viernes, 19 de junio de 2015

Conversando con Álvaro Urquijo @los_secretos “La mejor versión es crear una canción a partir de otra”

























 Entrevista hoy con Álvaro Urquijo, en el Diario Vasco con motivo del concierto de Los Secretos mañana en Donosti. 
A continuación la entrevista completa.

Forman parte de la historia de nuestra música popular, uno de los grupos más longevos del panorama artístico y el único que continúa con la misma denominación de los que participaron  en el “Homenaje a Canito”, batería del grupo, fallecido en accidente de tráfico la Nochevieja de 1980. Aquel concierto de la Escuela de Caminos madrileña se consideró como el germen de la movida madrileña. Tres años antes, unos jovencísimos hermanos Urquijo –Javier, Enrique y Álvaro– daban a luz a un proyecto personal que poco tenía que ver con la música que se consumía en aquellos momentos postpunk, tecno, nueva ola. Un sonido pegado al neofolk y la música de autor, propio y reconocible desde entonces.

Casi cuatro décadas de giras, claros, oscuros, como la muerte de Enrique el mismo día del lanzamiento de Grandes Éxitos Vol. 2 y una discografía sin éxitos efímeros, ni muy masivos, formada por canciones muy trabajadas que dan vida a la banda sonora de varias generaciones, sin necesidad de claudicar ante modas o el éxito fácil.

Ahora presentan su decimocuarto disco de estudio, Algo Prestado, tomando canciones prestadas de Jackson Browne, Nick Lowe, Peter Gabriel, Ron Sexsmith, Graham Parker, Fountains Of Wayne o Foreigner. A la venta desde el pasado martes, la primera presentación será hoy en Bilbao en el Kafe Antzokia, con Casa Rusa como invitados, mañana en Pamplona y el 20 de junio en Donosti en la Sala Gazteszena, combinando temas nuevos junto a los más conocidos de su trayectoria.

Conversamos de todo ello con Álvaro.

P. Háblanos de Los Secretos.
R. Es un grupo que se dedica desde hace años a hacer canciones con una identidad sonora muy peculiar, que han calado en mucha gente.

P. ¿Qué queda de la idea original?
R. Bastante. Las intenciones, la honestidad con el trabajo, no quiero decir que seamos unos santos, sino saber que tienes que superarte, hacerlo cada vez mejor, tener una identidad musical propia y mantenerla durante todos estos años. Nos criticaban por sonar siempre igual. Cuando cada dos años triunfa un estilo musical diferente, nosotros ya teníamos nuestra propia identidad musical y personal, que todavía mantenemos. Ha variado que tenemos experiencia y desarrollamos lo que queremos, emulando a nuestros ídolos.

P. ¿Ídolos?
R. Prácticamente todos los que nos gustaban entonces siguen tocando: Leonard Cohen, Bob Dylan, Jackson Browne, Eagles… si empiezas a sumar, todos siguen.

P. A principios de los ochenta os denominaban como blanditos, malditos, pero sois los únicos que seguís de aquella hornada.
R. Es algo paradójico. No éramos un movimiento musical, más bien una pandilla de amigos, pero nunca nos consideramos parte de nada de lo que se hacía. No estábamos alienados en la famosa “nueva ola”. Teníamos otro tipo de estética, de sonido, buscar nuestras raíces y un estilo propio. No salimos ni en La Edad de Oro, ni en La Bola de Cristal. Tendencias en las que no casábamos.

Cuando acabamos nuestro tercer disco teníamos que renovar contrato, la compañía de discos no quiso. Decían que olíamos a vacas, que estábamos tirados, que cómo hacíamos este tipo de música cuando la que se estilaba era otra. Enrique les dijo que le gustaba hacer canciones y daba igual si eran buenas o no. Nos echaron. Si hubiéramos seguido las corrientes musicales de aquellos años, habríamos pasado de la nada a la nada, pero nos gusta la música. Mientras la movida se hacía en bares, nosotros ya estábamos pateando el culo en festivales, viajando en furgoneta, haciendo conciertos con Mocedades, Leño, Barón Rojo…

P. Algo Prestado es un disco de versiones ¿Cómo surge la idea?
R.  Empezamos a pensar en hacer un disco nuevo. Estaba muy mosqueado con el mundo, varias crisis que coinciden. ¿Qué ha quedado del poder adquisitivo del músico? ¿Qué pasa con la cultura? Estaba rebotado con todo. Trabajar el triple, actuaciones canceladas, salas que cierran, caída del mundo cultural. Las canciones que me salían estaban más cercanas a la canción protesta y en paralelo surgió el tema de un disco de versiones. Algo que no es nuevo. Hace años teníamos un grupo paralelo de versiones, San José, y siempre hemos incluido versiones en nuestro repertorio, desde el primer disco. La intención era hacer un disco doble, uno original y otro de versiones. Nos metimos de lleno en este último, pero es muy complejo. Las canciones hay que traducirlas, adaptarlas, volverlas a vestir y además añadir los problemas derivados por la cesión de los temas. Una versión de The Beatles totalmente acabada no nos han permitido sacarla, cortapisas burocráticas del mundo editorial. Con algún tema hemos estado esperando dos años la contestación.
A veces no es que guste o no, es que molesta que no sean en inglés. Ven que el título no se parece, es preciso hacer muchos retoques para que suene bien, no entienden que no pueden coincidir mágicamente. La propia tesitura de la canción, las voces, el propio significado de la letra, algunas al traducirlas se nos ha caído el alma al suelo. Hemos tenido que buscar canciones que fueran adaptables. Tras una primera selección de canciones que significaran algo para Los Secretos, tuvimos que elegir entre las que nos dejaban hacer y las que se dejaban hacer y además conseguir un buen resultado. La mejor versión es crear una canción nueva a partir de otra.

P. ¿Una copia puede ser mejor que el original?
R. No, ni mejor, ni peor, puede ser distinta, corregida… Aunque quizás sí. El ejemplo lo tienes con Dylan, maestro de maestros. Sabemos cómo canta, cómo toca la guitarra a porrazos y sin embargo le han hecho versiones de caerse de espaldas. No una, ni, dos, ni tres, ni cuatro, ni ocho… muchas. Hace poco sacaron el disco por su 50 aniversario en la música, con la participación de los mejores artistas del mundo con versiones que te mueres. En muchos casos la versión es mejor que el original.

P. ¿Cómo es el directo de esta gira?
R. Cuando haces una gira de presentación se alargan los shows. Es muy aburrido, yo lo he vivido como público, basarla en canciones del último disco. La gente no va a vernos a nosotros, va a escuchar nuestras canciones. Hacemos una mezcla compensada y equilibrada. Tenemos trece temas de nueva grabación, pero no vamos a tocar los trece. Están montados, ensayados, pero iremos seleccionando en cada concierto. Tocaremos las canciones de siempre y seis o siete nuevos. La imagen de nosotros que tiene la gente es lo que somos, es lo que hacemos. 

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