jueves, 30 de junio de 2011

Fiesta de Pirineos Sur en Madrid



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Pirineos Sur cumple 20 años. Mañana los amigos del festival en Madrid hacemos una fiesta. A partir de las 21 horas en el Colectivo La Latina. Habrá sorteo de entradas, regalos, buena música... y amigas y amigos que todos los años coincidimos en el Valle de Tena. La entrada es libre.


Toda la información del festival en: www.pirineos-sur.es

Plazas de la Cultura




Cartel de Pablo. Integrante del Colectivo 15M del Barrio de los Austrias (Madrid).



El mundo oficial de la cultura está en debate. La crisis y los últimos acontecimientos político-sociales han encendido discusiones que hasta ahora se mantenían en el ámbito privado. En una reunión de compañías de teatro se mantiene el alejamiento del público. Triste paradoja. Cultura para autosatisfacción exclusiva de autores y actores, ajena totalmente a la ciudadanía.



La banalidad es lo habitual. Se entiende cultura con grandes equipamientos, reflejo de un desarrollo económico basado en el ladrillo, y con estrellas omnipresentes del espectáculo. La ciudadanía es insignificante. Un juego donde los medios de comunicación tienen mucho que ver. No extraña la reacción de buena parte de ellos ante el movimiento del 15-M. Se les exige, en apenas mes y medio lo que no se ha demandado en décadas ni a los propios medios ni a la clase política. Reclaman una transparencia que han ahogado durante años. No son capaces de entender que la ciudadanía va mucho más allá de los intereses personales. No producen indignación, solo risa, comentarios como los de Carod Rovira pidiendo que los indignados se fueran a mear a España, por manifestarse con consignas en castellano en la Plaza de Catalunya, o los de González Pons buscando un interlocutor con quien hablar. La interlocución es social. Solidaria con lo que acontece en Madrid, Barcelona, Rabat, El Cairo o Atenas. Son incapaces de comprender lo que significa que cada día, cada semana… cientos de personas de todas las edades debatan en nuestras plazas aconteceres políticos y sociales, cercanos o lejanos. No lo entienden porque viven en un aislamiento institucional alejado de la ciudadanía, los ciudadanos, las personas fruto de una estructura de Estado que ha quedado obsoleta.



A la cultura le ocurre lo mismo. Cuando la expresión artística está alejada de la gente no tiene sentido. Hay que aparcar egos y pensar en colectivo. La ocupación de plazas no debe ser algo anecdótico. Son Plazas de la Cultura. Ágoras ciudadanas donde expresarse, charlar, convivir… espacios de auto reflexión y contraste. Lugares creativos descentralizados donde crear barrios y comunidad plantando cara a burocracias e injusticas generalizadas. Ocupación del espacio común por gente corriente, organización colectiva. Cuando la expresión artística está alejada de la ciudadanía no tiene sentido. Hay que fomentar la autoexpresión, la autorealización, la autosuperación, trabajar y/o luchar contra la resignación. Recuperar el espíritu surrealista, letrista. El Movimiento COBRA, la Bauhaus Imaginista, la Internacional Letrista, la Situacionista... Es lo más interesante del movimiento 15-M. Romper con lo establecido artísticamente, asociado al poder –no confundir exclusivamente con el Gobierno– en sus múltiples facetas, contribuyendo a transformar esa realidad sectaria, burocrática, institucional.



Un proceso de cambio histórico universal, donde el arte en su versión actual va a sucumbir. El futurismo está presente. Los actores no van a ser los de siempre. Los canalizadores de información y conocimiento tendrán menos peso, se está rompiendo el aislamiento promovido desde el poder y las grandes corporaciones. La quiebra del modelo de comunicación debería generar autocritica y reflexión, algo imposible en el panorama actual. Cambia el lenguaje y la relación entre las personas, algo que no quieren ver aquellos que son conscientes de que lo que beneficia a la mayoría significa pérdida de privilegios de la minoría. Las Plazas de la Cultura es el lugar para crear comunidad, confianza y relación vecinal, rompiendo con el modelo de ciudad pensado contra los ciudadanos. Algo inédito entre nosotros, solo por eso el 15-M habrá valido la pena.

domingo, 26 de junio de 2011

Con la música a otra parte

Qué no pare la música” entonaban Entre Coche y Andén y Mr. Kilombo en el Festival Interpueblos de Leganés, declaración de intenciones ante lo que acontece con la música en vivo. Panorama poco halagüeño según manifestaron responsables de salas, festivales, asociaciones y músicos en el II Encuentro Cultural organizado por la Asociación de Gestores y Técnicos Culturales de Madrid (Agetec).


Los amantes de las estadísticas enfatizan el auge de los conciertos ante el derrumbe de la industria discográfica, la realidad no es tan idílica. Especulación musical, éxito fácil, arbitrariedad normativa y desprecio hacia los trabajadores culturales son parte del problema. El sector público municipal arruinó al sector privado de salas para el directo. Nadie podía competir con los caches abonados por los ayuntamientos con el objetivo de ser más que la localidad vecina. La realidad actual ha disminuido presupuestos actividades. Empresas que se aprovecharon de aquel proceder difícilmente pueden sobrevivir, realidad amplificada por la demora de los pagos por parte de las administraciones a las que las normas en vigor no afectan. Situación diferente cuando el deudor es una pequeña empresa, un trabajador autónomo o un emprendedor que no pueden acceder a concursos públicos por la situación originada por el retraso de los pagos institucionales, haciendo que solo puedan hacerlo las grandes corporaciones, cuyo único interés es el económico. Una manera de ahogar innovación y diversidad bases de las sociedades que buscan el progreso.


Las salas encuentran múltiples dificultades. Con la Ley Antitabaco los asistentes a los conciertos las abandonen inmediatamente al finalizar las actuaciones, cuando el consumo posterior es lo que las hace seguir en pie. Salen a la calle a echar un cigarro, lo que origina tertulias que el vecino guardián intenta acallar llamando a la autoridad. Algunas entregan vasos de plástico para acabar la consumición, facilitando el abandono del local llegada la hora de cierre para evitar sanciones. Acto de delicadeza realmente peligroso, por lo menos en Madrid. El ayuntamiento impone multas millonarias acusando de venta para la calle. Los que realmente lo hacen todas las madrugadas parecen tener inmunidad. Abastecen a menores y adultos sin problemas como ocurre en la mayoría de los estancos. Arbitrariedad normativa con fines recaudatorios. El Día de la Música ha sido un éxito. Los menores de dieciséis no han podido asistir. Los que tienen entre esa edad y dieciocho solo acompañados de sus padres. Anacronismo contra el sector de población que más música consume.


Algunos gobiernos municipales recientemente han decidido apoyar nuevos festivales aportando importantes cantidades sin apenas control. No se trata de ningún entusiasmo musical, más bien un comportamiento ambiguo que se empezó a desarrollar con el derrumbe de la burbuja inmobiliaria. Si el interés musical fuera real no se tendría a los teatros municipales de esos municipios sin presupuesto el resto del año. La SGAE por su parte invierte cerca de 250 millones en nuevos espacios. Algunos no se pueden utilizar, se les olvidó insonorizar correctamente, vaya despiste para alguien que decide amar tanto la música ¿Por qué no se utilizó ese dinero para reconvertir y apoyar a las salas ya existentes? ¿Qué esconde tanto desembolso? ¿La administración que hace ante ello? ¿Por qué sigue aparcada la Ley de la Música incluida en los dos programas electorales con los que Zapatero ganó las elecciones?


La música, los músicos y sus profesionales solo saldrán adelante por el esfuerzo propio. Obviemos a megalómanos de salón reyes de la especulación. Abandonemos nuestro individualismo. Aprovechemos la individualidad para un trabajo común fruto de la experiencia acumulada. Mostremos que la música es emoción, evitando su reducción a cuestiones exclusivamente crematísticas.

viernes, 17 de junio de 2011

Ecología cultural


El pasado día 10 de junio, Fabricantes de Ideas / La Fábrica de Ideas recibimos un Premio Ones por parte de la Fundación Mediterrània-CIE por nuestro defensa de la diversidad cultural. La entidad catalana lleva 17 años reconociendo a entidades y personas comprometidas en la defensa del medio ambiente y la cultura solidaria. Entre los premiados de esta edición figuran Antonio Fraguas “Forges”, la medallista olímpica Theresa Zabell, la comunidad Huichol de Tuapurie o la eurodiputada Rita Borsellino. Puede sorprender que un premio promovido por una entidad defensora del medio ambiente recaiga en una asociación cultural, pero como manifestamos al recibirlo “la diversidad cultural es la mejor arma ecológica ya que lucha contra la industria que más contamina, la que destruye ideas, manipula pensamientos y asfixia emociones y sentimientos”.

Dos días después los italianos rechazan la energía nuclear y la inmunidad de Berlusconi. Los analistas no dudan en atribuir a la movilización en La Red la participación elevada en el referéndum consultivo. En la misma semana la ex diputada de IU Inés Sabanés anuncia que abandona la coalición para colaborar con el Proyecto Ecco, liderado por Juan López de Uralde, ex director de Greenpeace que más pronto que tarde se convertirá en nuestra “referencia verde”. Una propuesta que pretende ir más allá de la reivindicación política o ciudadana para convertirla en un modelo de participación diferente. Reto complicado viendo experiencias que dicen plantear la regeneración política como UPyD, que cuando tocan un poco de poder, sus propuestas se quedan en anécdotas, cercanas al populismo de mercadillo.

En Madrid el movimiento gay amenaza a Gallardón con la suspensión del “Festival del Orgullo 2011” si no se realiza como siempre, en el barrio de Chueca. El alcalde alega motivos medioambientales para el traslado de lugar, mientras que obvia que en el resto de la ciudad se incumplen las normas a las que hace referencia. La diferencia: la mayoría de las fiestas el organizador es el Ayuntamiento y en el caso que nos ocupa no. Realidad bastante habitual donde la interpretación de la ley depende si el incumplidor es la administración o un ciudadano o entidad privada. Todo lo contrarío que lo promovido por la Diputación de Huesca. La prensa regional se hace eco de las medidas medioambientales para preservar el entorno natural del Valle de Tena ante la masiva asistencia que se prevé este año en Pirineos Sur. Procura ser la primera en dar ejemplo en su compromiso medioambiental para luego poder exigir a ciudadanas y ciudadanos un comportamiento similar.

Diversidad cultural y biodiversidad deben ser las grandes apuestas de la ciudadanía que se opone a una globalidad donde solo parecen tener voz los mercados sin la necesidad de presentarse a ninguna consulta electoral, ni control parlamentario, haciendo y deshaciendo a su antojo sin necesidad de someterse al veredicto de las urnas. El pensamiento libre, la pluralidad de propuestas, ideas e iniciativas. La lucha por la igualdad, la justicia universal, son herramientas imprescindibles para avanzar hacia una democracia más participativa. Igual que el control y transparencia política.

Unanimidad en el rechazo –incluido el 15-M– a los penosos incidentes acaecidos en el Parlament de Catalunya. Nulas referencias a la violencia que supone el recorte de derechos sociales para muchos sectores de la población. Medidas aprobadas democráticamente pero no incluidas en ningún programa electoral y por lo tanto no conocidas, ni votadas, por los ciudadanos. Un ejemplo de comportamiento antidemocrático que violenta a buena parte de la ciudadanía que casi nunca reflejan medios y analistas políticos. Origen de una parte de la protesta que inunda nuestras calles.

miércoles, 15 de junio de 2011

Hablando sobre la música en Madrid

Ayer me tocó moderar el II Encuentro de Agetec. El tema elegido era sobre “La situación de la música en directo en la Comunidad de Madrid”. Debate vivo, apasionante donde se mostrarpn realidades diversas y muy dispares. Salas, festivales, espacios públicos... para concluir con la propuesta de crear un grupo que trabaje en Red que elaborare un documento sobre posibles salidas a la situación de deterioro actual, aprovechando la individualidad de cada uno,transformandolo en pensamiento común y plural.



Buenos amigos y otros que a los que no conocíamos. Entre ellos Alex de The Rebels y Sheila Blanco cuyos videos subo para ayudar a que unos cuantos más puedan disfrutar de su música.





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domingo, 12 de junio de 2011

La discusión va por barrios

Hace unos días fui invitado a participar en un debate en la Escuela Diplomática de Madrid sobre “Gestión Cultural Privada”, compartiendo mesa con amigos y compañeros de La Casa Encendida, La Fábrica y el Círculo de Bellas Artes. Interesante conversación sobre el papel de la cultura y sus gestores. Días después, en la Asamblea de la Asociación de Gestores y Técnicos Culturales de Madrid (Agetec), la discusión se centra sobre la actuación de algunos colectivos, en este caso culturales, que solo se movilizan cuando pierden parte de los recursos por el recorte de ayudas y subvenciones públicas. Un claro ejemplo de mercantilismo cultural. En la red social Linkedin hay confrontación de ideas sobre “El sector de la cultura y el movimiento 15-M”. Buena parte del debate se centra en la pretensión del Gobierno de Artur Mas de potenciar casi en exclusiva a las industrias culturales catalanas, en contraposición se ejemplariza con el modelo londinense que apoya económicamente solo a las producciones independientes y alternativas. Las artes escénicas comerciales no reciben ayudas públicas para su difusión. Algo que no ocurre aquí, donde casi la totalidad del teatro comercial recibe ayudas de los presupuestos públicos, mientras que muchas iniciativas emprendedoras, entre ellas salas alternativas que presentan autores, obras y compañías de riesgo, están en situación límite en muchos casos. La apuesta por la innovación y la diversidad cultural debe primar en las ayudas públicas.


Mientras el movimiento 15-M se manifiesta en el Congreso en plena discusión de la reforma laboral, en paralelo se celebran reuniones en los barrios madrileños para descentralizar acciones y participaciones. Si se consigue solo una parte de lo pretendido será un ejemplo a estudiar y debatir sobre formas de intervención y comunicación. En este sentido es francamente interesante el “Manual de marketing y comunicación cultural” del Observatorio Cultural del Proyecto Atalaya, coordinado por las universidades públicas andaluzas que repasa la comunicación de las entidades culturales más importantes del país. Destaca al festival Pirineos Sur como ejemplo de “apuesta por la especialización como valor de diferenciación”. Diferente también es el Premio “Por la Diversidad Cultural” que entrega La Fundación Mediterrània-CIE a personas y colectivos que trabajan a favor del acercamiento de las culturas, la integración de las mismas en otros entornos y la apuesta por una sociedad donde el diálogo prevalezca por encima de razas y procedencias, este año ha correspondido a la Asociación Cultural Fabricantes de Ideas / La Fábrica de Ideas.


La publicación del artículo de Juan Carlos Rodríguez Ibarra “La sociedad invisible” en El País es otro ejemplo de diversidad. Inmediatamente es tuiteado desde #acampadasol, produciendo un debate apasionado en Facebook sobre el papel actual de los partidos políticos y la forma de intervención de la ciudadanía en lo público. La opinión del político extremeño habrá sorprendido a más de un militante socialista, que utiliza argumentos similares a los de las televisiones ultras para descalificar lo que ocurre estos días en las calles.


Hacía años que no se producía un debate tan profundo de ideas y pensamiento en la sociedad española. La calle y la red en ebullición continua han conseguido que la política vuelva a tener el protagonismo perdido. Todos deberíamos alegrarnos por ello sin miedos ni recelos. La discusión va por barrios y sectores. Un modelo descentralizador ciudadano al que deberían mirar las élites políticas y comprender que no se deben poner limitaciones al avance democrático. La democracia representativa debe dar paso a la participativa, es la única alternativa a recortes de libertades y derechos. No poner las bases para ello nos conducirá al conservadurismo permanente.

lunes, 6 de junio de 2011

La diversidad cultural como ecología

En un mundo monopolizado por el pensamiento único la cultura es la única que puede plantar cara al capitalismo industrial trasvestido, por el devenir de los acontecimientos de las últimas décadas, en capitalismo cultural fruto de la fusión del modelo de producción capitalista y la cultura.


Todos mostramos nuestra preocupación e inquietud, con toda la razón, ante el deterioro del medio ambiente. En la gestión cultural intentamos contribuir también a ello. Usamos materiales reciclables, apoyamos las energías renovables, buscamos la eficacia energética, separamos los residuos, participamos en marchas contra la energía nuclear, intentamos que todas nuestras actividades tenga el menor impacto medioambiental, consumismo productos alimenticios artesanales, conservas vegetales… incluso en nuestros festivales apoyamos el uso del transporte colectivo a través de la organización de viajes compartidos. Nosotros como trabajadores de la cultura somos conscientes de la importancia de defender la biodiversidad, está en juego la vida del planeta y por lo tanto la nuestra. Es uno de los pilares fundamentales en los que debemos trabajar y como ciudadanas y ciudadanos responsables estamos comprometidos en ello.


Si la defensa de la biodiversidad es imprescindible, también lo es la defensa de la diversidad cultural. La mayoría de la ciudadanía no es consciente de su importancia y trascendencia. Cuando se habla de cultura, casi siempre se habla de las industrias culturales. Se hacen muchos discursos, literatura, imágenes… comentando las excelencias del sector económico que más está creciendo en los últimos años a nivel planetario. Hay más música, cine, libros, canales de tv, medios de comunicación, parques temáticos, redes sociales… que nunca. Pero es la industria que más contamina. La que convierte los centros comerciales en los auténticos centros culturales de nuestro siglo a los que hay que ir, no por casualidad, por autopistas. La que argumenta la transformación de la riqueza culinaria en comida basura. La que aplaude y justifica el asesinato, sin juicio alguno, de delincuentes y terroristas. La que se conmueve por las heridas sufridas por el famoso de turno sin preocuparse del dolor causa por su imprudencia. La que promueve que la plaza pública solo tenga un fin comercial y turístico, impidiendo su sentido histórico como ágora ciudadana. La que intenta silenciar pensamientos como los de Ortega y Gasset que manifestaba “hay tantas realidades como puntos de vista”. Es la industria más destructiva y contaminante. Engaña, confunde, manipula, moldea conductas, secuestra ideas, pensamientos y emociones y con ello la libertad de creación y el trabajo procomún por el bien colectivo.


En Fabricantes de Ideas / La Fábrica de Ideas pensamos que la biodiversidad, la diversidad y la cooperación cultural son las mejores armas para trabajar por otro mundo posible. Hacerlo en común, es la única vía para lograrlo. Asentamos nuestro granito mostrando realidades habitualmente silenciadas. Ponemos cara y voz a los olvidados de América Latina, de África… Pusimos en marcha en festival Noches de Ramadán en el barrio madrileño de Lavapiés, dos años después de los atentados que costaron la vida a cerca de 200 personas. Lo hicimos a pocos metros de donde se planificó aquella matanza. No se podía criminalizar a todo un colectivo por culpa de una minoría criminal no representativa. Nos manifestamos con los amigos y amigas del 20 de Febrero de Marruecos y con los del 15 de Mayo en Madrid. Visitamos a los monjes de Birmania. Trajimos a artistas de Bosnia que pudieron sobrevivir en su país gracias a la cooperación española. Mostramos a una cantante de Mali, ciega, que toca un instrumento exclusivo de los hombres, la kora, divulgando que ser mujer e invidente no debe ser un obstáculo en ningún lugar del mundo para desarrollar las habilidades y mostrar las emociones. Buscamos a otra joven mauritana en una jaima y la dimos a conocer en Europa, siendo conscientes que con el sueldo recibido, ella y su familia podían vivir más de un año, sin tener la necesidad de plantearse la opción de emigrar. Nos emocionan los músicos veteranos que tuvieron que huir de las orillas del río Magdalena en Colombia por las atrocidades cometidas por guerrilla, paramilitares, ejército y gobierno, a los que nadie en el llamado primer mundo ha dado voz a pesar de contar con más medios que nunca para hacerlo. Intentamos mostrar que en Medellín hay jóvenes muy comprometidos, en la Comuna 13, contra la violencia y aunque alguno de ellos su compromiso le ha costado la vida, sus compañeros y compañeras siguen su ejemplo. Ayudamos a su difusión, a que se unan a jóvenes marroquíes y españoles que realizan actividades similares. Trabajamos contra la violencia que supone la emigración artística y cultural. Sabemos que Soria, Teruel y Huesca existen, como Eslovenia que como tuvo una guerra de apenas una semana, quizás por ello casi nadie sabe que formaba parte de la antigua Yugoslavia, siendo uno de los países más cultos del mundo. Esta es nuestra particular fábrica


Apostamos por las ideas, no por los números. Ocuparse del planeta es hacerlo también por el pensamiento libre, contra el secuestro de las mentes. Poner frenos a la homogenización, a la mercantilización de las relaciones humanas. Que la cultura, que no las industrias culturales, ayude a corregir la desigualdad creada por mercados y política. El desprecio que se ha tenido por ella, representada de manera plural por muchas asociaciones y colectivos de todo tipo (culturales, artesanales, vecinales, deportivos, no gubernamentales, religiosos, recreativos… ) ha originado el alejamiento y rechazo de nuestro actual modelo de representación política para un buen número de ciudadanas y ciudadanos. El último mes ha sido un clamor el grito de “No Nos Representan” que se ha extendido de Madrid a todo el continente.


La diversidad cultural es la mejor arma ecológica ya que ayuda a que todos podamos enriquecernos de las realidades particulares. Recicla ideas y mentes. Promueve el desarrollo autónomo. Muestra la riqueza cultural de las poblaciones en peligro. Denuncia la exclusión social y la de género. Incide en el consumo responsable para evitar el agotamiento de los recursos naturales. Plantea un progreso basado en valores y en personas. Promueve el diálogo para la resolución de conflictos.


Una manera de intervención política donde cada persona es protagonista de su particular mundo. Compartiéndolo contribuyen a atajar la homogenización y ayuda a la divulgación de todo tipo de ideas y pensamientos que permiten poner las bases para un mundo donde las personas, la cultura y el medio ambiente sean los verdaderos protagonistas.

sábado, 4 de junio de 2011

Recuperando las plazas de Madrid como ágora ciudadana



Acudo a la asamblea ciudadana en la Plaza de los Carros en el Barrio de Los Austrias en La Latina en Madrid. Mucha gente, lo que ya no es ninguna novedad, inicio un tanto confuso sobre el funcionamiento asambleario. Es evidente que muchas y muchos no están/mos acostumbrados a participar en este tipo de asambleas al aire libre. Intuyo, con todas las reservas, dos corrientes evidentes que quizás lo sean de todo el movimiento; democraciarealya, que inicio las movilizaciones, y otra que recoge todo tipo de propuestas y sugerencias, que quizás sea la base de las acampadas de Puerta del Sol y otras localidades. Me parece percibi cierto interés por parte de algún@s, por dedicar más tiempo a las formas que a profundizar en el fondo y sorpende cuando algunos hablan de infiltados en un movimiento abierto a todo el mundo. No creo que sea la definición correcta para definir a algunos y algunas que participan de manera coordinada y disciplinada. Una táctica bastante habitual de algunos pequeños partidos y corrientes ideológicas dentro de las grandes formaciones políticas y sindicatos de la izquierda tradicional.


Al final los temas tratados son los aprobados en la Asamblea General de Puerta del Sol del 25 de mayo pasado, intentando buscar un consenso mínimo en las asamblea de los barrios.

· Reforma de la ley electoral.

· Lucha contra la corrupción.

· Separación efectiva de los diferentes poderes del Estado.

· Creación de mecanismos de control ciudadano.


Se plantean incorporar otros temas como:

· Ley de extranjería.

· Control de la banca.


Tras debatir sobre lo anterior comisiones y grupos de trabajo exponen las discusiones producidas en cada uno de ellos. Muy interesante la propuesta del Grupo de Acción en los Barrios que sugiere como prioritario el apoyo mutuo con los que pasan más dificultades. La gente de la Comisión de Arte decidimos reunirnos el miércoles a las 21 horas en la misma plaza.


Supongo que todo lo tratado se subirá a la web creada al respecto:

http://austrias.tomalosbarrios.net


No creo que sea preciso entrar con detalle sobre lo tratado. Sí me parece preciso comentar lo que más me ha llamado la atención. La recuperación de la ilusión y la utopía y con ello abrigar esperanzas para poner las bases para un cambio radical de la acción política y las maneras de intervención de y en lo público. Imaginar un mundo alternativo, quizás utópico, ayudará a todas y todos. Es lo esencial del movimiento. Quizás por ello se producen intentos de menos valorar lo realizado, menospreciar a miles de ciudadanas y ciudadanos anónimos y activos y una intención manipuladora de ciertos participantes y colectivos.

Recuperar las plazas como ágora ciudadana es posible. Lo que ocurre en los barrios madrileños todas las semanas lo pone de manifiesto. No dejemos escapar esta oportunidad. Encontremos puntos de convergencia que ayuden a desarrollar iniciativas y propuestas evitando que el movimiento quede como otro intento más, loable pero fallido.

jueves, 2 de junio de 2011

¿Es necesario un 15-M cultural?

Durante el pasado mes de mayo he acudido a diferentes asambleas del 15-M en plazas de Madrid. En la de Ópera sobre “Periodismo Real Ya” en Las Descalzas sobre “Educación y Cultura”, y en La Latina la correspondiente a mi ámbito vecinal. En la zona es habitual ver a actores, actrices, profesionales de la comunicación, de la cultura… Me ha causado mucha sorpresa que solo unos pocos han estado debatiendo con ciudadanos y ciudadanas anónimos en tan singulares ágoras. Discusiones enriquecedoras, apasionantes, una participación ciudadana ejemplar que esperemos no se rompa por el impasse a la hora de tomar decisiones de futuro y no se vuelva a propuestas ya sobrepasadas por los acontecimientos. No se puede, ni debe, caer en lo mismo que se dice combatir.


La presencia de personajes más o menos conocidos no es singular. Extraña su no representación en momentos en los que el sector está sufriendo una transformación que puede dejar a muchos de sus mejores profesionales fuera de acción. En ello tiene que ver un pretendido modelo que entiende la cultura como valor y no como derecho, primando casi en exclusiva a las industrias culturales, fundamentalmente en manos transnacionales ajenas al sector, que en la mayoría de las ocasiones poco tienen que ver con la creación, a la que abandona sin el menor pudor, como ocurre también con muchos de sus trabajadores.


La política del ladrillo trajo consigo la creación de un buen número de equipamientos culturales a los que ahora se dejan sin las partidas presupuestarias necesarias, donde los gastos corrientes sobrepasan a los de actividades. La solución mágica, la de siempre. Venta de patrimonio público a precios irrisorios o su privatización, originando con ello la búsqueda exclusiva de beneficios y un deterioro permanente de los servicios.


Algunos no pueden debatir sobre el tema al ser cómplices de este modelo cultural neoliberal. Otros, porque consciente o inconscientemente se han convertido en valedores de su control a través de normas y leyes como la llamada Ley Sinde. Uno de los detonantes del movimiento 15-M ha sido su aprobación. Las hemerotecas están para refrescar memorias. La cultura debe volver a pensar en colectivo, bien común, trabajo participativo y hacerlo siempre, no solo cuando interesa.


Ante la privatización de equipamientos y servicios públicos, es necesario que además del apoyo a las industrias culturales se tenga en cuenta a las más desatendidas. Desarrollar una gestión compartida con las ciudadanas y ciudadanos a través de sus entidades representativas de proximidad, donde las propuestas autónomas e independientes tengan su propio espacio. Desarrollo de presupuestos culturales participativos que acaben con la utilización de los mismos para fines políticos o egocéntricos. Apoyo a la innovación, a la transparencia y profesionalización de la gestión. Fomento de iniciativas sin ánimo de lucro, priorizando a las que apuestan por la diversidad y la pluralidad. Políticas de apoyo el autoempleo y el emprendimiento cultural. Regulación laboral y fiscal que tenga en cuenta la complejidad de un sector con picos de mucha actividad y otros sin apenas trabajo. Formación y reciclaje para la mejor cualificación. Se trata de transformar un modelo que permite el enriquecimiento de unos pocos y la precariedad e inseguridad de los más, en beneficio de una ciudadanía que no solo debe consumir cultura sino ser participe en su creación, desarrollo, gestión y evaluación.


La cultura no puede dejarse solo en manos de la industria, es su segura desaparición. La esperanza de otro mundo posible se desvanecerá un poco más. Quizás es preciso un 15-M Cultural o tal vez asumiendo con determinación algunos de sus postulados -más participación y transparencia, menos mercado y corrupción- sea suficiente. Para ello es necesario posicionarse. Puede suponer perder determinados estatus. Quizá por ello algunos prefieran participar desde el sofá utilizando los tuits como única arma.