sábado, 19 de abril de 2014

Celso Piña - "Macondo - 100 años de soledad"



"Ay Suiza patria querida" treinta y ocho años después

El disco Forgesound se publicó en 1976 presentándose en la Sastrería Gutiérrez.  

En el mismo participaron Julia y Rosa León, Teddy Bautista – quien le ha visto y quien le ve- Jesús Munarriz y Luis Eduardo Aute.

La canción que incluyo viene ni pintada casi cuarenta años después.




"Ay Suiza, patria querida"
Letra e intérprete: Luis Eduardo Aute


Con las maletas bien repletas de pesetas
Vuelo a Laussane una vez a la semana
pequeñas sisas pa que viajen mis divisas
que siempre el capital es internacional
Ser patriota no es sinónimo de idiota
yo la bandera la llevo en la billetera
me da canguelo si me huelo algún revuelo
y me sienta fatal la reforma fiscal

Ay Suiza Patria Querida
Ay Suiza de mis amores
Yo tengo una cuenta en Suiza
con muchísimos millones
Vivan las cuentas en clave
la fuga de capital
el tráfico de divisas
viva la Suiza neutral
viva la Suiza neutral
refugio de mi chequera
viva la banca extranjera
con capital nacional

A mí el futuro no me deja sin un duro
lo que he afanado ya lo tengo bien guardado
si la tortilla da la vuelta no me pilla
con una mano alante y con la otra detrás
Yo tengo en Suiza una cuenta muy maciza
es la vacuna que protege mi fortuna
Teniendo pelas no me quedo yo a dos velas
Viva el país de "iras y nunca volverás"


lunes, 7 de abril de 2014

Video de "Ratonera", nuevo tema de Amaral que carga contra la clase política


Revolución Sin Armas en la Comuna 13 de Medellín



La segunda ciudad de Colombia, considerada la más peligrosa del mundo hace años, la reinventan sus jóvenes a través de hip hop, cultura, educación y redes. Pero la guerra siempre es una amenaza. Las comunidades de no violencia son atacadas precisamente por no sumarse a las bandas delictivas de sus barrios.
El día 16 de octubre de 2002 las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y la Fuerza Aérea colombianas comenzaron a bombardear y disparar desde helicópteros, la calle y terrazas de casas humildes, la Comuna 13 de Medellín. 1.000 militares y cerca de 800 paramilitares causaron en torno a 70 muertos y más de 300 desaparecidos. La denominada “Operación Orión”, calificada como terrorismo de Estado, duró algo más de una semana y se desarrolló a los pocos meses de asumir la presidencia Álvaro Uribe Vélez. El exalcalde y exgobernador de Antioquia, el departamento cuya capital es Medellín, justificaba la acción como respuesta a las actividades de las FARC, la guerrilla más longeva de América Latina. El escenario, el mismo lugar donde operaban los Comandos Armados del Pueblo (CAP) y donde años antes Pablo Escobar reclutó a algunos de sus más fieles colaboradores, logrando la máxima movilidad para sus negocios, gracias a las licencias aéreas que le concedió el mismo Uribe cuando era Director de la Aeronáutica Civil, según cuenta la examante del famoso narco, la periodista y escritora Virginia Vallejo.
En 2013 la ciudad que fue considerada como la más peligrosa del mundo, fue galardonada en el concurso “City of the Year,” organizado por The Wall Street Journal, como la más innovadora del planeta. ¿Qué ha ocurrido? Puede parecer fruto de un proceso político donde factores medioambientales, culturales y educacionales, la mejora del transporte y los servicios públicos modifican la ciudad, pero es algo más complejo donde la sociedad civil tiene un significativo protagonismo.
En la mencionada Comuna 13, dividida en 15 barrios y siete sectores y situada en la zona occidental de la ciudad, se está produciendo una de las transformaciones más sugerentes de América Latina, protagonizada por su población más joven, muchos de ellos artistas. Se han manifestado y rebelado, han dicho no al narcotráfico, no a los paramilitares, no a los abusos del Estado y de la guerrilla, no a la corrupción y a los sicarios. Los nombres de sus armas: cultura, educación, formación, diálogo. Pueden cambiar no solo su destino, también el mundo. Lo saben, combaten por ello. Utilizan el hip hop como instrumento, como herramienta sediciosa. En la Comuna 13 luchar por la paz es lo más revolucionario. Música rap, grafitis reivindicativos, breakdance para ocupar las calles, DJs para remezclar lo antiguo y hacerlo nuevo. Vídeo, fotografía, cine, teatro, medios, radios comunitarias. Diseño de nuevos espacios, transformación de los existentes. Jeison Castaño “Jeihhco”, hip hoper y gestor cultural e integrante del grupo C15, señala “acupuntura cultural para construir grandes proyectos desde los puntos más cercanos”.
El festival Revolución Sin Muertos es un encuentro musical para no olvidar lo ocurrido, denunciar la violencia, pero también para crear redes y buscar puentes comunes de participación e integración. “Si la revolución te llevó a caminar, revoluciónate, deja las armas y a dialogar”, se escucha en uno de sus spots promocionales.

Semillas de Futuro es un colectivo que se denomina de agro-arte con el propósito de fomentar “la unión entre comunas, generar opciones de vida por medio de la siembra y el arte, unir la fuerza de la vida natural con la proyección artística”. Al mismo pertenecía Juan Camilo Giraldo “Morocho”, joven rapero de 14 años asesinado el pasado 12 de enero.
Se han creado escuelas de hip hop como la 4EE: Cuatro Elementos Eskuela (en la Comuna 4) y la Escuela de Hip Hop Kolacho. Esta última toma el nombre del fundador de C15 asesinado el 24 de agosto de 2009. Amigos y compañeros del grupo la han puesto en marcha “para promover la filosofía de la no violencia a través de los elementos básicos del hip hop con niños, niñas y jóvenes”. Cada día cuando acaba el horario lectivo, las escuelas no cierran sus puertas. Sus aulas acogen esta educación, no reglada, pero profundamente pedagógica y ciudadana. Alguna de estas escuelas cuentan con más de setecientos alumnos. El periodista y escritor Juan Mosquera comenta sobre esta realidad “así el germen de resistencia se esparce. Porque la cultura en mi ciudad ha sido herramienta de resistencia durante décadas”.

Yolanda Agudo López es responsable del proyecto Fábrica de Rimas, festival internacional de hip hop, en el que participan raperos y artistas relacionados con la cultura urbana –además de otras disciplinas– españoles, colombianos y marroquíes, que ya se ha presentado en Casablanca, en el Festival Pirineos Sur, Rabat y Medellín. “Pretendemos mostrar la cultura hip hop como arma de transformación social, difundiendo la labor de unos artistas, habitualmente silenciados por lo medios, dando voz a quienes no se la dan”.
La trascendencia de estas iniciativas hace que sus protagonistas estén en el punto de mira de los más violentos, al evidenciar que cada vez existen menos opciones para recabar jóvenes adeptos de la violencia. Por ello cada cierto tiempo toman medidas intimidatorias. Víctimas y verdugos en el mismo escenario. Los raperos por su papel diligente y por ser un ejemplo en el que muchos y muchas se miran, son objetivo preferente. En los últimos años, una docena han sido asesinados y algo más de medio centenar tuvieron que abandonar sus hogares refugiándose en lugares habilitados por la Alcaldía.

Jorge Melguizo fue Secretario de Cultura con los dos alcaldes, Sergio Fajardo y Alonso Salazar, que han transformado la ciudad, comenta lo siguiente desde México: “la muerte de los raperos no la veo como una determinación específica contra el movimiento ‘hoper’ o contra uno de sus colectivos en particular. La mayoría han sido en circunstancias que en Medellín hacen parte del dramatismo de ser joven y vivir en algunos de los barrios en los que el microtráfico intenta controlar todo lo que se mueva en ellos: el que sale de sus reglas termina expulsado o muerto. Es muy especial que la muerte de los raperos de Medellín sea noticia: antes no pasaba. Que la muerte de los raperos cada vez sea noticia nos habla de la importancia que ellos han tomado no solo en la vida cultural de la ciudad sino, también, en la construcción de nuevos referentes sociales en sus barrios”.
Mosquera comenta sobre ello: “Caer en el simplismo de quedarse con la primera línea del periódico que dice mataron un rapero (otra vez) asistimos a la naturalización del asesinato, nos acostumbramos a leer el cómo y olvidamos que la pregunta es por qué. Y en ese desvío se pierde el quién. Quién mata. Quién muere. Quién sigue. Y algunos confunden entonces el rap con culpa”. Melguizo insiste “no pasa lo mismo con las otras muertes de los muchos jóvenes que asesinan en Medellín: no son noticia” y es que la juventud tiene un protagonismo esencial en la ciudad.
Javier Brun es técnico de cultura del Ayuntamiento de Huesca y participa en múltiples manifestaciones educativas por Colombia: “Mi primera sorpresa, y admiración, fue ver a verdaderos líderes, chicos y chicas adolescentes, que desde el asociacionismo juvenil usan las actividades y la práctica cultural como prevención de la violencia en sus barrios”. Agudo López corrobora al técnico oscense: “es sorprendente ver la madurez de niños, niñas y niños jóvenes de 12, 13, 14 años, son un ejemplo”.

La capital paisa, Medallo, como es conocida en el país, cambia, se transforma, se reinventa. Sus habitantes no quieren estar presos en su propia ciudad, como habitualmente se reconocía. Ciudad viva gracias a unos dirigentes que han desarrollado iniciativas innovadoras utilizando la cultura, el medio ambiente y la recuperación del espacio público como ejes. Con una implicación ciudadana clave, con un papel determinante de los más jóvenes donde el hip hop ha recobrado su legítimo significado social y político. El mismo que se expandió por las calles de Nueva York inspirándose ideológicamente en los Black Panthers y en la contracultura urbana. En la Comuna 13 hoy resuenan las palabras de John Sinclair “la obligación de un revolucionario es hacer la revolución, la labor de un músico es hacer música, pero hay una ecuación que no debe pasarse por alto: la música es revolución”. Pero como señala Mosquera, “Balas que vienen, rimas que se van. Hay canciones que nunca más se escucharán igual”.

sábado, 5 de abril de 2014

Barack Obama: el Presidente menos transparente de la historia


Amy Goodman
y Denis Moynihan

“Mi administración se compromete a crear un nivel de transparencia del Gobierno sin precedentes”, escribió el Presidente Barack Obama el 29 de enero de 2009, apenas días después de haber asumido la presidencia. Y agregó: “La transparencia fortalecerá nuestra democracia y promoverá la eficiencia y la eficacia del Gobierno”. Hoy, tras seis años de mandato, la “nueva era de transparencia del Gobierno” parece otra gran promesa cínicamente incumplida.

Durante el “Sunshine Week”, el evento que la industria de los medios de comunicación celebra cada año para educar a la población sobre la importancia de la transparencia del Gobierno, Associated Press informó que “el año pasado, más que nunca antes en la historia, el Gobierno censuró partes de expedientes gubernamentales o directamente denegó el acceso a ellos al público en virtud de la Ley de Libertad de Información de Estados Unidos (FOIA, por sus siglas en inglés)”. El informe de AP agrega: “El año pasado fue el peor desde que Barack Obama asumió la presidencia en lo que respecta a los esfuerzos del Gobierno de ser más transparente con respecto a sus actividades”.

La noticia no tomó por sorpresa a Ryan Shapiro, un estudiante de posgrado del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) que acaba de entablar una demanda a nivel federal contra el FBI, la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) para intentar obtener registros públicos sobre el papel desempeñado por Estados Unidos en el arresto de Nelson Mandela en 1962, que lo harían pasar los siguientes 27 años en prisión. Cuando sus solicitudes de información sobre Mandela, en virtud de la Ley de Libertad de Información, fueron denegadas, Ryan Shapiro decidió entablar una demanda. “Quiero encontrar estos expedientes, en primer lugar, porque me interesa saber por qué la comunidad de inteligencia de Estados Unidos consideraba a Mandela una amenaza a la seguridad estadounidense y qué papel desempeñó la comunidad de inteligencia de Estados Unidos en el boicot a la lucha de Mandela por la justicia racial y la democracia en Sudáfrica”.

Cuando Shapiro presentó su pedido de información a la NSA para obtener detalles del arresto de Mandela hace más de 50 años, la agencia le respondió: “Con respecto a su solicitud de información de inteligencia sobre Nelson Mandela, hemos determinado que la existencia o inexistencia de los materiales que solicita es actualmente un asunto clasificado”. ¿Medio siglo más tarde?

Shapiro también quiere obtener información sobre la inclusión de Mandela en la lista de sospechosos de terrorismo de Estados Unidos hasta 2008, muchos años después de que fuera el primer presidente de Sudáfrica elegido democráticamente y varios años después de haber obtenido no solamente el Premio Nobel de la Paz, sino también la Medalla de Oro del Congreso de Estados Unidos y la Medalla Presidencial de la Libertad, condecoración otorgada por el presidente de Estados Unidos.

Le pregunté a Shapiro por qué quería obtener los documentos. “La respuesta está relacionada con una concepción muy estrecha de la seguridad nacional, esta concepción miope que antepone las alianzas militares y el lucro empresarial a los derechos humanos y las libertades civiles”.

Por su trayectoria, Shapiro tiene un interés personal en el hecho de que el Gobierno califique a los activistas de “terroristas”. En 2002, participó en un acto de desobediencia civil cuando se infiltró en una granja donde se crían patos para la producción de foie gras: “Los animales están encerrados en jaulas tan pequeñas que no pueden estar de pie, ni moverse ni extender las alas, estas condiciones horrorosas son la regla general en los criaderos industriales. Rescaté o robé abiertamente a los animales de la granja industrial y realicé un documental al respecto. Lo hice como un acto de desobediencia civil, pero es un delito, por el que tuve que cumplir 40 horas de servicio comunitario”. Desde entonces, buena parte de los estados del país han ido aprobando las denominadas leyes ‘Ag-Gag’ que equiparan este tipo de activismo por los derechos de los animales con actos de terrorismo y pueden implicar penas de prisión severas.

Shapiro afirma que la tesis en la que está trabajando, titulada: “Cuerpos en Guerra: animales, la libertad científica y la seguridad nacional en Estados Unidos”, investiga “el uso de la retórica y el aparato de seguridad nacional para marginar a los activistas que protegen los derechos de los animales, desde el siglo XIX hasta la actualidad”. Para encontrar la respuesta a su investigación, Shapiro necesita acceder a una gran cantidad de documentos públicos. Ha presentado 700 solicitudes ante el FBI, en virtud de la Ley de Libertad de Información, y está en busca de 350.000 documentos clasificados, lo que le ha ganado el mote del solicitante “más prolífico” del Departamento de Justicia. Por su parte, El FBI calificó parte de su tesis como una amenaza a la seguridad nacional.

En 2008, cuando Barack Obama estaba en plena campaña electoral, era a menudo presentado como catedrático de derecho constitucional. Como tal, suponemos que estudió las obras de uno de los autores de la Constitución, James Madison, el cuarto Presidente de Estados Unidos, considerado el “Padre de la Declaración de Derechos”. Madison escribió en 1822: “Un gobierno popular, sin información popular ni los medios para obtenerla, no es sino el prólogo de una farsa o una tragedia, o quizá de ambas”. Tras las revelaciones de Edward Snowden acerca del amplio espionaje y vigilancia de la NSA y los pésimos antecedentes de falta de transparencia del Gobierno, el Presidente Obama ya ha sobrepasado trágicamente la farsa.

© 2014 Amy Goodman

Traducción al español del texto en inglés: Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 750 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 400 en español. Es co-autora del libro "Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos", editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

Chomsky: de Hiroshima a Fukushima y de Vietnam a Fallujah, el poder del Estado ignora el daño que ocasiona


Noam Chomsky, escritor, lingüista, disidente político y profesor del MIT reconocido a nivel mundial, viajó a Japón la semana pasada justo antes de que se cumpliera el tercer aniversario de la crisis de Fukushima. Chomsky, de 85 años de edad, se reunió con sobrevivientes de Fukushima, entre los que había familias que evacuaron la zona luego de la fusión. “Es en particular aterrador el hecho de que esto ocurra en Japón, dadas las experiencias únicas y terribles que tuvieron con el impacto de las explosiones nucleares, que no tenemos que analizar”, afirma Chomsky. “Y es en particular terrible cuando eso les ocurre a niños, pero desafortunadamente, siempre es así”.

AMY GOODMAN: Acabamos nuestro programa especial sobre el aniversario del desastre de Fukushima con las palabras del disidente político, lingüista, escritor y profesor del MIT de renombre mundial Noam Chomsky, quien viajó a Tokio la semana pasada. Noam Chomsky, que tiene ahora 85 años, se reunió con sobrevivientes de Fukushima, incluidas familias que fueron evacuadas de la zona del desastre. Su reunión fue filmada por el medio de comunicación online independiente OurPlanet-TV. Veamos al profesor Chomsky hablando en Japón.

NOAM CHOMSKY: Es particularmente horrible que esto esté ocurriendo en Japón, un país con unas experiencias únicas y horribles en lo que respecta al efecto de las explosiones nucleares. Algo sobre lo que no cabe discusión.

Y, por supuesto, es particularmente horrible que los afectados estén siendo niños, indefensos e inocentes. Pero, lamentablemente, esto es lo que sucede siempre. Es decir, cuando mis hijas tenían más o menos la edad de su hija volvían a casa de la escuela contando cómo en la escuela se les enseñaba a esconderse debajo de los escritorios en caso de que hubiese una guerra nuclear. Esto fue justo después de la crisis de los misiles de Cuba, cuando el mundo estuvo muy cerca de una guerra nuclear. Y los niños estaban muy molestos. Quiero decir, yo conocía a niños que eran amigos de la familia que estaban seguros de que no iban a sobrevivir porque el mundo iba a ser destruido por una guerra nuclear. Pero la línea oficial era: "No te preocupes, todo está bajo control". Es lo mismo que cuando mis hijas, de nuevo con las misma edad que las suyas, dejamos de darles de beber leche, debido a que los científicos, que estaban preocupados, reconocieron que había un nivel muy alto de estroncio 90 en la leche que venía de las explosiones atómicas que EE.UU. estaba llevando a cabo, muchas de ellas explosiones al aire libre. Y el gobierno aseguró a todos que no había ningún problema, pero un montón de gente, como nosotros, simplemente dejó de alimentar a los niños con leche, dándoles sólo leche en polvo, que estaba producida antes de que las explosiones.

Sucede todo el tiempo. Ahora mismo, por ejemplo, en Irak hay una ciudad, Faluya, que fue atacada por las fuerzas estadounidenses con armas que nadie entiende, pero dejaron un alto nivel de radiación. Y hay estudios realizados por médicos iraquíes y estadounidenses que muestran unos niveles muy altos de cáncer entre los niños, muy superior al que había antes, en todo el área de Faluya. Pero el gobierno lo niega. El gobierno de EE.UU. lo niega. El gobierno iraquí no actúa. Las organizaciones internacionales se niegan a prestarle atención al asunto. Así que todo se está llevando a cabo por organizaciones independientes y grupos ciudadanos. Y esto es así en todas partes. Quiero decir, en 1961, Estados Unidos comenzó la guerra química en Vietnam, en Vietnam del Sur. La guerra química para destruir los cultivos y el ganado. Eso se hizo durante siete años. El nivel de veneno... fue utilizado el cancerígeno más extremo que se conoce: la dioxina. Y esto se prolongó durante años. Esto ha dejado unos efectos enormes en Vietnam del Sur. Hay niños que están naciendo en los hospitales de Saigón, niños deformados, con deformaciones horribles.

El gobierno se niega a investigar. Han investigado los efectos sobre los soldados americanos, pero no en los sur vietnamitas. Y no hay casi ningún estudio sobre este asunto, a excepción de los que han realizado grupos de ciudadanos independientes. Se puede añadir un caso tras otro. Pero es un asunto truculento y particularmente horrible para usted, porque usted lo está sufriendo. Pero esa es la manera en que los gobiernos funcionan. Ellos se protegen de sus propios ciudadanos. Los gobiernos consideran a sus propios ciudadanos como su principal enemigo, y consideran que deben protegerse a sí mismos. Por eso existen las leyes sobre el secreto de Estado. Los ciudadanos no deben saber lo que su gobierno les está haciendo. Sólo para poner un ejemplo final, cuando las revelaciones de Edward Snowden aparecieron, el jefe de la inteligencia de EE.UU., James Clapper, testificó ante el Congreso que las comunicaciones telefónicas de estadounidenses no estaban siendo monitoreadas. Fue una mentira disparatada. Mentir al Congreso es un delito grave; Él debería ir a la cárcel por varios años. No hay más que hablar. Los gobiernos deben mentir a sus ciudadanos.

AMY GOODMAN: El autor y profesor del MIT Noam Chomsky, hablando en su visita a Tokio la semana pasada. Mandamos un agradecimiento especial a OurPlanet -TV. Pueden visitar nuestro sitio web para ver nuestra cobertura especial de tres días desde Tokio, Japón, en democracynow.org.

Traducido por Igor Moreno. Editado por Glenda Rosado y Democracy Now! en Español.