teclados y coros, Héctor en el bajo y Andrea en la voz y la guitarra. Un repertorio de clásicos y canciones nuevas.
¿Sois conscientes de que en España se os admira, quiere y respeta, que algunos de vuestros temas son himnos considerados como propios?
Pues sí. Hemos construido un nicho después de todos estos años de venir, tocar, participar en festivales, es chévere reencontrarse con los seguidores de España. Son diferentes, tienen otra aproximación, otro criterio…
Es muy difícil hacer un pódium con los grandes de la música colombiana, pero con toda seguridad vosotros estarías en él. ¿Es chévere? ¿Es una responsabilidad? ¿O solo es consecuencia de un trabajo coherente y cercano?
Desde nuestro regreso en 2014 todo se siente chévere.  Partió sobre todo de un reconocimiento, y de una sensación de aprecio del público hacia nuestras canciones, nuestro recorrido. Tiene que ver con mucho trabajo, con propuestas relacionadas con el lugar en el que vivimos. Con construcción de memoria, con luchas como la ecológica, antibélica y de género, con un ejercicio existencial de construcción de identidad.
Aterciopelados estarán en los próximos días entre nosotros: En las Fiesta del Pilar en Zaragoza (11 de octubre) junto a Jorge Drexler. Barcelona (día 12) con Macaco y Amparo Sánchez de invitados, acabando en Madrid (día 13) con La Mari de Chambao, Miguel de Maga y la presentación, como teloneros, de Pedrina y Río de Colombia.