lunes, 26 de noviembre de 2012

Una reflexión rápida sobre las elecciones catalanas


Escribo esta nota con rapidez. Acaban de conocerse los resultados en las elecciones en Catalunya y parece evidente que hay una mayoría soberanista pero no desde la perspectiva que le gustaría a CIU. ERC tendrá que decidir si prima su visión nacional o a la izquierda que dice representar. Siento realmente tristeza por el PSC, aunque Pere Navarro ha evitado un derrumbe histórico el socialismo necesita una transformación imprescindible de ideas y personas para no convertirse en la versión nacional del PASOK griego. El ascenso de IC normal, coherencia en su discurso y recogida de votos socialista. El nacionalismo españolista se mantiene en un PP que aprovecha todo su poder institucional, mediático y también represivo, creciendo una versión más actual y menos contaminada con los recortes con Ciutadans.

Me alegro especialmente por la llegada al Parlamet de la CUP en su primera participación en unas elecciones autonómicas. Formación independentista de izquierdas, única que defiende la democracia participativa e inclusiva, la limitación de mandatos de los diputados a una legislatura. La asignación de un sueldo máximo para los cargos electos de 1,600 euros, la nacionalización de los bancos que reciban dinero público, el desarrollo sostenible, los presupuestos participativos, el apoyo al asociacionismo ciudadano o la derogación de la Ley de Extranjería son solo algunas de sus propuestas, las mismas por las que trabajamos muchos desde lugares y espacios muy diversos. Personas que no conocemos pero con las que compartimos ideas y planteamientos quizás por ello si hubiera podido participar en este proceso electoral, y solo teniendo en cuenta los diferentes programas electorales, hubiera sido mi elección.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Desobediencia civil


Participo en la 15ª Fira Mediterrània de Manresa en un coloquio sobre “La periferia geográfica en las estrategias comunicativas”, durante la sesión aprovecho para tuitear el conversatorio. Mientras lo hago, un tuit anuncia el suicidio de una vecina de Portugalete cuando iban a desahuciarla. Al día siguiente el primero que leo habla del asesinato de un rapero en la Comuna 13 de Medellín, el décimo en los últimos años. Mientras las autoridades pregonan un Medellín creativo y cultural se sigue golpeando a los actores más jóvenes. Ya en Madrid se difunden correos sobre los despidos de El País, comunicados por e-mail un sábado por la tarde amparándose en una reforma laboral criticada con dureza desde sus páginas. Todo transcurre en poco más de veinticuatro horas, el digerirlo no es tarea fácil.

No debería extrañar el continuo hundimiento en la intención del voto de los partidos mayoritarios. Los mismos que modificaron la Constitución en horas, son incapaces de tomar medidas de calado que alivien el problema de los desahucios. El Gobierno vuelve a ceder ante la banca y deja desasistidos a la mayoría de los afectados. Mientras, el PSOE elabora diferentes medidas planteando a sus alcaldes que retiren las cuentas municipales de los bancos que sigan desahuciando. No va a ser fácil olvidar que en las dos últimas legislaturas se han opuesto a cualquier iniciativa para modificar la norma, que obliga a seguir pagando la deuda después de perder la vivienda por impago de la hipoteca. Por otro lado la Comunidad de Madrid elimina el programa que permite a miles de jubilados ir al cine por un euro. No les importa la soledad, la independencia o que los afectados puedan llevar una vida más dinámica que beneficie a su salud. Lo que acaece no es aislado, es parte de la hipocresía política en la que nos movemos. Los gobernantes no son conscientes de que una parte de la sociedad no olvida, que la memoria colectiva es una herramienta cada vez más eficaz.

Ante la degradación de lo público, de los mercados moviendo sus fichas, de políticos decretando a favor de dichos meneos y buena parte de los medios utilizados como maquinaria propagandista de todo ello, surgen, se nutren y se autoalimentan movimientos en continua acción, fomentando una resistencia inconcebible hasta hace bien poco. Desobediencia civil obligatoria, quebrantando órdenes injustas e injustificables, aumentando la realización de acciones, promoviendo iniciativas legislativas populares, ocupando bancos y cajas u otras de todo signo, en una presión social contundente sin precedentes. Ciudadanía que denuncia en conversaciones y redes, promoviendo acciones coordinadas originando conexiones personales que ayuden a campear lo que acontece con mejor ánimo, contribuyendo a la ruptura de estructuras articuladas durante años, suscitando autoafirmaciones que dan paso a reflexiones compartidas en un nuevo escenario donde tener la opción de participar realmente.  

Sabedores de que la Red tiene mucho que ver en ello, ya se ha difundido el anteproyecto de Decreto-Ley para la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual que pretende sancionar con elevadas multas los enlaces a páginas. Otra vez legislando a favor de las grandes industrias del entretenimiento y, de paso, tratar de impedir la difusión de contenidos críticos pretendiendo acabar con la neutralidad de ésta.

Violencia de Estado contra ciudadanas y ciudadanos recortando derechos, libertades, silenciando u ocultando la realidad, decretando leyes que evitan el debate. En paralelo ciudadanas y ciudadanos crean y deciden participar de otro modo en lo público, promoviendo alternativas a un modelo que reduce la participación al voto cada equis tiempo, algo muy poco acorde con los tiempos que vivimos, que permiten una democracia mucho más participativa, abierta y plural. Ignorar la realidad traerá consigo olvidarnos de ellos, de sus gobernanzas, sus represiones y de sus leyes.

sábado, 10 de noviembre de 2012

La afición del Rayo Vallecano apoyando 14N

 
(*) Pincha en la foto para ampliar

"Una revolución donde no haya música o no se pueda bailar, nunca será la nuestra"


Recientemente se celebró una concentración en Madrid para evidenciar lo que suponen los recortes a la cultura y la subida del IVA. Intervinieron artistas, profesionales, representantes de asociaciones, empresas, colectivos, universidad, consumidores… todos ellos bajo el paraguas #NoSinCultura. Dos personas tomaron la palabra representando la ciudadanía.

La más joven empezó disculpándose por leer su texto “es la primera vez que hago esto”, realizando un reconocimiento –mis padres y educadores me han enseñado que, como dice García Márquez, ‘cultura es el aprovechamiento social del conocimiento’– presentándose y contando la realidad de los de su edad: “Me llamo Lucía, tengo 16 años, siempre he estudiado en la escuela pública. Me venden alcohol en el súper, puedo tener relaciones sexuales con adultos desde los 13, ser condenada penalmente, comprar tabaco en el estanco, o costo en el barrio… La policía llama ‘niñato’ a un compañero de instituto por querer entregar un escrito en el Congreso, mientras un jefe policial dice que somos ‘el enemigo’ por luchar por una educación de calidad”, para enarbolar su primera denuncia: “todo esto se permite, pero no puedo ir a un concierto por ser menor de edad”.

Recordó algo que los organizadores lamentablemente habían olvidado “han muerto cuatro compañeras por acudir a una fiesta en un local municipal, una de ellas menor de edad como yo”, reprochando el comportamiento de las autoridades “los culpables para el Ayuntamiento somos nosotros, los jóvenes, no son las autoridades, ni los organizadores” y las consecuencias, ”ahora prohíben fiestas, conciertos o tocar en la calle”, sin olvidar la actuación de muchos de los presentes y convocantes defensores de la llamada Ley Sinde-Wert: “los jóvenes somos los que más música consumimos, los que más vamos a conciertos, al cine… pero apoyáis leyes que nos criminalizan por compartir el conocimiento, unas leyes que defienden a los que creen que lo único importante es el ocio, despidiendo a cientos de trabajadores del mundo de la cultura. Solo interesamos como consumidores, defendiendo intereses que nada tienen que ver con la verdadera cultura que defiende García Márquez”.

Tampoco olvidó el motivo de la convocatoria “íbamos al teatro, a los museos. Los recortes en educación impiden que sigamos acudiendo a todas estas actividades. Una entrada de cine nos cuesta prácticamente lo que nos dan de paga a la semana. Han suprimido también el Bachillerato de las Artes, evidenciando algo cada vez más tristemente frecuente, “algunos amigos se han ido de este país, yo también lo haré. No quiero estar en un país de tristes, de aburridos, de represión continua, de recortes y más recortes, que nos trata a todos como borregos y no como personas”, para continuar manifestando su comportamiento hasta entonces “mientras esto ocurra, seguiré tomando la calle, acampando en las plazas, rodeando el Congreso, manifestándome y compartiendo lo poco o mucho que sé, es mi compromiso como ciudadana, que aunque solo tenga 16 años, lo soy”, lanzando un grito de ilusión, esperanza “no tenemos miedo, nos tienen miedo a nosotros porque tenemos razón. El futuro lo cambiaremos entre todas y todos, no vamos a ser meros espectadores, queremos ser protagonistas y lo vamos a ser. Enteraos que una revolución donde no haya música o no se pueda bailar, nunca será la nuestra!”, concluyendo con “me gustaría que guardáramos un minuto de silencio por las compañeras que murieron en el Madrid Arena”, enmendando la plana a la organización.

En dos minutos toda una lección de cómo comunicar valores, ideas, sin eludir ningún tema, con brillantez, sentimiento, emoción, contundencia, sin perder la sonrisa. Lucía forma parte de esa masa de jóvenes que se divierten, participan, comparten, curiosean, que se arriesgan, explayan. Adolescentes y jóvenes mayoritariamente solidarios, comprometidos, tolerantes, responsables. Los que no se resignan a ser un número nada más, los que mantienen la esperanza. Personalmente me siento orgulloso de que tengamos una hija así, con personas como ella otro mundo será posible.

viernes, 2 de noviembre de 2012

#NoSinCultura


La Plataforma No Sin Cultura que aúna al sector de las Artes Escénicas, Audiovisuales y Plásticas, invitando al resto de sectores que se sumen, por eso convoca a todos los sectores culturales y a la ciudadanía a la concentración que tendrá lugar el día 5 de noviembre del 2012, a las 18:00 horas, en la Plaza de Santa Ana de Madrid. Para reivindicar el  valor  de la cultura y denunciar el sistemático desmantelamiento de toda la red productiva artística por parte de los poderes públicos. Así mismo la adhesión y participación de nuestros sectores a la Huelga  General del día 14 de noviembre.
Os  invitamos a participar el día 5 de noviembre en la Plaza de Santa Ana para sumaros a todas las actividades que se plantearan desde las distintas comisiones de trabajo para expandir el mensaje de #NOSINCULTURA.
Sobre las 20 horas tendrá lugar un minuto de silencio y el encendido de los móviles para formar un circulo de luz contra el apagón de la cultura, mostrando a toda la sociedad que con la unión
¡SI SE PUEDE!

Calles para cambiar el modelo cultural y social

La crisis está abriendo debates amplios entre sectores muy diversos. La necesidad obliga. En Madrid, la puesta en marcha del PECAM (Plan Estratégico de Cultura del Ayuntamiento), ha permito dar visibilidad a realidades que van más allá de las que habitualmente se difunden, en donde la participación e implicación se está modificando sustancialmente. Se conocen, se escucha hablar de ellas, pero que se tengan en cuenta es otro cantar. No se trata de solo la relación entre cultura y educación, sino que se ha ampliado a otras áreas como el urbanismo, el medio ambiente o la sostenibilidad.
El urbanismo y su entorno son básicos para el desarrollo económico de cualquier territorio. La apuesta durante décadas por el modelo del ladrillo, nos ha llevado a una crisis de compleja salida y que no abandonaremos con las recetas habituales, afectando a una buena parte de los ciudadanos al afrontar hipotecas y desahucios. Un estudio encargado por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) denuncia abusos en el sistema legal de estos últimos, amparado en un marco legislativo de 1909 y la “mala praxis” de las entidades bancarias, realizando diferentes propuestas entre las que destaca que las ayudas a la banca se extiendan a los “ciudadanos endeudados”, algo que parece no va a ocurrir mientras sí se pretende que todos asumamos el coste de autopistas y autovías. Cultura del abuso y de la supremacía muy arraigados, donde los ciudadanos casi nunca somos tenidos en cuenta.
Urbanismo y economía evidencian el ecosistema cultural pretendido. La apuesta por las marcas (España, Madrid, Catalunya) manifiesta la primacía industrial sobre la creación, los públicos y los ciudadanos. La participación, la proactividad, los grados de experimentación y el tipo de corresponsabilidad, definen los diferentes modelos que reflejan el exploratorio para la utilización, gestión y relación de espacios y territorios. La actual crisis amplía el debate en el que solo participaban gestores y responsables de grandes infraestructuras y corporaciones, abriéndolo a otros más amplios y representativos, revisando y rediseñando el ecosistema cultural, la transversalidad no solo lo hace posible, es imprescindible.
Reivindicar la cultura como eje vertebral de la sociedad por delante de la economía y la política, es básico para dar respuestas viables. Continuas iniciativas evidencian que la ciudadanía quiere dejar de ser espectadora y quiere tener su propio papel en esta obra tan compleja. Transición de modelo que originará y suscitará tensiones, pero que no se puede ignorar a riesgo de que el desafecto por la clase política siga aumentando y que la democracia siga sucumbiendo a la dictadura de los mercados, la importancia de los procesos sobre los resultados, de la obra sobre el autor.
Decisiones equivocadas, corrupción o violencia no deben impedir el propósito de construir otro mundo, partiendo de lo local para transformar lo global, hay y existen alternativas. Imposible mantener el actual monopolio cultural, seguir amparándolo es continuar cayendo en barrena. La ausencia de crítica, de responsabilidad o la autojustificación, esconden intereses muy concretos, la cultura inventada por el gobierno, que diría Rafael Sánchez Ferlosio.
Frente a la puesta en común del cabreo, responsables económicos, políticos y mediáticos atrincherados, sin querer visualizar el estado actual de transición en el que se están generado comunidades, proyectos, espacios, propuestas y realidades. Calles y plazas culturales abiertas, experimentales, donde la corresponsabilidad y horizontalidad son los ejes, se trata simplemente de cambiar el modelo cultural para transformar la sociedad, algo así de simple.