lunes, 28 de septiembre de 2015

Crítica del último disco de Ángel Petisme & Luis Farnox en el Diario Vasco.


Crítica del último disco de Ángel Petisme & Luis Farnox en el Diario Vasco.


Canción de autor: Petisme & Farnox
“Barrio andante” (Desacorde) ***


Especie de Sacco y Vanzetti patrios unidos por la música, la poesía, los viajes, Zaragoza y Vallekas. Presentan esta elegante producción en forma de libro-CD. Calles, luchas y saberes compartidos durante más de treinta años. Tradición y modernidad reflejo de realidades próximas y diversas. Sentimientos, amarguras, llantos, esperanza  y emociones surgidas del alma y del subsuelo. Nadie ha podido, ni podrá con ellos.

domingo, 27 de septiembre de 2015

Presentación de la reedición ampliada de *Motherfuckers! De los veranos del amor al amor armado*.

Nota de prensa de La Felguera.

¡Motherfuckers!

El próximo sábado 10 de octubre, a las 21 horas, queremos invitarte a la presentación de la reedición ampliada de *Motherfuckers! De los veranos del amor al amor armado*. Será una noche enmascarada, especial y al aire libre donde proyectaremos el documental *Up Against the Wall Motherfuckers!* y, posteriormente, actuará el gran J. L. Maire, mago del sonido (improvisación electroacústica, música experimental, sintetizadores). 


Repartiremos *mapas motherfuckers de Nueva York*. Campo de la Cebada (La Latina), Madrid. Entrada Libre.

Up Against! Come together!



lunes, 21 de septiembre de 2015

Surrealismo y revolución. (Antonin Artaud)


Texto extraído del siguiente enlace.

He participado en el movimiento surrealista de 1924 a 1926 y lo he secundado en su violencia.

Hablaré de él con el espíritu que tenía en aquella época, y además voy a intentar resucitar ante vosotros ese espíritu que quería ser blasfemo y sacrilego y que, a veces, lo consiguió. Diréis que este espíritu se ha superado, que pertenece a 1926, y que si reaccionáis, lo hacéis en 1926.

El surrealismo nació de una desesperanza y de un malestar, y vio la luz en los bancos de la escuela. Más que un movimiento literario ha sido una revolución moral, el grito orgánico del hombre, las palabras de nuestro ser contra toda coerción. En primer lugar, contra la coerción del Padre.

En su conjunto, el movimiento surrealista ha sido una profunda e interna insurrección contra todas las formas del Padre, contra la preponderancia invasora del Padre en las costumbres y en las ideas. Veamos, a título puramente documental, el último manifiesto surrealista, que indica la nueva orientación política de este movimiento:

CONTRA-ATAQUE LA PATRIA Y LA FAMILIA

Domingo 5 de enero 1936, a las 21 horas en el Grenier des Augustins, 7, rué des Grands-Augustins {metro Saint-Michet).

CONTRA EL ABANDONO DE LA POSICIÓN REVOLUCIONARIA REUNIÓN DE PROTESTA

Un hombre que admite la patria, un hombre que lucha por la familia es un hombre que traiciona. Lo que él traiciona es lo que es para nosotros la razón de vivir y de luchar.

La patria se interpone entre el hombre y las riquezas del suelo. Exige que los productos del sudor humano se transformen en reglas. Hace de un ser humano, un traidor a su semejanza. La familia es el fundamento de la presión social.

La ausencia de todo compañerismo entre el hijo y el padre ha servido de modelo a todas las relaciones sociales basadas en la autoridad y en el desprecio de los patronos hacia sus semejantes. Padre, patria, patrón, tal es la trilogía que sirve de base a la vieja sociedad patriarcal y, en la actualidad, a la camada fascista.

Los hombres dominados por la angustia, reducidos a una miseria y agotamiento cuyas causas no comprenden, se sublevarán un día hartos. Arruinarán entonces la vieja trilogía patriarcal: fundarán la sociedad fraternal de los compañeros de trabajo, la sociedad de la potestad y de la solidaridad humana.

Puede verse por este manifiesto que el Surrealismo mantiene frente a la orientación estalinista los objetivos esenciales del marxismo; es decir, los puntos fundamentales por los que el marxismo trata al hombre e intenta penetrar en sus secretos; y en esta violencia obstinada debe reconocerse el viejo estilo surrealista, que sólo puede vivir exasperado.

Pero el misterio del Surrealismo ha sido que esta revolución ha penetrado en el inconsciente. Ha generado una mística oculta, un ocultismo de nueva especie y que, como toda mística oculta, se ha expresado alegóricamente y por manifestaciones, que han tomado la forma de poesía.

Todo lo que tenía forma de reivindicación clara, el Surrealismo lo ha descartado o no lo ha apoyado. Una gran efervescencia de rebelión contra todas las formas de opresión material o espiritual nos agitaba cuando comenzó el Surrealismo: Padre, Patria, Religión, Familia,… no había nada que no denostásemos… y más con el alma que mediante las palabras.

En esta rebelión comprometíamos nuestra alma y la comprometíamos materialmente. Sin embargo, esta revuelta que atacaba todo no era capaz de destruir nada, por lo menos aparentemente.

Pues el secreto del Surrealismo es que ataca las cosas en sus secretos.

Para alcanzar el secreto de las cosas, el Surrealimo había abierto un camino. Al igual que de el Dios Desconocido de los Misterios de los Cabiros, que del Ain-Sonph, orificio animado de los abismos en la Cabala, que de la Nada, el Vacío, el No-Ser devorador de la nada de los antiguos Brahamas y Vedas, se puede decir del Surrealismo ‘lo que no es’, pero para decir lo que es se necesita emplear aproximaciones e imágenes, y el Surrealismo es un movimiento recubierto de imágenes. Resucita, por una especie de sortilegio en el vacío, el espíritu de las antiguas alegorías.

Ciertamente hay elementos en la poesía surrealista de los que se puede hablar, reconocer, etcétera. Pero los otros géneros de poesía nos conducen siempre a un terreno, nos llevan a un país que no puede confundirse con otros. Con el Surrealismo comienza el camino de la perdición, de tal manera que no puede decirse nunca que su poesía esté donde la vemos.

El Surrealismo tenía necesidad de salir. «Salir a la luz en el primer capítulo», como dice el Doble del hombre en el Libro de los Muertos Egipcio. Y nosotros, surrealistas, teníamos necesidad de salir, siempre con un movimiento de insatisfacción mortal, con una violencia que no conducía a nada, pero que manifestaba subterráneamente algo: violencia que, la manía de aclarar las cosas, ha llamado de la desmoralización. Rechazo y Violencia. Violencia y Rechazo. Estos dos polos significativos de un imposible estado del espíritu, de una misteriosa electricidad, indican el carácter anormal de la poesía de esta época, que no era poesía en el sentido usual, sino la emisión magnética de un halo, una especie de magia bizarra que nos inundaba. Rechazo. Rechazo desesperado de vivir y que, sin embargo, debe aceptar la vida. En el Surrealismo, la desesperación ha estado a la orden del día, y con ella, el suicidio.

Pero a esta cuestión planteada en el número 2 de La Révolution Surréaliste: ¿el suicidio es una solución?

Han respondido los surrealistas unánimemente: No, y el suicidio sigue siendo una hipótesis, según las palabras de Jouffroy: «En el suicidio lo que mata no es idéntico a lo que se mata.» Todas las manifestaciones surrealistas han participado de este espíritu suicida, en el que el verdadero suicidio no interviene nunca. Destrucción sobre destrucción.

Mientras que la poesía ataca las palabras, el inconsciente ataca las imágenes, y un espíritu más secreto todavía se afana en recomponer la estatua. La idea es romper lo real, extraviar los sentidos, desmoralizar, si es posible, las apariencias, pero siempre con una noción de lo concreto. De su masacre pretendida, el Surrealismo siempre logra sacar algo. Pues para él, el inconsciente es físico, y lo ilógico es el secreto de un orden donde se expresa un secreto de vida.

Cuando ha roto el maniquí, deteriorado el paisaje, los repara, con la intención de estallar de risa o resucitar un fondo de imágenes terroríficas, que nadan en el Inconsciente. Quiere decir esto que ultraja la razón, que retira a los sentidos sus imágenes para devolverlas a su sentido profundo. Y también significa que los escritores de este tiempo han presentido un conocimiento de los fondos ocultos del hombre, perdido desde antes del Tiempo. Y el Surrealismo ha liberado y descongestionado la vida, ha permitido a un hilo de preciosa electricidad ir a animar piedras y sedimentos inanimados. La vida desorganizada se reforma en reacción con la anarquía caótica, impuesta a los objetos que se ven. El mundo surrealista es concreto, concreto para que no se pueda confundirlo. Todo lo que es abstracto, todo lo que no es inquietante por trágico o bufonesco, todo lo que no manifiesta un estado orgánico, como una especie de exsudación física de la inquietud del espíritu, no procede de este movimiento.

El Surrealismo ha inventado la escritura automática, que es una intoxicación del espíritu. La mano libre del cerebro va donde la lleva la pluma; y además un extraño hechizo guía la pluma dándole vida, y por haber perdido todo contacto con la lógica, esta mano así reconstruida toma contacto con el inconsciente. Niega por su mismo milagro la contradicción imbécil de las escuelas entre espíritu y materia, entre la materia y el espíritu. Cada vez que se le toca, la vida reacciona mediante el sueño y las larvas. Esto quiere decir que el Inconsciente general ha sido alcanzado por algo, y da lo que conservaba.

Cuando una mujer ha concebido, sueña sin saberlo. Cuando un hombre ha sido herido, o va a estar enfermo, o entra en la agonía, sueña también. Junto a los sueños de los hombres están los sueños de los grupos y los sueños de los países. No sé cuantos surrealistas habremos sentido que con nuestros sueños realizábamos una especie de herida de grupo, una herida de la vida. Junto a la obsesión del sueño y frente al odio de la realidad, el Surrealismo tuvo una pretensión de nobleza, una obsesión de pureza.

El más puro, el más desesperado de los nuestros, se decía comúnmente de tal o cual surrealista, pues para nosotros, sólo era verdaderamente puro el que estaba desesperado. Qué importa que este fuego puro se haya limitado a consumirse en sí mismo. Ha querido sinceramente ser puro. Y esta pureza la ha intentado en todos los planos posibles: amor, espíritu, sexualidad. «El Padre —dice Saint-Yves d’Alveydre en Les Clefs de VOrient- el Padre, hay que decirlo, es destructor.» Un espíritu acentuadamente riguroso y que, para pensar, se pone en el plano sobreelevado de la naturaleza, siente al Padre como enemigo.

El mito de Tántalo, el de Megara y el de Atreo contienen en términos fabulosos este secreto esta especie de verdad inhumana, a la cual intentan acomodarse todos los hombres. El movimiento natural del Padre contra el Hijo, contra la Familia, es de odio; este odio que la filosofía china no ha podido separar del amor. Y cada padre particular busca también en su ser acomodarse a esta verdad general. He vivido hasta los veintisiete años con el odio oscuro del Padre, de mi padre particular. Hasta el día en que le vi morir. Entonces cedió el rigor inhumano con que le acusaba de oprimirme. Y, por primera vez en la vida, este padre me tendió sus brazos. Y yo que estoy molesto en mi cuerpo, comprendí que él había estado toda la vida molesto por el suyo, y que existe una mentira del ser contra la cual hemos nacido para protestar.

El 10 de diciembre de 1926, a las nueve de la noche, en el café «Prophete», de París, los surrealistas se reunieron en congreso. Se trataba de dilucidar lo que iba a hacer el Surrealismo con su propio movimiento frente a la revolución social en ascenso. Para mí, dado lo que sabemos del comunismo marxista, al cual trataba de unirse, la cuestión no debía ni plantearse.

¿Es que Artaud se desentiende de la revolución? —me preguntaron. Me desentiendo de la vuestra, no de la mía, respondí, dejando el Surrealismo, porque también el Surrealismo se había convertido en un partido. Esa rebelión que la revolución surrealista quería ser, mediante el conocimiento, no tiene nada que ver con una revolución que pretende ya conocer al hombre, y lo hace prisionero de sus necesidades más groseras. 

El punto de vista del Surrealismo y el del marxismo eran inconciliables. Y no tardó en revelarse cuando algunos de los surrealistas notables decidieron afiliarse al partido. Es decir, a la sucursal francesa de la Tercera Internacional de Moscú. «¿Sois surrealista o marxista —se preguntó a André Bretón—, y si sois marxista, ¿qué necesidad tenéis de ser surrealista?». Se trataba, en suma, para el Surrealismo, de descender hasta el marxismo, pero habría sido hermoso ver al marxismo intentar elevarse hasta el Surrealismo.

En 1926 el antagonismo no podía resolverse, pues la Historia no se había puesto en marcha. Hoy día pienso que la Historia ha avanzado, y que hay un hecho nuevo en Francia: es la aparición de una idea histórica en la conciencia de la juventud, y esta idea que quiero desarrollar la llamo la reconciliación de la Cultura y el Destino. En la conciencia desesperada de la juventud ha aparecido una nueva idea de la cultura. Y esta cultura que quiere conocer al hombre, tiene un alto concepto de él. No acepta que se separe la vida del hombre de los acontecimientos. Quiere que se penetre en la sensibilidad interior del Hombre, que juega, también, con los Acontecimientos.

La nueva juventud es anticapitalista-burguesa, y como el mismo Karl Marx ha sentido el desequilibrio de un tiempo en el que impera la personalidad monstruosa de los Padres, basada en la tierra y en el dinero. Cuando se acusa a Marx de querer suprimir la familia: «La familia, pero si la habéis destruido —responde— ¿dónde están vuestras antiguas virtudes? En lugar de la virtud, sólo veo la materia y yo, Marx organizo la materia, la organizo técnica y coercitivamente». Se puede decir que Marx organiza de los antiguos valores del Hombre, los que la burguesía ha dejado. Antes de ser la exaltación de una realidad superior, el Surrealismo era una Crítica de los hechos y del movimiento de la razón en los hechos. Entre lo real y yo, estoy yo y mi deformación personal de los fantasmas de la realidad. Y la juventud en su yo actual considera que Marx ha partido de un hecho, pero ha permanecido en este hecho, sin asomarse a la Naturaleza.

En resumen, ha extraído una metafísica de un hecho, pero no se ha elevado hasta una metafísica de la Naturaleza, y la juventud quiere primero elevarse hasta la naturaleza, antes de dejarse abrumar por la parte económica de los hechos. Pero si esta juventud propugna la organización de la materia, también quiere que se organice el espíritu. Considera la organización materialista de Lenin como una organización transitoria y punitiva, y piensa que Lenin aplica en Rusia esta organización materialista y punitiva con justo rigor.

Espíritu materia y materia espíritu, afirma también la interdependencia de estos dos aspectos de su ser. Pues se alimenta al mismo tiempo que siente; y piensa a la vez que se alimenta. Acusa a la Europa moderna de haber inventado un antagonismo que no existe en los hechos. Y si condena a Marx lo hace como europeo y porque esta juventud ama al Hombre, al Hombre entero, para salvarla del Hombre.

En su nueva concepción de la cultura hay una idea contra el progreso. La ciencia-moderna nos enseña que no ha habido nunca materia, y vuelve a la antigua idea alquimista de cuatrocientos años atrás, de los tres principios, el azufre, el mercurio y la sal, que llama energía movimiento, masa. Puede decirse que no resulta necesario mencionar el progreso. Y todo esto revela una idea superior de la cultura, pero para que esta cultura se logre, deben quebrarse muchas ideas, ideas que son ídolos, y si nos decidimos a terminar con los antiguos ídolos no es para hacer nacer otros nuevos bajo nuestros pies.

Esta juventud no quiere ser engañada, y cuando se dice que los tiempos han cambiado y que hoy un intelectual o un poeta no pueden ignorar su época, replica que hay un error sobre los intelectuales y sobre el tiempo. No separa a los intelectuales del tiempo, y los intelectuales no se separan de su tiempo, y como su tiempo, piensan que el espíritu no es una cosa vacía y que el arte sólo vale por su necesidad. Pero para ellos, esta idea de una acción necesaria no quiere decir prostitución de la acción. Hay una manera de estar en el tiempo, sin venderse al poder del tiempo, sin prostituir las fuerzas de acción a las consignas de la propaganda: «Guerra a la guerra, frente común, frente unitario, frente único, guerra al fascismo, frente antimperialista, contra el fascismo y la guerra, lucha de clases, clase por clase, clase contra clase, etcétera, etcétera».

Existen ídolos de embrutecimiento que sirven a la jerga de la propaganda. La propaganda es la prostitución de la acción, y para mí y para la juventud, los intelectuales que hacen literatura de propaganda son cadáveres perdidos por la fuerza de su propia acción. Un intelectual influye sobre el individuo y sobre la masa, y en su acción unánime de masa hay una idea cultural sobre las fuerzas del individuo.

La juventud quiere que se le procure una idea de la economía de las fuerzas del Hombre sin su acción sobre los individuos. Hay una técnica para desplegar las fuerzas del hombre, como la hay en la medicina china para curar el hígado, el bazo, la médula o los intestinos, tocando a lo largo del cuerpo físico puntos también físicos, pero alejados del hígado, del estómago, de la médula o de los intestinos. Como el mundo tiene su geografía, el hombre interno tiene su geografía que es una cosa material. Pero el materialismo dialéctico de Lenin tiene miedo de esta manera profunda de conocer la geografía. Sin embargo, una cultura profunda no debe temer ninguna geografía, incluso si la búsqueda de continentes inexplorados en el hombre conduce a ese vértigo, donde se halla la inmaterialidad de la vida.

La verdadera cultura hace brotar la vida, y la juventud que quiere restablecer una idea universal de la cultura piensa que hay lugares predestinados para hacer surgir esas fuentes de vida, y pone su mirada a la vez en el Tibet y en México. La cultura del Tibet sólo es válida para lo que en el Libro de los Muertos Egipcio se llama cadáveres, es decir, Invertidos. Por el contrario, la cultura de México vaíe para hacer salir los sentidos interiores de sus barreras. Hace resucitados. Toda verdadera cultura se apoya en la raza y en la sangre. La sangre india de México guarda un antiguo secreto de raza, y antes de que la raza se pierda, pienso que hay que preguntarle por la fuerza de este antiguo secreto. Mientras que el México actual copia a Europa, yo considero que es la civilización europea la que debe pedir a México su secreto. La cultura racionalista de Europa ha fallado, y yo he venido a la tierra de México a buscar las bases de una cultura mágica, que puede aún resurgir de las fuerzas del suelo indio.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Crítica de "Estrangulario" nueva propuesta de Melancrónico.


Crítica aparecida en la edición del pasado viernes de el Diario Vasco.


Rock: Melancrónico
“Estrangulario” (autoproducido) **


El Dos y La Cofia, dos de los integrantes del grupo Zaragoza Frutas y Verduras, dan vida a este nuevo proyecto. Doce temas, desde el rock más clásico al actual pasando por el rap, incluyendo incluso un tema instrumental.  Sonido guitarrero intenso y letras muy elaboradas. Una propuesta diversa, fruto de la experiencia e influencias acumuladas durante años por los integrantes de esta singular banda. 

domingo, 13 de septiembre de 2015

Extremadura vuelve a apostar por las Arquitecturas Colectivas

Sede de La Fábrica.
Sede de La Fábrica.
Entrevista aparecida el pasado miércoles en El Asombrario.
La realidad de los espacios urbanos, creados y desarrollados por la ciudadanía, se lleva esta semana a debate en Los Santos de Maimona, en Badajoz. Hablamos con Siro Santos, uno de los impulsores de LaFábrika detodalavida, una referencia en tierra extremeña sobre alternativas a la gestión social y cultural del territorio, con dinámicas creativas más cercanas a la gente y la autoconstrucción.
Siro Santos define a LaFábrika detodalavida (LFdTV)  como “una cocina de procesos económicos, sociales y culturales de experimentación que trabaja para la gestión social del territorio y la sociocultura en el ámbito rural, donde se desarrollan dinámicas creativas y metodologías de investigación alrededor del procomún, la producción cooperativa, la cultura libre y la autoconstrucción”. Un espacio afincado en Los Santos de Maimona (Badajoz), más concretamente en las instalaciones abandonadas de la antigua fábrica de cementos de la localidad y que a lo largo de esta semana acoge el VIII Encuentro Internacional de Arquitecturas Colectivas. Sobre todo ello hemos conversado con Siro, uno de sus impulsores.
¿Cómo surge LFdTV?
LFdTV surge con la idea de recuperar y socializar el patrimonio industrial desde la cultura, la autoconstrucción y el activismo por parte de un grupo de estudiantes extremeños de Bellas Artes en 2010. Influenciados por la afinidad a las prácticas artísticas vinculadas al espacio público y movidos, sobre todo, por la necesidad de crear algo con lo que sentirnos identificados en el territorio extremeño.
¿Proyectos como este son más viables en contextos rurales que en urbanos?
Por nuestra experiencia, todos los proyectos de este tipo son complejos y suponen un gran esfuerzo para instituciones sin recursos como la nuestra. Es verdad que en el contexto rural la cercanía con las administraciones públicas facilita la fluidez y la facilidad en las gestiones, pero todas las experiencias vivas de este tipo tienen sus complejidades, sobre todo por la falta de aptitudes para conseguir que la sociedad civil, lo público y lo privado trabajen juntos en una mirada hacia lo común. En nuestro caso, el trámite de gestiones para realizar el convenio de colaboración duró casi un año y llegó a buen puerto gracias al reparto de responsabilidades y compromisos desde las entidades (ayuntamiento y LFdTV).
Arquitecturas compartidas, cultura en común… discurso habitual, pero se habla muy poco de desigualdades, injusticias, carencias, precariedad…
Este es el gran problema desde nuestro punto de vista, la precariedad y la falta de salidas profesionales para estas prácticas que tienen que compartir vida, cuidados y la motivación activista por generar nuevas estructuras sociales.
¿Hasta qué punto proyectos como LFDTLV suplen responsabilidades/obligaciones de las administraciones públicas?
Creemos que estos proyectos en la línea de los comunes, trabajan en una estructura compleja y aún poco valorada. Más que suplir responsabilidades, se suman a la sociedad con nuevas fórmulas de gestión ciudadana desde abajo, donde se trabaja por, para y desde los ciudadanos y la ciudad.
¿Qué es la Red Internacional de Arquitecturas Colectivas?
Arquitecturas Colectivas (AA.CC.) es una red surgida en 2007, que incluye personas y colectivos interesados en la construcción participativa del entorno urbano. Su intención es conectar en forma de red distribuida a los diferentes agentes urbanos interesados en incidir sobre la construcción colectiva del hábitat, entendiendo hábitat como una entidad donde se combinan, entre otros, aspectos constructivos, paisajísticos, sociales, comunitarios, culturales y tecnológicos.
¿Quiénes forman parte de ella?
La red ha ido creciendo con las aportaciones de diversos agentes, como habitantes inquietos y activistas urbanos, alumnos y docentes, artistas, gestores sociales y culturales, paisajistas y ecologistas, urbanistas y arquitectos, politólogos y juristas, antropólogos y sociólogos, hackers y tecnólogos, periodistas, etc. En definitiva, más de 1.000 profesionales con ganas de sentir un poco más próximo el medio en el que habitamos. La red tiene una estructura abierta, libre y gratuita (cualquier persona o colectivo puede entrar) y está en permanente crecimiento, con la presencia principalmente de colectivos provenientes de España (con más de 80 grupos adscritos), Europa y América Latina (con más de 30 grupos activos). Actualmente participan en la red más de 15.000 ciudadanos involucrados en procesos participativos de mejora del entorno urbano y son más de 100.000 las personas beneficiarias de las actividades, espacios y equipamientos realizados.
Cuéntanos los objetivos concretos del encuentro extremeño.
Explorar y visibilizar el territorio de acogida del encuentro, la localidad de Los Santos de Maimona en particular, y la comunidad extremeña en general; sus rincones, cultura y gastronomía popular. Apoyar la iniciativa de LaFábrika detodalavida como un referente de recuperación ciudadana del valor patrimonial de espacios en desuso. Explorar algunas de las prácticas colaborativas que se desarrollan en la región, ponerlas en conexión con la red y conectarlas con otros proyectos/procesos similares a nivel internacional.
¿En qué consiste el Encuentro de la Red de Arquitecturas Colectivas?
La actividad principal del encuentro será Tejiendo la Red, un espacio de trabajo bajo la metodología open space, basado en reuniones colectivas que facilitan el tratamiento y debate de ideas de forma participativa y creativa. En este caso, el objetivo es seguir profundizando en la naturaleza de la Red, sus proyectos y grupos de trabajo. Entre las actividades, también hay que destacar Del Mundo a Extremadura, una serie de conferencias en streaming con colectivos y proyectos internacionales entre los que se encuentran Iconoclasistas (Argentina), Sopa Congress (Argentina), Fair Coop (Transnacional) y Arquitectura Expandida (Colombia). Otras actividades planteadas son las conferencias De Extremadura al Mundo, los recorridos Historia de una cementera y Deriva Santeña, los talleres Public Space Tools y Uso de la herramienta web AA.CC., y los espacios lúdico-festivos dedicados a la música, englobados bajo el nombre Outsiders.
Se habla mucho de gestión, que tiene mucho que ver con los recursos; ¿no es una visión demasiado economicista? El lenguaje habitual lo evidencia, es significativo.
La gestión, desde nuestra perspectiva, la entendemos como una forma de juntarnos y valorar en comunidad no sólo los recursos, sino también las vidas que tenemos en común. Desde ese ámbito se generan nuevas economías, pero no creo que tengan nada que ver con las convencionales sino más bien todo lo contrario.
¿Prima la arquitectura sobre la cultura? ¿Los resultados antes que los procesos?
Actualmente son muchos los proyectos y profesionales que trabajan de manera transversal este tema. Entendemos la cultura como la diversidad de los procesos sociales más absolutos, como los modos de vidas e identidades de las personas, con sus cambios políticos, económicos, sociales y relacionales a lo largo de la historia y la contemporaneidad, donde todas las personas construimos la misma definición. La cultura tiene esa categoría de bien común incuestionable y, desde ahí, quizás la arquitectura se convierte en un medio más a través del que actuar bajo la mirada de las prácticas cooperativas.
Literatura sobre proyectos en común, compartidos, participativos, pero la realidad es que cuando hay un problema la mayoría de las personas acuden a una asociación de vecinos, a un sindicato… antes que a un proyecto colectivo o a un lugar ocupado. ¿Existe el riesgo de que muchas de estas iniciativas se estén convirtiendo en excluyentes?, ¿un nuevo elitismo?, ¿una moda en cierta forma alejada de la realidad, de la cotidianidad, con una buena dosis de egocentrismo casi siempre protagonizado por las mismas personas y colectivos?
Como decía antes, estamos en un proceso de reflexión/acción colectiva a nivel internacional que está generando que estas prácticas cada día se diluyan más entre la sociedad, y que los espacios sean cada vez más abiertos a la ciudadanía. Actualmente, las aptitudes colaborativas y las miradas sociales están en todos los territorios; otra cosa es que siempre salgan en los medios de comunicación los mismos colectivos que hace unos años, ya que su relevancia ha crecido y han podido profesionalizarse. Pero los proyectos de este tipo tienen una finalidad común y no es más que generar apoyo mutuo y cambiar ciertas reglas establecidas en nuestras instituciones. Unas reglas establecidas donde la participación ciudadana es inexistente. De hecho, estamos trabajando intensamente en la simplificación y socialización del léxico generalmente utilizado en todas las prácticas que llevamos a cabo, para facilitar esa inclusión de la que hablas. Al mismo tiempo, no hablamos de espacio okupado, ni sindicato, ni nada que pueda parecer exclusivo para ciertos sectores de la población, es mas, llamamos a LFdTV una cocina de procesos, llevamos en esa definición un elemento totalmente común en el que cualquier persona es un creador.
Cartel
Mucho voluntarismo, pero la gente tiene que vivir, pagar el alquiler, comer… ¿indirectamente se fomenta la precariedad al no ir al fondo de los problemas de una sociedad absolutamente injusta, donde buena parte de la población está excluida?

La pregunta se contesta por sí sola. La precariedad es la base del problema. Sin embargo, no debemos confundir colaboración con voluntarismo. Trabajamos en procesos colaborativos en los cuales se busca la sostenibilidad de todas las partes implicadas, si no es posible económicamente, en forma de retornos sociales.
El C4C, colectivo que organiza la universidad de verano de El Campo de Cebada en Madrid, definió al procomún como un invento del PP en contraposición a la ‘movida’ del PSOE, ¿qué opinas?
Opinamos que existe la necesidad de crear colectiva y cooperativamente ecosistemas locales basados en la colaboración, la corresponsabilidad y el procomún más allá de partidos políticos y estructuras administrativas anticuadas.
¿Por qué hay que ir estos días a Los Santos de Maimona?
A Los Santos de Maimona hay que venir estos días porque es una oportunidad única de pisar Extremadura, disfrutar de su gastronomía y su cultura, para conocer LaFábrika detodalavida y convivir y relacionarse de primera mano con iniciativas de ADN social y abierto que trabajan con dinámicas y metodologías que giran alrededor del procomún, la colaboración, la autogestión, las prácticas p2p y la construcción participativa del espacio urbano.
El Encuentro de la Red de Arquitecturas Colectivas se celebrará hasta el próximo domingo, 13 de septiembre.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Repensando desde Malabo


A finales del año el Centro Cultural de España en Malabo me invitó a dar un taller sobre "La gestión de las músicas actuales". La experiencia fue muy interesante y el trato excelente. Poco tiempo después me pidieron un texto sobre aquel viaje para la revista Atanga, que edita del centro cultura. Acaba de salir. 

Aquí se puede descargar el número 11 íntegramente. Y a continuación el texto que me han publicado.

Me piden un breve relato sobre mi estancia en Malabo a finales del año pasado. Me centraré en el motivo de la visita obviando contextos colaterales que a nadie interesan.

Llegué a la ciudad procedente de Cartagena de Indias (Colombia) con una parada de apenas veinte horas en Madrid para cambiar de maleta, dormir en casa y una ducha. Intenté recordar qué conocía realmente de esta Guinea tan relacionada con nosotros. Prácticamente nada. Alguna noticia sobre su Presidente, la oposición, Amnistía Internacional, viajes de negocios por parte de políticos españoles en activo… Información irrisoria al tratarse de un país que hasta hace poco formaba parte de una historia común.

La memoria me falla y no logro recordar los nombres de aquellas provincias que formaron parte de nuestro territorio, igual que con el antiguo Sahara Occidental. Recurro, como no, a la Wikipedia para corregir la desmemoria, no solo la mía. En mi torno más cercano, ni una de las personas interrogadas recordaba las antiguas denominaciones. Gracias a la impagable biblioteca iniciada a principios de siglo por Jimmy Wales y Larry Sanger, la identificación sale a la luz: Río Muni y Fernando Poo. Me da pie a recordar un viaje Dakhla, antigua Villa Cisneros, hace unos años. En la ciudad desértica, muy cerca de Mauritania, donde los conflictos existen y se silencian sentí tristeza y amargura por el olvido de una parte de nuestra historia, de nuestra memoria por los habitantes de aquella ex provincia española en África.

Tengo la suerte de viajar con cierta frecuencia a Latinoamérica. Siempre me sorprende el poco cuidado que prestamos a territorios que durante siglos contaron con nuestra administración. No conocemos sus realidades, historias, costumbres y culturas. ¿Nos avergonzamos de un pasado que no nos atrevemos a recordar? No dejo de preguntarme qué papel juega la cultura en este engranaje desengranado. ¿Qué responsabilidad tenemos los que trabajamos en ella?


¿Guinea? ¿“Nuestra Guinea”?

Me acuerdo de Las Hijas del Sol, dúo que un día descubrimos en una sala El Sol madrileña, a las que tuvimos que acompañar en varios momentos para regular su situación residencial en Madrid. De Baron Ya Búk-lu músico vecino de la localidad de Leganés y de Yolanda Eyama, cuyo disco me acababa de llegar para hacer la reseña correspondiente para el Dario Vasco. Recuerdo que la cantante de Freedonia, uno de nuestros mejores grupos actuales, también es guineana.

Pocas, muy pocas, referencias para alguien que se dedica a la difusión de las mal llamadas músicas del mundo. Todas mis referencias musicales guineanas están ubicadas o relacionadas con Madrid. Mal, realmente mal. Caigo en lo mismo que critico, contradicción permanente. Músicas de procedencia local asimiladas para un consumo global en territorios donde no fueron originadas. Músicas adaptadas a la cultura pop con un claro interés comercial. El valor de las mismas se desnaturaliza buscando la mayor comercialización, cosa lógica por otra parte.

Me vienen a la cabeza nombres como Ry Cooder difundiendo a Flaco Giménez o Buenavista Social Club. A Peter Gabriel con Totó La Momposina o Ayub Ogada, Paul Simon con Ladysmith Black Mambazo o a mi admirado David Byrne con Tom Ze o Susana Baca. Entro en contradicción otra vez sobre si aquello que nos descubrieron era fruto de un interés real o solo un negocio. Un día blanco, otro negro, para acabar reconociendo que hay muchos grises. Al final no queda más remedio que asumir que eso de las músicas del mundo es solo una etiqueta lucrativa que en las tiendas de Londres incluye a Julio Iglesias, Ricky Martin, Olodum o Chango Spasiuk. Una simple estrategia de marketing, para diferenciar a unos, el pop angosajón, y a otros, el resto. Una calificación similar al mismo mundo, pero es este caso específicamente musical.


Me invitan al Centro Cultural Español en Malabo para hablar sobre La gestión de las músicas actuales, un manual escrito con cariño y vocación divulgativa. Me cuesta, lo reconozco a posteriori. Tengo que hacer una readaptación de lo que traía preparado. Siempre procuro actuar así. Intento adaptarme a la realidad de cada territorio. No es lo mismo Guatemala, que Nicaragua, Colombia que República Dominicana, Marruecos que Mozambique, Senegal que Guinea Ecuatorial. En esta ocasión me cuesta más. Tengo que hacer un esfuerzo extra. Seguramente para tranquilizar una posible conciencia neocolonizadora.

Desde que empecé a viajar he tenido costumbres similares cuando lo hago a un país desconocido. Visito alguna de sus iglesias, la estación de ferrocarril y devoro librerías y mercadillos. Intento viajar en transporte público y si puedo conducir, no dudo en tomar cualquier carretera y coger autoestopistas.

En Malabo esas viejas costumbres se fueron un poco al pairo. No visité la Catedral pero descubrí muchos carteles y panfletos de nuevos predicadores y congregaciones para mí desconocidas. A falta de ferrocarril paseé por las inmediaciones del puerto. Librerías solo encontré dos, una de ellas cerrada en el Centro Cultural Francés y en el Mercado Central no pudo comprar ni uno solo libro. Hasta en Myanmar me agencié de alguno aunque no entendía nada de lo que contenía. Me pude llevar algo impreso gracias a la gentileza de Pilar Sánchez, directora del CCEM.

¿Qué hacía allí hablando de la gestión de las músicas cuando el acceso a la información y a ciertos conocimientos básicos son tan débiles?, ¿con un internet no accesible para la mayoría? Dónde prima lo individual a lo colectivo para poder salir adelante con unos mínimos imprescindibles.

Podía repetir la línea argumental habitual, pero me iba a encontrar mal. Siempre comento que lo importante son los procesos y no los resultados. Intuía que no se podía esperar muchos de esto último, no había, o no veía, condiciones para ello. Como contrapartida sí entreveía a simple vista un núcleo humano muy interesante dispuesto a escuchar, reflexionar, debatir, trabajar en común. En ese pequeño grupo había que centrarse, sin obviar por supuesto a los asistentes ocasionales.

En la música hay dos aspiraciones indiscutibles; grabar y actuar. Hablamos de ello intentando adaptarlo a una coyuntura muy concreta: Malabo, diciembre de 2014.

Nuestro objetivo principal fue mostrar que todo proyecto cultural es colectivo y solo en común podemos sacarlo adelante y desarrollarlo. En un mundo tan competitivo como el musical solo la economía del conocimiento puede hacer posible que las ilusiones tengan alguna posibilidad de ver la luz o en su defecto contar con algún mecenas que las sufrague. Existen muchas herramientas que se pueden utilizar pero es preciso deshilar el discurso habitual sobre las bondades de la globalización cultural, teniendo presente que solo la diversidad y la pluralidad cultural lo harán posible y que las políticas de género son esenciales para lograrlo. Tener claro que a las grandes industrias solo le interesa aquello que pueda ser muy rentable económicamente, un papel que no es la aspiración de la mayoría de creadores e intérpretes que buscan fundamentalmente la sostenibilidad de sus iniciativas. Industrias que huyen de la transversalidad. La música en Guinea, y en otros muchos lugares, no se puede concebir sin poesía, danza, pintura, gastronomía… En este contexto es imprescindible revisar la propiedad intelectual. Hacer compatibles los derechos de autor y los de los usuarios.

La mayor fuerza es el talento y en ocasiones se nos olvida proteger algo tan valioso. Algo tan personal no se puede dejar en manos de máquinas y comercios incapaces de comprender la riqueza de cada singularidad. La escala que tiene la individualidad en los procesos colectivos, por tanto en los culturales y en los musicales. No es imposible. Es los pequeños territorios es mucho más viable pensar y discutir sobre cómo acceder y hacer sostenibles las pequeñas iniciativas. Conocimiento común y abierto. Las comunidades tradicionales lo han hecho durante siglos, no es nada novedoso, solo es preciso adaptarlo a los tiempos que corren. El derecho a la cultura como algo irrenunciable. El trabajo en red y redes creando herramientas para hacerlo factible.


En el encuentro en el CCEM se me hizo evidente que es imprescindible hacer una crítica profunda sobre lo que hemos hecho y como lo hemos realizado. La gestión cultural, nuestro trabajo, también debe ser objeto de reflexión. No podemos ser responsables de saqueo y expolios culturales justificados por una modernidad occidental trasnochada. En aquellas noches calurosas, con cervezas y repelente de mosquitos, se me olvidó tomar cualquier medida al respecto, fueron temas centrales de las conversaciones con Pilar Sánchez. Experiencias e ideas entendiendo la importancia de la pluralidad, pero también de la singularidad.

No tengo claro si los objetivos para los que fui convocado se cumplieron. Desde un punto de vista personal fue una experiencia absolutamente enriquecedora. Conocí a personas con una gran calidad humana. Dormí en la playa de Ureka. Me reafirme en lo que nos perdemos por no fijarnos en un pasado que nos une.

Profesionalmente volví a comprender la labor que hacen profesionales, becarios y voluntarios escasamente conocidos y valorados. Me reafirmé en la importancia de apostar por la diversidad en su sentido más amplio. Descubrí que la música guineana no es lo que escuchamos en Madrid, es la que desarrollan los bubis, fangs, ndowes, bisíos, ambos o kríos y que raramente podemos escuchar. Entendí que tenemos que estar con los ojos y oídos más abiertos que nunca si realmente pensamos que otro mundo es posible y que en todo ello las culturas, y la gestión de las mismas, tienen un papel determinante.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Crítica del primer disco de @RandomThinkingB Hay que seguirles la pista


Crítica al primer disco de Random Thinking  aparecida el pasado viernes en el 


Folk & Blues: Random Thinking

“Random Thinking” (autoproducido) ***


Primera grabación de los hermanos Aurora (voz, guitarra) y Ángel Pérez (guitarra principal)  desde Cádiz. Once temas grabados en directo, y analógico, en los estudios PKO de Madrid con producción de Caco Refojo (ganador de un Grammy). Sutilezas y armonías con influencias de la música americana y británica de los 70 (blues, folk, rock). Un disco con personalidad donde destacan temas como “ I´m a woman and you´re a man” o “Off season”. Para seguirles la pista.

domingo, 6 de septiembre de 2015

"Ni todas" - Alter Nativas





Vídeoclip promovido por la Asociación Intercultural Alter Nativas, aborda la reproducción de roles sexistas a través de la música y las canciones, y la imagen que se proyecta de las mujeres en la música comercial.

sábado, 5 de septiembre de 2015

En el boletín de la @Al_Fanar "Viñetas árabes sobre el niño sirio Ailán al Kurdi"-

 Extraído del boletín de la Fundacion Alfanar
Emad Hayyach
Emad Hayyach

Jalid Albaih
Jalid Albaih
Amyad Rasmi
Amyad Rasmi
Naser al Yaafari
Naser al Yaafari
Belal Jáled
Belal Jáled
Buali
Buali
Doa Al Adel
Doaa al Adel

Hani Abbas
Hani Abbas
Hasan Bleibel
Hasan Bleibel
Hatem Ali
Hatem Ali

Juan Zero
Juan Zero
Migdad al Dijery
Migdad al Dijery
Ayman al Gamdi
Ayman al Gamdi
Yaser Ahmad
Yaser Ahmad