jueves, 28 de agosto de 2014

Declaración de Medellín "Por la cultura viva comunitaria"

DECLARACIÓN DE MEDELLÍN
POR LA CULTURA VIVA COMUNITARIA
 
Del Foro Regional de Cultura Viva Comunitaria
Medellín, Colombia, del 26 a 28 de septiembre de 2012
 
 
Nosotros, habitantes de esta Colombia diversa, multiétnica y pluricultural, venidos desde diversos rincones de su territorio y reunidos en la ciudad de Medellín a fines del noveno mes de 2012, protagonistas de diversas entidades que desde la cultura trabajamos por la solidaridad y la convivencia comunitaria,
 
MANIFESTAMOS:
 
 Las entidades de Cultura Viva Comunitaria promovemos la comprensión de un nuevo humanismo que antes de poner la naturaleza a su servicio y declararse el centro de ella, se dispone por el contrario a su protección.  Asumimos un compromiso permanente en nuestras acciones con la protección del planeta, sus ecosistemas y todas sus especies vivas.
 
Nos reafirmamos en nuestro compromiso con la comunidad, es decir, en nuestra tarea de formar seres humanos que se asuman como sujetos, con sentidos del buenvivir colectivo por encima del individual, solidarios y conscientes de un territorio compartido, unas historias, unos valores, afectos, necesidades y potencialidades comunes.
 
Las entidades de Cultura Viva Comunitaria reivindicamos nuestra acción desde el espacio barrial y rural, sus calles, sus parques, sus centros comunales, sus parroquias y todos aquellos ámbitos de vecindad.  Así mismo, declaramos nuestra voluntad de trabajo con las distintas entidades del barrio, en aras de una concepción multidimensional de la sociedad.
 
Entendemos igualmente que la Cultura Viva Comunitaria es un ejercicio real, práctico y cotidiano de participación democrática, más allá de disposiciones normativas.
 
Asumimos en nuestras acciones las campañas de valoración de la riqueza de la diversidad cultural, en especial aquellas que reconocen el derecho a la existencia en igual dignidad de las culturas diferentes la cultura Occidental.
 
Declaramos que nuestra noción de desarrollo se funda en el modelo del buen vivir y buen convivir que nos enseñan nuestros pueblos originarios de Latinoamérica.
 
Entendemos que el principal compromiso de nuestra acción gira alrededor del desarrollo de la creatividad, la expresividad,  la sensibilidad, la protección del patrimonio natural y cultural y la memoria, la construcción de identidades colectivas.  Reivindicamos el asombro, la imaginación, la búsqueda del conocimiento, el desarrollo de las inteligencias.
 
Si bien las artes son un componente fundamental en el desarrollo de la cultura, más aún desde la perspectiva de la arte-educación,  las entidades y los procesos de Cultura Viva Comunitaria reconocemos que, además de las artes, son de igual importancia en la acción pro-cultural los procesos de:  Promoción de los libros, la lectura y la escritura; la apropiación social de la ciencia y la tecnología; los actos festivos de base cultural y origen comunitario; la creación a través de los medios alternativos de comunicación; la protección de los patrimonios culturales y naturales, la historia y la memoria; las acciones de diálogos interculturales.
 
La Cultura Viva Comunitaria deberá generar entidades que se dediquen a la formación y la investigación en dinámicas de la cultura y temas de gestión y mediación cultural, que permitan la base teórica fuerte para una acción realmente útil a las comunidades.
 
Reivindicamos el valor pedagógico que deben tener de manera intrínseca nuestras acciones pro-culturales, al mismo tiempo que promovemos la necesaria relación del sector educativo con la escuela desde la perspectiva de educación para la vida y la cultura.
 
Declaramos que no somos empresarios culturales porque la cultura no es una mercancía.  Es un derecho, es un ejercicio de la vida de todas las personas pero más aún en las comunidades pobres de nuestras ciudades y campos en las que muchas personas no tienen recursos para pagar nuestras propuestas creativas. ¿Quién paga los asombros de los jóvenes? ¿Las sonrisas de los niños? ¿Cuánto vale una comparsa en un barrio popular? ¿Cómo podrían convertirse en negocios nuestros centros culturales? Este principio no impide la exploración de diversas y creativas formas de sostenibilidad económica de los procesos, que impliquen la autostenibilidad, el reclamo de las responsabilidades del Estado y la activación de la responsabilidad social empresarial, que garanticen el derecho a que los gestores culturales dedicados a la comunidad puedan tener posibilidad de una vida digna a partir de su trabajo.
 
Además de estimular el diálogo intergeneracional, reconocemos también como factor de sostenibilidad a futuro de la Cultura Viva Comunitaria la implicación directa como protagonistas de nuestro hacer, sentir y pensar a niñas, niños y jóvenes de nuestros barrios para el desarrollo de sus potencialidades culturales y el estímulo a su compromiso comunitario.
 
En el Foro de Medellín, los gestores y mediadores culturales de Colombia nos reafirmamos en la vocación continental de la Cultura Viva Comunitaria, y nos unimos a sus acuerdos comunes. En este sentido trabajaremos por fortalecer los diálogos e intercambios culturales entre las distintas naciones y pueblos de nuestra nación grande de la América Latina y el Caribe.
 
Dado en la ciudad de Medellín, Colombia, a 28 de septiembre de 2012.

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