Bitácora personal de @rubencaravaca Aquí encontrarás notas y comentarios relacionadas con actividades de Fabricantes de Ideas / La Fábrica de Ideas @FabricanteIdeas y otras interesantes de compartir. Las opiniones son exclusivamente personales. Cultura, comunicación, cooperación, innovación, conversatorio y diálogo. "Muchas de las cosas que hacemos son peligrosas, pero la vida misma es peligrosa; no hay nada de lo que valga la pena ocuparse que no esté lleno de peligro" (Jimi Hendrix).
lunes, 30 de mayo de 2011
sábado, 28 de mayo de 2011
El barrio se sigue moviendo: El Campo de Cebada abierto a los vecinos
viernes, 27 de mayo de 2011
#+Democracia
Columna de opinión aparecida en el número 2.061 de la revista Cambio 16Se puede descargar en:
www.cambio16.es/opinion/caravaca/0014/ruben.php#
La sociedad evoluciona, las formas de actuación también. Política 2.0 y participación serán los ejes
La movilización #democraciareal de esta semana ha acaparado la atención, dejando en segundo plano la campaña electoral. Cuando el mes de enero pasado echaba a andar esta columna comentaba: “ciberactivismo es movilización y denuncia de comportamientos poco transparentes”. Solo era el reconocimiento a lo que se estaba comentando y gestando en la Red, cuyo punto más álgido fue la aprobación de la llamada Ley Sinde. Los que se oponían comenzaron a diseñar estrategias #nolesvotes contra los partidos que la aprobaron. Nada es casual ni espontáneo.
Los ciberactivistas se han unido a miles de personas afectadas por la crisis que ven muchas similitudes entre los partidos mayoritarios. Las diferencias existen aunque una estrategia de comunicación raquítica ha llevado a que no se perciban, y que males reales o imaginarios sean achacados al Gobierno central. El no asumir la realidad de la crisis a tiempo, el no explicar con acierto las medidas tomadas o el tener más presente a los generadores de la situación actual que a los que la padecen, ha contribuido al alejamiento de importantes sectores del proyecto socialista. La monopolización casi en exclusiva de los nuevos canales de TDT por la derecha extrema, donde insultos y bajezas son habituales, reconociéndose en un PP sin propuestas, compromiso alguno y con mensajes diferentes según el territorio concreto, realizando acciones, declaraciones y comentarios que van más allá del mal gusto, protegiendo y amparando a imputados y/o procesados. Es la negación total de la política. El 15-M puede ayudar a recuperar su valor. No están en su contra, sino de la forma de intervención política actual.
Han centrando el debate sobre un sistema político que envejece. Proponen formas próximas de participación. Una ley electoral más justa con listas abiertas. Que responsables políticos y económicos asuman la responsabilidad de sus promesas y acciones. Que sus errores no caigan sobre los más débiles. Que la política prevalezca sobre la economía. Han movilizado a más gente que los sindicatos el pasado 1 de mayo. Han modificado la cobertura de los medios de comunicación, que los ignoraban, criminalizaban o intentaban manipularlos o instrumentalizarlos. El comportamiento de éstos, en muchos casos, ha dejado que desear, más preocupados en mostrar los escasos incidentes que los mensajes y la movilización conseguida. Denuncian la ocupación de la calle, que parece exclusiva para festejos religiosos o deportivos. Tachan a los que se movilizan en el mundo árabe como revolucionarios y a los de aquí como jóvenes antisistema, sin mencionar que es un movimiento plural que aglutina a personas muy diversas de pensamiento y edad. Por fortuna, esos medios tienen cada vez menos peso para una población que se informa y comparte de otra manera.
La ciberpolítica está presente desde hace tiempo. El 15-M es un paso adelante. Movilización paralela en Red y calle. Pocos políticos entienden su valor. Patxi López pareció comprenderlo hace tiempo. Jordi Sevilla puede pasar a ser el primer exministro antisistema por sus tuits. Son excepciones. La mayoría utiliza las nuevas tecnologías meses antes de las campañas electorales olvidándose una vez celebradas las elecciones.
La sociedad evoluciona, las formas de intervención y actuación también. Política 2.0 y participación serán los ejes. Como en toda acción 2.0, ocurrirá que los intermediarios dejen de tener sentido ¿Qué papel tendrá entonces la política profesional como la conocemos? Depende de ellos. Entender otra manera de actuar con una ciudadanía muy presente en la elaboración, toma de decisiones, ejecución y evaluación. Se trata en definitiva simplemente de + democracia.
sábado, 21 de mayo de 2011
Participasión
jueves, 19 de mayo de 2011
lunes, 16 de mayo de 2011
Democracia local
Columna de opinión publicada en el número 2.059 de la revista Cambio16 correspondiente al 16 de mayo de 2011.Se puede descargar en el siguiente enlace.
http://es.scribd.com/doc/55519410/Democracia-Local
Se puede reproducir libremente mencionado autoría y medio donde se ha publicado.
domingo, 15 de mayo de 2011
Lunes 9 de mayo
Esta primera semana de mayo ha sido muy dura por temas familiares y profesionales. En momentos complicados los problemas se suelen unir. Hace poco más de tres semanas viajamos a Tánger, Rabat, Meknes y Casablanca. Hoy hemos vuelto a viajar a la ciudad situada en la orilla sur del Estrecho. Es un placer que haya billetes de avión que cuesten menos que el taxi del aeropuerto de Barajas al centro de Madrid. Te permiten tener relaciones profesionales y personales con la proximidad que permite la presencia física.
Hemos comprado Cambio 16 quería guardar el ejemplar que incluye la columna “Marruecos en el corazón”, publicada anteriormente en este blog y de paso el artículo sobre “Música e inmigración” ahora que estamos en campaña electoral y podemos comprobar como sale a la luz una xenofobia escondida en bastantes candidatos.
Ha pasado menos de un mes desde nuestro último viaje pero evidentemente la situación no es la misma. El atentado en el Café Argana de Marrakech ha dejado una estela de dieciséis muertos y varios heridos más. Bin Laden ha sido brutalmente ajusticiado. Cualquier asesino por muchos crímenes que haya cometido, merece un juicio justo. La degradación a la que nos está llevando los diferentes poderes es cada vez más evidente y peligrosa. Antes se preocupaban de esconderla, ya no es necesario. Todo parece valer. Aquellos valores y principios por los que han luchado millones de personas se desvanecen en función de los intereses de los mercados y el lucro de unos pocos.
A nivel profesional también ha cambiado algo en algún sentido. Alguna persona que apoyaba nuestras propuestas, ahora estoy seguro que lo hacía por su incapacidad para generar una idea nueva, original, innovadora, se enorgullece, aprovecha y saca pecho del trabajo de terceros. Pertenece a esa parte del género humano que lo que mejor sabe es copiar lo ajeno o buscar en La Red iniciativas ajenas presentándolas como propias, originales, cuando son de sobra conocidas. No se puede esperar mucho de los acólitos acríticos que nunca harán nada que pueda poner en peligro su estatus personal financiado en muchas ocasiones por todos. Hay que preocuparse solamente lo justo por ello. Lo injusto es que ocupen determinados puestos y que a los mismos no puedan acceder personas con talento y principios.
Todo se conoce, todo se acaba sabiendo. Los mediocres aguantan y resisten en base a intereses personales que con el tiempo se desvanecen. Parte de los males que padecemos sin duda tienen que ver con el papel que juegan estas personas, sus comportamientos ayudan al retroceso colectivo.
Vuelves a Tánger y te das cuenta que la vida fluye, continúa, que hay muchas cosas positivas. Hay muchas personas, colectivos, ideas que merece la pena. Ilusiones que hacen vivir. Por eso aunque hay realidades difíciles de olvidar y obviar, no merecen la pena dedicarlas más tiempo que lo representa este breve texto.
En el tren que nos lleva a Casablanca vuelves a reafirmarte que de todo se puede sacar algo positivo, vamos a ello. Quedan poco kilómetros ya hemos pasado Salé y Rabat.
Música e inmigración
Artículo publicado en las revistas Cambio 16 y Ritmos del Mundo sobre la importante aportación de los inmigrantes a la música española.
Los puedes leer en cualquiera de los dos enlaces siguientes:
Cambio 16:
http://www.scribd.com/doc/55479928/Musica-e-Inmigracion
Ritmos del Mundo:
viernes, 6 de mayo de 2011
Laibach - "Life is life"
Está semana que acaba ha sido, en algunos aspectos, muy dura. Escuchar a un grupo como Laibach ayuda a pensar en que a pesar de las dificultades, los sueños pueden realizarse.
lunes, 2 de mayo de 2011
Nuevo número de Ritmos del Mundo
Acaba de ponerse a la venta un nuevo número de la revista Ritmos del Mundo, el 22, correspondiente a los meses de mayo y junio. La portada corresponde al grupo La Pegatina e incluye artículos y entrevistas de y sobre Omara y Chucho, Orchestra Poly Rythmo, Dixebra, Mamadou Diabaté, Canteca de Macao, Raimon, Joana Armendoeira, Zulu 9.30, Lorenna McKennitt, Raúl Paz, Paulinho Moska, Miguel Campillo… y las secciones habituales de noticias, en directo, biblioteca, discos…
Se incluyen también columnas de opinión de Jordi Turtos, Jordi Bianchiotto y la que publiqué hace un tiempo en este blog “El cuarto pilar del desarrollo sostenible” http://es.scribd.com/doc/52488841/El-cuarto-pilar-del-desarrollo-sostenible
Además un reportaje sobre “Música e inmigración” que subiré más adelante donde he querido mostrar la importancia de los inmigrantes a nuestra música, ahora que estamos en pleno debate sobre el cierre, aun más, de fronteras.
Las revoluciones árabes acaban con la ideología y el discurso de Al Qaeda

Artículo de Jáled Harub publicado en el diario palestino Al Ayam traducido por Al Fanar Traductores
www.boletin.org/control/product/~category_id=ESP_ROOT/~product_id=PAY-0104-04-11
El efecto más importante de las revoluciones árabes pacíficas sobre la lógica y la ideología de Al Qaeda consiste en haber acabado con el recurso de la violencia totalmente y demostrar su incapacidad para producir un cambio interno en los crueles regímenes. Los pueblos árabes y musulmanes no necesitan organizaciones armadas ni violentas generadoras de los más altos niveles de terrorismo para hacer caer a regímenes que no quieren. La palabra clave que han aportado las revoluciones árabes pacíficas al diccionario del cambio político y social es «efectividad». Estas revoluciones que no se han apoyado en ningún tipo de armas ni en ninguna forma, por remota que sea, de violencia armada han sido «eficaces», han logrado todo lo que no habían conseguido el resto de medios de cambio. Los regímenes, confusos ante como responder ante estas revoluciones pacíficas, deseaban que éstas se inclinasen hacia la violencia para poder justificar el uso de sus aparatos sanguinarios de represión. Extremo que queda patente en el caso libio cuando el régimen abrió en los primeros días de la revuelta los arsenales de armas para la gente tuviese acceso a ellas. De esta forma las manifestaciones pacíficas de la revolución se convirtieron en un levantamiento armado que fue reprimido por medio de las armas y el ejército.
Aiman al Dawahiri específicamente, pero también otros de los ideólogos de la violencia de Al Qaeda, han asegurado una y otra vez que solo las revoluciones armadas tenían posibilidades de lograr sus objetivos. Por ello la violencia y las armas han sido el motor principal de la estrategia y la táctica de las organizaciones ligadas a Al Qaeda. Al margen de estos dos elementos no queda nada que se pueda calificar de ideas, alternativa, programa político o soluciones a los problemas del mundo islámico como conjunto o para alguno de sus países en particular. El uso de la violencia ha prolongado la vida de los regímenes, como ha sucedido ahora con el libio, pues la violencia proporciona una justificación para desplegar el ejército en la calle y reprimir al pueblo sin misericordia.
Estas reflexiones son parte de las conclusiones de un importante encuentro organizado la semana pasada por el Gulf Research Centre de la Universidad de Cambridge sobre «La yihad electrónica y sus discursos». También señalan que la clara confusión de las organizaciones de Al Qaeda a la hora de interactuar con las revoluciones árabes refleja cómo se han visto superadas por dichas revoluciones. Los lemas de las revoluciones árabes gravitan, y siguen haciéndolo, sobre la libertad, la dignidad y la participación política, sin ningún eslogan de ideología islamista. En este sentido, las revoluciones no solo han dejado atrás a las organizaciones violentas de Al Qaeda, sino también a las principales corrientes del islam político y sus eslóganes, especialmente aquel de «el islam es la solución». Amplios sectores de la juventud que han liderado estas revoluciones, y que son su columna vertebral ideológica, son las capas de jóvenes globalizados, conectados y abiertos al mundo que rechazan la lógica de Al Qaeda de que la regla de relación de los musulmanes con los no musulmanes es la guerra y el resto es la excepción.
La violencia de Al Qaeda se ha quedado sin justificación al haber sido desmontada por las revoluciones pacíficas poniendo al descubierto la fragilidad de una región basada en coyunturas sobre las que los regímenes se sustentan para utilizar la violencia contra sus pueblos, como es el caso de Libia o Yemen por poner un par de ejemplos. Las consecuencias del plan libio de transformar la revolución pacífica en una revuelta armada abre la puerta a todas las posibilidades. En este abanico se incluye los llamamientos de Al Qaeda a sus «seguidores» para que se apresuren a hacer acopio de armas y aprovechen el caos violento que ha creado el régimen criminal. Esto significaría que Libia se podría transformar en un segundo Iraq situado entre dos opciones, cada cual peor: el terrorismo de Al Qaeda o la intervención extranjera. En cualquier caso, la presencia de las armas en las calles en estas revoluciones tiene un claro perdedor: sus pueblos y sus aspiraciones, mientras que el mayor beneficiado son las organizaciones terroristas y el control occidental sobre la región. Hay que valorar el grado de independencia del dominio occidental que pueden lograr los países árabes: el máximo grado de soberanía en la toma de decisiones se alcanzará si triunfan las revoluciones pacíficas, por el contrario, los logros se nublarán si triunfa la revolución mediante los métodos violentos que propone Al Qaeda o mediante la petición de una intervención occidental.
El fracaso de la «era de Al Qaeda» y de sus estrategias violentas consiste en que se basan en la destrucción, el caos y el derramamiento de sangre como único resultado, sin que tenga ningún proyecto que llevar a término. La táctica por excelencia para reclutar miembros y enrolarlos en sus filas eran las armas y el discurso de la «yihad», la creación de un romanticismo falso en torno a las armas, vanagloriándolas y creando cánticos sobre ellas. El manejo de las armas, como usarlas y como perpetrar acciones son su principal misión sin tener un objetivo más amplio o más importante, o una estrategia convincente. Si analizamos el esfuerzo para crear ideas, dar con nuevos métodos vemos que solo se concentran en como colar explosivos o suicidas a bordo de aviones civiles y estrellarlos. De vez en cuando escuchamos noticias de que acciones fallidas de este tipo, cada vez se trata de un nuevo método o una táctica. Posiblemente hay dos explicaciones para esta fascinación absoluta por la utilización de aviones civiles. La primera es la obstinación por retar a las fuerzas de seguridad occidentales y los sistemas de seguridad de los aeropuertos, apuntándose puntos contra los servicios secretos occidentales, sin que tenga el tema ninguna relación con ninguna yihad aunque sea imaginaria. La batalla se ha convertido en una caricatura ridícula de un combate de lucha por puntos entre Al Qaeda y los servicios secretos, a expensas de los pueblos de la región, su futuro y sus vidas. La segunda explicación sería la fascinación por la imagen. A pesar de toda la penuria que ha caído sobre los musulmanes como resultado del terrorismo del 11-S, Al Qaeda y sus líderes siguen extasiados por los medios de comunicación y la capacidad dramática.
Todo lo anteriormente expuesto deja clara la ausencia de lógica en Al Qaeda y que solo les interesa el medio, pues carecen de objetivos o estrategia. Están obsesionados con la imagen y los medios de comunicación, sobre todo en su vertiente provocativa y violenta al más puro estilo hollywoodiense. Sobre este último aspecto, tal y como ha quedado reflejado en las ponencias del mencionado encuentro, hay una especie de pasión adolescente en Al Qaeda por los medios de comunicación, la imagen televisiva, los videos y las grabaciones. Está claro que tras esta pasión se esconde el éxito a la hora de reclutar y atraer a nuevos miembros para la organización. Pero este grado de obsesión por la imagen tiene su origen en la falta total de contenido.
Las revoluciones árabes pacíficas, a través de los vídeo e internet, han logrado marginar a Al Qaeda como referencia en el uso de la imagen. Las imágenes y los símbolos de las revueltas pacíficas han invadido la imaginación árabe y su estética, su capacidad de persuasión y su efectividad superan incuestionablemente los intentos de Al Qaeda en este campo, pasados y presentes.
Texto original en árabe:
www.al-ayyam.ps/znews/site/template/article.aspx?did=163131&Date=4/4/2011
domingo, 1 de mayo de 2011
Marruecos en el corazón
Recientemente comentaba en estas páginas el maltrato que medios y clase política dedicaban a nuestro vecino del Sur. Apenas se menciona que, junto a Argelia, es el país árabe más maltratado por el terrorismo, experiencia vivida en persona en Meknes cuando un kamikaze intentó volar un autobús turístico a 50 metros de nuestro alojamiento en agosto de 2007. Los cambios son más lentos que los demandados por la sociedad civil. La desigualdad social es manifiesta, el poder y la autoridad es omnipresente, muchos recursos no son utilizados con la transparencia y prioridad requeridas. Pero la transformación se visualiza en cada nueva visita, lo que no parece hacer la mayoría de los que opinan recurriendo a realidades turísticas de hace años. El tiempo corre a favor del Sur, irán a mejor. En el Norte recortes a derechos sociales y libertades políticas son y serán habituales. Redes sociales, acción y cooperación cultural contribuirán a acabar, acallar y deslegitimar a demagogos y demagogias. Armas para desenmascarar a violentos e involucionistas que pretenden evitar cualquier avance y que los sueños de libertad y de justicia se queden solo en eso, en ilusiones.
Marruecos más que nunca merece estar en nuestros corazones. Debemos apoyar sus pasos para transformar el país que sus ciudadanos se merecen, con ello saldremos todos ganando. Debemos ser conscientes de que nuestras culturas, políticas y religiones no son las mismas y por tanto las realidades y cambios no pueden ser idénticos. No ser conscientes de ello seguirá produciendo análisis erróneos, alejados de la realidad, al referirnos a nuestro vecino del Sur, que hoy está más presente que nunca entre nosotros.

