viernes, 20 de enero de 2012

Jueves sin tregua

Este jueves pasado fue un día muy intenso. Viajé a Barcelona para participar en el curso de posgrado sobre Cooperación Cultural Internacional en la Universidad, donde traté los temas sobre comunicar la diversidad y experiencias de cooperación musical en el campo de la música.


Las sesiones fueron un poco duras al ser continuas, pero muy gratificantes para alguien que no se dedica a la docencia habitualmente. Las clases, el viaje, un encuentro la tarde anterior para crear una bitácora sobre blogs culturales iberoamericanos y una comida de trabajo, me llevaron a coger el AVE de vuelta con auténticas ganas de descanso, algo que casi nunca pretendo pero que ayer, de alguna manera, necesitaba.


La tranquilidad duró poco. El amigo Lluis Bonet difundió en su twitter la idea de que sería bueno exigir una casilla en la declaración de la renta para que el 0,7% se dedicara a la cultura, convirtiendo el regreso en un debate muy atractivo, necesario y aglutinador, algo que se echa en falta en nuestra profesión.


Ya en destino la noche continúa animada con el cierre por parte del FBI del portal de descargas Megaupload. La decisión desencadenó una lluvia de mensajes e informaciones relacionadas. A las tres de la madrugada había un 24% más de tráfico en internet que cualquier otro día a la misma hora.


Que Anonymous decidiera intervenir ante esa acción, originó lo que algunos han denominado “Primera Guerra Digital” a nivel mundial. Quince minutos después de conocerse la noticia el popular grupo de hacktivistas había atacado, y dejado fuera de combate, las páginas de Universal Music, RIAA (el lobby discográfico), MPAA (el cinematográfico), el Departamento de Justicia, el FBI… entre otras.


Acción – Reacción ante una intervención que pone de manifiesto que la llamada ley SOPA no tiene sentido. Las llamadas fuerzas de seguridad no necesitan ningún tipo de normativa para actuar e intentar controlar cualquier actividad que consideren ilegal.


Redactando esta nota recibo un tuit que indica “Lamar Smith, el principal patrocinador de SOPA, dijo el viernes en un comunicado que ha tirado a la basura la ley hasta que haya un acuerdo más amplio de solución” procede de un twittero mexicano. Nada de extrañar dado lo acontecido y que la organización Avaaz lleve ya más de dos millones y medio de firmas contra la censura en internet, entre otras múltiples acciones.


A nadie se le escapa la presión que deben estar ejerciendo las grandes industrias del entretenimiento para sacar este tipo de proyectos adelante; en nuestro país sabemos de ello. No sé qué cara pondrán los que apoyaron la Ley Sinde-Wert al comprobar que su hermana americana no va a tener la misma suerte. No parece fácil que puedan conseguirlo con facilidad. La ciudadanía no parece estar dispuesta a renunciar a ninguna parcela de libertad. Lo acontecido ayer, más el apagón digital del miércoles, pone de manifiesto que la movilización existe y no tiene pinta de detenerse.


Los gobernantes deberían tomar nota, apostar por los ciudadanos y no por las grandes corporaciones, evitando caer en errores anteriores. En diferentes foros se está debatiendo la conveniencia de boicotear a compañías y artistas que apoyen este tipo de leyes y a los partidos que las auspicien. Una recomendación: nadie debería olvidar lo ocurrido en el último año en nuestro país.

@AsambleaAustria


Siempre he defendido la importancia de movimientos como el 15-M. Cualquier propuesta que proponga profundizar en el sistema democrático debe ser digna de respeto y consideración, y más en un sistema donde la democracia parece estar bajo mínimos. El PSOE envuelto en una discusión que pretende enmendar su debacle eligiendo de capitán a alguno de los responsables de la misma. Puede ser su solución, no soy nadie para dudar de ello. El PP escudado en una mayoría significativa realizando una política opuesta a lo anunciado en la campaña electoral. Nadie duda de su legitimidad, pero deberían reflexionar que sus votos son solo unos pocos más que abstención, blancos y nulos juntos.


No es un problema solo de los partidos. Es un problema del sistema, todos somos responsables. De los ciudadanos por no implicarnos activamente en lo que nos incumbe, exigiendo una democracia más participativa. De un parlamento que nada tiene que ver con la sociedad del conocimiento. Una institución donde da igual lo que se discuta, se proponga y debata, el voto está siempre determinado por la disciplina. Una justicia más preocupada en procesar a denunciantes que a denunciados donde parece que no todos somos iguales. Unos medios de comunicación cuya principal preocupación es la subsistencia, conscientes de que la crítica al poder puede suponer su asfixia económica. Un sistema fiscal y financiero que beneficia el fraude, la corrupción, castigando a los trabajadores y a los más débiles. Una iglesia y unas fuerzas de seguridad al servicio del poder, utilizando púlpitos y uniformes a su servicio.


Militantes de la izquierda tradicional me preguntan y demandan en Twitter “Dónde están ahora los del 15-M?” No puedo hablar sobre el colectivo en su conjunto, puedo hacerlo desde la perspectiva de mi propio barrio @AsambleaAustria. En una semana han organizado una fiesta para recaudar fondos para los gastos que originaron la detención de dos de sus compañeras durante la manifestación laica del pasado mes de agosto. Han creado un grupo de autoconsumo, de la huerta al consumidor. Preparan una jornada sobre cultura libre y una nueva edición de las Plazas de la Cultura, plazas del barrio con actividades culturales realizadas por los propios vecinos. La nueva cita por motivos climatológicos se realizará en el Mercado de la Cebada, en peligro de privatización, muestra de su compromiso con lo público. Como ya hicieron con El Piscinazo, demandando la reconstrucción del único polideportivo del barrio derribado por el gobierno de Ruiz Gallardón con fondos del Plan E, o coordinando a la comunidad escolar ante los recortes educativos de Esperanza Aguirre. Este fin de semana han desarrollado unas Jornadas sobre “Decrecimiento y otras economías”. A lo anterior hay que añadir las reuniones sectoriales (política, arte, comunicación, mercado, legal…), la asamblea semanal y el apoyo a los afectados por hipotecas, redadas racistas… Es solo la labor de una de las asambleas del distrito Centro de Madrid, a las que habría que añadir las organizadas por el resto de asambleas del mismo distrito: @letras15M, @am_dosdemayo, @barriolavapies y Chueca. Ninguna entidad política, social o sindical, tiene tal volumen de intervención. Todas realizadas con recursos propios, sin ningún tipo de financiación, con un sistema organizativo totalmente horizontal, asambleario, sin líderes ni protagonismos, trabajando en y en Red.


Maneras de acción política que poco tienen que ver con lo habitual. Lo local y lo global con una única recompensa: construir un mundo mejor. Cada sábado en la asamblea semanal se palpa la emoción de los que intervienen, la complicidad de los que asienten, la solidaridad con los que lo pasan mal, la manera de aislar a los que distorsionan o intentan monopolizar, por partidismo o personalismo, los debates. Nueva cultura política alejada de la tradicional que será preciso que se adapte si no quiere proseguir su caída libre.

viernes, 13 de enero de 2012

Tiempo de ideas




En los pasados días festivos tuve la oportunidad de leer un par de novelas de Petros Markaris. En la actualidad devoro El olvido que seremos de Héctor Abad Faciolince. En las primeras el protagonista es el comisario griego Kostas Jaritos, en la segunda el médico -padre del autor del relato- Héctor Abad Gómez asesinado hace unos años en el centro de la ciudad de Medellín. Protagonistas ficticios y reales, supuestamente antagónicos unidos por la convención por el trabajo bien hecho y las ideas, algo cada vez menos valorado.


Planteamientos que fueron el mejor regalo de mi padre. Estudios básicos, trabajador desde los doce años, guerras, emigración, represión, injusticia y reconocimiento. Intentó vivir, ser coherente, sin renunciar a principios muchas veces contradictorios. Militancia sindical prohibida entre semana, cantante coral viernes y sábado, predicador evangélico los domingos.


Era él mismo. Recogía lo mejor de cada patio para diseñar un mundo único, el suyo, conviviendo con todos en la disparidad, al servicio colectivo. Singularidad en la pluralidad que debería tener la consideración oportuna. Derecho a la participación personal que convendría ser valorado y reconocido, fomentando con ello la potencialidad de cada uno.


No parece ser el camino. La apuesta es por homogeneidades falsas que conducen a un punto sin retorno. Contribución y participación como problema, para el poder y para los que aspiran a ocuparlo. Incapaces de vislumbrar el valor de las personas, de cada una -en singular- estímulo y energía para la acción y el bienestar común.


Ausencia de ideas impiden el pensamiento libre, útil para todos como conjunto. Proceso doloroso, renuncia al derecho de la felicidad. Sometimiento, claudicación, beneficio fácil, usurpación de lo ajeno, tergiversación del conocimiento, muestran un contexto donde la injusticia crece y la diversidad se ahoga. La utopía, “es necesaria, es la línea de horizonte necesaria, sin la cual no tiene sentido la esperanza” en palabras del profesor Armard Matterlart.


Felicidad y esperanza a la que no debemos renunciar; ya nos hemos resignado a muchas cosas. Los Tiempos de errores de Mohamed Chukri parecen anécdotas. Dolor, pesar, sacrificio. Desatinos que quizás los mayas acierten a remediar un 21 de diciembre de este año que acabamos de empezar. Más previsible es que Irán y Estados Unidos converjan para resolver, otra vez más, mediante la fuerza una crisis creada por los depredadores que desatarán la contienda.


Más que nunca son necesarias las ideas. Recorrer y recoger lo mejor de nuestro pensamiento. Del conocimiento, de la creación, la autoría. Contribuir a la construcción de otro camino, donde individuos y colectivos convivan. Donde la duda no cree desasosiego, sino ilusión. Donde la claridad y liberación mental sean retos que nos embarquen en anhelos colectivos.


Para el comisario Jaritos, el doctor Abad Gómez y el trabajador Matías Caravaca, las ideas son esenciales para la dignidad. Fortalecen convicciones, sin necesidad de renunciar a principios, sin claudicar ante lo fácil, lo esperado, lo ventajoso. Evitar caer en devociones de cualquier tipo, más peligrosas cuando surgen de aquello que se dice soslayar. Concepción de vida que mantenga la esperanza. Ilusión de personas, y personajes, que creen en el hombre, contribuyendo a que el recorrido por la misma sea simplemente eso: un viaje, una vida.

jueves, 5 de enero de 2012

¡Que inventen otros!

A pesar de los pesares el año 2011 no fue un año tan nefasto como se quiere presentar. Por primera vez en décadas un nuevo pensamiento crítico está presente -no parece que se vaya a estancar- y el procomún se han ido consolidando entre los sectores más dinámicos e innovadores. Nuevas formas de entender cultura, comunicación, relación, compromiso.


La crisis originada por la ausencia de valores donde los ciudadanos nunca somos tenidos en cuenta trae recortes y ajustes para la mayoría, y reservas millonarias de capital para los responsables de la situación política y económica. Nunca se recorta en industria militar –enormemente desarrollada durante los gobiernos de ZP-, en subvenciones a una Iglesia libre de impuestos o en burocracia obsoleta e inadecuada. Sin medidas contra el fraude fiscal, la corrupción, la economía sumergida o la huida de capitales. Ante la imposibilidad de conseguir cajas fuertes de alquiler en Madrid, “Sicav y grandes fortunas se están marchando a países como Luxemburgo” (www.elconfidencialdigital.com/dinero/071296)


Triste sino para nuestros investigadores, que tendrán que elegir entre el exilio o la retirada. El “¡Que inventen ellos!” de Unamuno en plena vigencia y no por cumplirse setenta y cinco años de la muerte del escritor y filósofo vasco. Cultura, educación, arte, cooperación y desarrollo vuelven a ser chivos expiatorios. Se penaliza a alguno de nuestros sectores más dinámicos, los que no visualizan los grandes medios ni los debates parlamentarios, que sortean con enormes esfuerzos las dificultades, contribuyendo a que la marca “España” tenga presencia y notoriedad internacional, una manera distinta de atraer personas y capital.


La cultura y la cooperación internacional han contribuido por primera vez a que tengamos presencia significativa en algunos países africanos; continente injustamente sacudido por hambrunas, guerras, esclavitud, trata de personas, rutas de armas, estupefacientes… Y han enmendado, en parte, la brecha creada por la actuación depredadora de algunas de nuestras grandes empresas en América Latina, hemisferio trascendental por historia, relaciones, idioma. Con medidas como las anunciadas pasaremos al vagón de cola.


En los últimos años, a pesar de errores, abusos y desaciertos, la labor en esos territorios no ha estado marcada por las grandes corporaciones, sino por el trabajo y esfuerzo de cientos de cooperantes, voluntarios, emprendedores, dinamizadores, gestores, personas, creadores, asociaciones, entidades. Ayudando a los más desprotegidos, mitigando desigualdades, creando sociedad civil, fomentado políticas de igualdad, democráticas, trabajando por la paz, los derechos humanos, la mejor manera de entender la diplomacia en un siglo incierto, confuso e injusto. Formas de intervención alejada, en la mayoría de ocasiones, de cualquier forma de neocolonialismo, todo pasará a ser parte de nuestra historia reciente.


Los nuevos aires van por el ladrillo, la desgravación de viviendas, el castigo a las rentas del trabajo. Se silencia el emprendimiento, el compromiso, la innovación. Vuelven a resonar las palabras de Unamuno que vaticinaron, con acierto, un futuro negro, triste, trágico. Esperemos que no vuelvan a ser premonitorias. Retrocedemos en lo mejor que tenemos: investigación, desarrollo, solidaridad, cooperación, creación, cultura, emprendimiento, dinamización; son nuestras señas de identidad. En el resto somos idénticos a los que nos rodean. Si realmente pensáramos como país deberíamos tener, aunque le pesara a Merkel, Sarkozy o Goldman Sachs, un nacionalismo bien entendido, el que nos corresponde, identifica y orgullece como pueblo que el pasado año, a pesar de la crisis, ha batido records de asistencia a determinadas manifestaciones culturales.

martes, 3 de enero de 2012

Lo menos frecuente en este mundo es vivir. La mayoría de la gente existe, eso es todo (Oscar Wilde)



"Chau pesimismo" de Mario Benedetti

La amiga Mariví Ibarrola me manda este poema de Mario Benedetti que creo que hay que compartir.



"Chau pesimismo"



"Ya sos mayor de edad


tengo que despedirte


pesimismo



años que te preparo el desayuno


que vigilo tu tos de mal agüero


y te tomo la fiebre


que trato de narrarte pormenores


del pasado mediato


convencerte de que en el fondo somos


gallardos y leales


y también que al mal tiempo buena cara



pero como si nada


seguís malhumorado arisco e insociable


y te repantigás en la avería


como si fuese una butaca pullman



se te ve la fruición por el malogro


tu viejo idilio con la mala sombra


tu manía de orar junto a las ruinas


tu goce ante el desastre inesperado



claro que voy a despedirte


no sé por qué no lo hice antes


será porque tenés tu propio método


de hacerte necesario


y a uno lo deja triste tu tristeza


amargo tu amargura


alarmista tu alarma



ya sé vas a decirme no hay motivos


para la euforia y las celebraciones


y claro cuandonó tenés razón



pero es tan boba tu razón tan obvia


tan remendada y remedada


tan igualita al pálpito


que enseguida se vuelve sinrazón



ya sos mayor de edad


chau pesimismo



y por favor andate despacito


sin despertar al monstruo"