lunes, 21 de junio de 2010

Bicentenarios y aniversarios

“Señora, ¿le puedo hacer una pregunta? ¿Por qué Dios les ha dado a ustedes gringos los dólares y la inteligencia y a nosotros nada?” Así comenzaba, en el año 1992, una conversación entre mi compañera Yolanda y una indígena en los Andes ecuatorianos un día del año en que se recordaba el encuentro entre los dos continentes. Casi dos décadas después se celebra el bicentenario del comienzo de las guerras de independencia de algunos de los países de América Latina. En estos días también se conmemoran los veinticinco años de la incorporación de Portugal y España a la Unión Europea. Es una buena ocasión para reflexionar sobre la evolución y realidad de dos mundos tan cercanos y tan apartados al mismo tiempo.

No se descubre nada al afirmar la profunda crisis de identidad a la que está sometida Europa con una merma inquietante del Estado del Bienestar en lugares donde parecía imposible que esto pudiera ocurrir. Los máximos responsables de las crisis, aquellos que nunca se presentan ni son juzgados en ningunas elecciones, ni por ningún tribunal, son los que deciden las estrategias a realizar en cada momento confirmando un modelo que prima el interés particular al colectivo, relegando la política a un papel secundario. Es lamentable que el mayor peso de las consecuencias políticas-económicas las solventen los que no las crearon y que la mayoría de políticos y medios de comunicación las justifiquen como las únicas posibles. Que los estados intervinieran en la banca privada, en paralelo recortaran el gasto público o que el Presidente Bush saliera al rescate bancario mientras negaba la prestación mínima sanitaria a cerca de diez millones de niños parecía solo posible en alguna novela de terror, pero es real y no es ni mucho menos un asunto baldío. Es consecuencia de reducir la acción política a contiendas electorales y debates parlamentarios. La socialdemocracia europea eligió hace muchos años este camino y las consecuencias son evidentes. La acción política basada exclusivamente en debates parlamentarios, contiendas electorales y su subordinación total a la economía motiva que las acciones para corregir desigualdades estén a merced de los vaivenes del mercado y cuando las tramas especulativas ven disminuir sus beneficios, es necesario recortar recursos para salvar a aquellos que ven menguar sus dividendos.

Uno de los discursos más hipócrita es el que asocia medidas correctoras de desigualdades con dilapidación presupuestaria, esta soflama neoliberal ha calado y poco se ha hecho para impedirlo. Tras la renuncia a redistribuir la riqueza, con una política fiscal más justa y equitativa, se esconde un modelo de gestión donde priman los efectos electorales a corto plazo y no las transformaciones en profundidad. Nadie niega la importancia de las políticas de derechos civiles de los gobiernos de Zapatero pero ha faltado la misma valentía para afrontar derechos sociales y económicos que beneficien a la mayoría de la población contribuyendo a la construcción de un país más justo y equilibrado. Cuando se han aprobado leyes como la dependencia no se han dotado los recursos necesarios y los procedimientos legales para su cumplimiento en todo el estado lo que ha generado ciudadanos de diversas categorías según la comunidad de residencia. Parte de lo que ocurre es consecuencia de la cada vez menos autonomía de los Estados Nación siempre a expensas de las grandes potencias que lideran la UE.

Bicentenarios y aniversarios (II)

Que la dirección económica nunca haya estado bajo la responsabilidad de un político sensible a los principios de la izquierda ha motivado la deriva económica en la que nos encontramos. Parte de la actual situación son consecuencia de aquellas políticas social liberales que desmantelaron el sector público desarrolladas por Felipe González, Laurent Fabius o Bettino Craxi señas de identidad posteriores de una Unión Europea que ampara la opacidad y circulación libre de capitales e impide la libertad de movimiento de personas originando una guerra permanente contra los que quieren abandonar el terror, la miseria o el hambre.

Tras la caída del Muro de Berlín, la desaparición de la Unión Soviética, los ataques del 11-S y 11-M, la ocupación de Afganistán, la Guerra de Irak… la izquierda perdiósu discurso, como antes disipó parte de su ideología. La asunción de que solo un tipo de mundo es posible ha originado una quiebra de valores y compromisos, asumiendo un modelo de sociedad sin motivaciones para su transformación. La lucha eficaz contra guerras, el hambre, el cambio climático, la preservación de los recursos naturales y el medio ambiente no son prioritarios para la clase dirigente que ha educado a la ciudadanía en el consumo fácil, la consecución de bienes y productos a cualquier precio, promoviendo un individualismo salvaje.

La desideologización, además de desarticular a la izquierda, ha ocasionado vaivenes en la acción, contradicciones en la gestión, supeditación absoluta del partido al gobierno y de este al Presidente, una ineficaz política de comunicación y una agenda política marcada por los conservadores, produciendo también daños colaterales. Refundaciones que dejan por el camino algunas de sus personas más valiosas o la realidad sindical no parecen que puedan contribuir a enmendar mucho la situación. El alejamiento entre clase política y ciudadanía parece cada vez más evidente instaurándose un vacío ideológico-político vital y un agotamiento estratégico donde las emociones colectivas no parecen tener cabida. Si para muchos la política es el arte para solucionar los problemas es muy difícil comprenderla en la actualidad. Todo testimonio artístico tiene como primera intención motivar los sentimientos más profundos de las personas y la clase política está produciendo justo lo contrario. La falta de principios e ideas están creando incertidumbre en una ciudadanía que cada vez tiene menos referencias donde mirar.

Bicentenarios y aniversario (III)

Es necesario volver a los principios que hicieron surgir a los movimientos transformadores. En la actualidad desigualdades y exclusiones están abriendo una brecha social de consecuencias desconocidas. Plantear una política social más real, no asistencial, que partiera de una estrategia fiscal no basada, casi en exclusiva, en los impuestos indirectos, donde todos los ciudadanos pagamos lo mismo independientemente del nivel económico de cada uno. Se debe apostar por qué las rentas del capital contribuyan realmente con los que les corresponde por su patrimonio, ingresos y beneficios adquiridos por los programas de estímulos a la inversión y la exportación, haciendo esfuerzos similares a las que realizan las rentas del trabajo. Desmantelar los paraísos fiscales y el pago por las transacciones comerciales. El desarrollo de equipamientos sociales debe contribuir a enmendar en parte las consecuencias del derrumbe inmobiliario. La creación de un número suficiente de escuelas infantiles, de residencias para la tercera pagadas proporcionalmente según la pensión recibida, creación de una buena red de centros de día, de comedores comunitarios… Una política de vivienda alejada de la especulación que ayudara acelerar la independencia familiar de los jóvenes. Promover el alquiler de manera efectiva permitiendo la movilidad laboral. Asignar un pequeño sueldo a los estudiantes universitarios más desfavorecidos para facilitar su emancipación que puedan recibir prestando una labor social relacionada con los estudios que estén realizando y que deberán reembolsar cuando acceda a un puesto de trabajo fijo. Tomar medidas eficaces para sacar a la luz la economía sumergida, incluida la regulación efectiva del trabajo doméstico… pueden ser algunas acciones que permitan que sectores sobre los que pesa la mayor carga proporcional impositiva pudieran verse favorecidos de políticas estatales de las que normalmente no se benefician. Estas acciones y otras ayudarían a una mayor incorporación de la mujer al mercado laboral, sobre todo la de mediana edad, contribuyendo con sus impuestos al desarrollo del país. Quizás sea el momento de plantearse una política de infraestructuras más cercana a la mayoría. Importantes son las líneas de AVE pero su puesta en marcha no debe suponer la desaparición de las rutas tradicionales, usadas por la mayoría de los ciudadanos que no tiene oportunidad económica de acceder a las de alta velocidad.

Es preciso elaborar políticas macroeconómicas a medio y largo plazo donde el peso del Estado no lo soporten casi en exclusiva las clases medias y bajas contribuyendo con ello a reducir la pobreza y las desigualdades. El primer paso, hacer que se visualicen, escuchen y tengan en consideración propuestas y discursos alejados de las proposiciones neoliberales, contribuyendo a romper el pensamiento económico único. Alarma que solo se asuman las recomendaciones de aquellos que no solo fueron incapaces de prever la crisis que se nos avecinaba, siendo los máximos responsable de lo ocurrido al aplicarse las políticas ellos mismos diseñaron. No enmendar esta situación traerá consigo un alejamiento mayor ente política y ciudadanía con las consecuencias que acarreará. Mayor déficit democrático, alejamiento de los colectivos más activos de las instituciones y consolidación de las políticas más conservadoras, incluso reaccionarias. Sin obviar determinados discursos que dejan entrever un fascismo encubierto de nuevo cuño alentado por un nacionalismo patriotero que nada tiene que ver con la Europa común que se pretendía construir. Cuando se apela a la democracia para justificar determinadas políticas se está utilizando la democracia contra los ciudadanos.

Bicentenarios y aniversarios (IV)

Mientras en América Latina se están produciendo procesos de soberanía, seguramente los más importantes desde que se iniciaron las luchas por las independencias. Los diferentes discursos nacionales siempre centrados en la lucha contra el opresor español, sin negar esta evidencia, ocultan que tras la dominación española se dio paso al control económico desde Inglaterra, gestándose un neocolonialismo que hoy se sigue alimentando desde el vecino del norte. Muchos discursos en clave nacional silencian una realidad española de hace dos siglos desmoralizada tras la humillante derrota en la Batalla de Trafalgar, la guerra napoleónica o que los grandes movimientos de liberación estaban encabezados por lideres económicamente potentados, cercanos a las nuevas oligarquías económicas nacionales aliadas desde entonces con los grandes mercaderes económicos, primero británcios después estadounidenses. Aquellos mecanismos de control y, en muchas ocasiones, de vasallaje que imposibilitaron el desarrollo del continente, poco a poco van perdiendo fuerza teniendo la política un papel cardinal fruto de la consolidación democrática y de la desaparición en casi todos los territorios, con algunas excepciones, de la violencia como forma de intervención en lo público.

Argentina, Brasil, Ecuador, Bolivia, Uruguay, Paraguay… incluso la sui generis Venezuela, están generando proyectos autónomos y gobiernos alternativos que buscan beneficiar a la mayoría de la población. Frente a una visión única del mundo amparado por el FMI, Banco Mundial, OMC, OCDE o los Encuentros de Davos cuyas consecuencias estamos sufriendo todos, América Latina parece tener mejores perspectivas por la creación de mecanismos propios como el ALBA (Alianza Bolivariana de los Pueblo de América), SUCRE (Sistema Único de Compensación Regional), UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas) o MERCOSUR (Mercado Común del Sur) que permiten el desarrollo de políticas autónomas propias en contraposición a las propuestas del ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas) o la OEA casi siempre supeditadas a las directrices de Washington.

Bicentenarios y aniversarios (V)

A pesar de las dificultades los resultados parecen indiscutibles rompiendo con esquemas tradicionales con la consiguiente confrontación con los detentadores históricos del poder político, económico y mediático que no entienden que los pueblos deben ser los protagonistas de sus propios destinos, que diría Salvador Allende. Diferentes actores han tenido un papel explícito en estos procesos. Resistencias populares contra los abusos del poder y la corrupción, la acción efectiva por el respeto a los derechos humanos, la autogestión de empresas en crisis en forma de cooperativa u otro tipo de economía social, la ocupación de tierras no trabajadas o la participación activa de los movimientos indígenas han permitido el desarrollo de nuevos líderes y políticas alejadas de las corrientes políticas habituales.

Los nativos han sido siempre los grandes castigados históricamente. Durante la ocupación hispana justificada por el aparato ideológico de la Iglesia Católica que argumentó esclavitudes, masacres, desapariciones en masa, originando suicidios masivos. Al principio de la ocupación el continente contaba con cerca de setenta millones de aborígenes, siglo y medio después la cifra no pasaba de los cuatro. Genocidio motivado por los trabajos obligados a realizar, la ocupación de tierras y epidemias surgidas por la presencia de personas procedentes de realidades muy diversas. En la actualidad sus descendientes siguen padeciendo políticas injustas y luchas políticas-militares-terroristas, que les alejan de sus territorios históricos obligándoles a residir en zonas ajenas que poco tienen que ver con sus realidades y tradiciones.

Muchos de los cambios que se han venido produciendo en los últimos años tienen que ver con las organizaciones indígenas que se extienden por todo el continente representando a cerca de cuarenta millones de personas. Raro es el día en que no se promueve alguna contestación social protagonizada por ellos. La mayoría propone maneras diferentes de participación, democracias más reales, rechazando todo tipo de violencia, manteniéndose muchas veces alejados de las estructuras tradicionales de representación política lo que no les ha impedido llegar o participar en diferentes gobiernos, pidiendo su reconocimiento en las nuevas formas de organización los Estados Nación.

Sus acciones han contribución a detener la degradación social contribuyendo a cambios políticos inimaginables hace unas décadas. Transformaciones surgidas desde la identidad, la pluralidad social y cultural. La realidad cultural ha tenido mucho que ver en estas nuevas alternativas. El reconocimiento efectivo de la diversidad ha permitido la elaboración de políticas culturales de más calado, su reconocimiento y participación han sido esenciales en los cambios producidos.

Bicentenarios y aniversarios (VI)

Cultura para la transformación, no solo para el consumo, ha favorecido la formación de gobiernos alternativos alejados de las formaciones políticas tradicionales. Una política donde lo local y lo autónomo tienen un papel determinante invitando a la participación colectiva y ciudadana, creando mecanismos y espacios para su realización.

Según publicaba el diario El País el pasado 1 de mayo, las aportaciones culturales a nuestro PIB suponen un 3%, si se añaden actividades vinculadas como el diseño y la publicidad se llegaría al 4%. Días después el Director de de Política e Industrias Culturales del Ministerio de Cultura, Guillermo Corral, elevaba a 5% esa aportación. Lejos del 7% de México o el 6% de Argentina o Brasil. No hay que dejarse engañar por la frialdad de unos datos que suelen centrarse en la labor de las grandes industrias del ocio y el entretenimiento, obviando el papel de miles de microempresas, de autoempleo, que generan y desarrollan muchas de las actividades más innovadoras representando, según la OCDE, entre el 60 y 70% del empleo cultural a nivel mundial y cerca del 95 de la estructura empresarial del sector.

Que nunca haya existido una política fiscal y económica sectorial que reconozca el papel de estos agentes tratados fiscalmente de igual manera que las grandes industrias del ocio, del entretenimiento o como cualquier otra actividad económica, pero sin tener posibilidad de acceder a las medidas de apoyo que están reciben, evidencia el desinterés real que hay por la cultura como fuerza productiva generadora de riqueza. No es solo una cuestión económica. La cultura es mucho más que lo que las instituciones y administraciones gestionan o disponen. Es mucho más que las directrices que dictan los responsables de industrias culturales. Más que las obras de los grandes creadores, ni la de los productores, ni de las sociedades de gestión. La cultura es un todo mucho amplio donde priman sentimientos y emociones. Una realidad, no estatal apenas visualizada.

Bicentenarios y aniversarios (VII)

Muchas políticas culturales públicas han contribuido a romper realidades locales. Grandes equipamientos han fracturado vivencias, costumbres y tradiciones de los habitantes más próximos, el Matadero en Madrid es uno de los mejores ejemplos. Convirtiendo aquellos lugares en espacios que poco tienen que ver con el entorno, fracturando la realidad sin atender nunca las propuestas ciudadanas. Cultura contra la ciudadanía diseñada para satisfacer ambiciones políticas, personales y en determinados económicas, solo hay que echar una mirada a algunos de los implicados en el caso Gürtell. Políticas para contentar al comedido y penalizar al crítico. Directrices y responsables que catalogan y clasifican la creación sin ningún pudor. Ciudad global europea donde la realidad y diversidad local no tienen cabida.

Es preciso desarrollar políticas culturales integrales a largo plazo desarrolladas a partir de los problemas reales de cada territorio contribuyendo a su resolución, alejándose de la tecnocultura que lo reduce todo a estadísticas, valor y cuotas. No debe ser otro instrumento, en función de estudios, procedencia y realidad personal, para la exclusión. Trabajar en la democratización que permita la participación del mayor número de ciudadanos y ciudadanas y no como ocurre en la actualidad que siempre son los mismos los que tienen la posibilidad de acceder a la misma, la mayoría de buen nivel social. Una política equilibradora que modifique pautas rompiendo dicotomías entre cultura popular y bellas artes, urbano y rural, creación y producción, calidad y reconocimiento.

2010: Bicentenarios y aniversarios ( y VIII)

Algunos países de América Latina han comprendido la importancia de las políticas culturales propias. Además de favorecer al desarrollo y crecimiento económico incentivando a emprendedores, trabajadores e iniciativas, contribuyen a fortalecer la identidad como Estado Nación reconociendo y potenciando su diversidad y contrastando que las mismas son supranacionales. Globalidad alejada de la globalización.

Lo manifestado por la indígena ecuatoriana hace dos décadas seguramente fuera fruto de la tristeza, su economía particular o de ambas cosas. Quién portaba antes dólares ahora le escasean. La inteligencia es un patrimonio universal que suelen desarrollar aquellos que son conscientes de la importancia de valores, emociones, sentimientos y de la transcendencia de los compromisos. Algo que no debemos olvidar a la hora de reflexionar sobre la realidad que estamos viviendo. Redefinir el papel de la economía, la política, la justicia, la iglesia, los medios de comunicación. Contribuir a una distribución más justa de la riqueza, asegurando el acceso de todos los ciudadanos a la educación, la salud, la seguridad social, las pensiones, la vivienda, la cultura, el deporte. La lucha por la paz, contra la pobreza, el respeto al medio ambiente, la utilización eficaz de los recursos naturales… Avanzar hacia una democracia más participativa, cercana, solo será posible cuando recobremos la confianza como personas, cuando volvamos a comprender que los cambios, avances y retrocesos dependen de todos y todas. Es imprescindible el rearme ideológico, el debate colectivo, el diseño de estrategias comunes para que la política vuelva a recuperar su papel y sea verdaderamente el arte de solucionar los problemas, para ello es preciso un cambio cultural personal y colectivo del que todo somos responsables. No es hora de dar alternativas es el momento de tomar decisiones.

De lunes

Acabó una semana turbulenta en lo político que puso fin a la Presidencia de la Unión Europea a cargo de España. Una buena oportunidad que no se ha podido aprovechar por la situación política interna y la crisis económica que han acaparado buena parte de la información. Con un gobierno que intenta reconducir el rumbo, unos sindicatos más que despistados y un PP instalado en la negación absoluta.

España pierde ante Suiza en el primer partido en la línea de los mundiales anteriores. “Jugaron como nunca y perdieron como siempre” fue la frase más leída en La Red tras el choque. Un mundial con más pena que gloria donde las selecciones de América Latina están dando un auténtico baño a las resto del mundo. El futbol por una vez para ir en consonancia con la realidad política, Europa parece estar en horas bajas también en el deporte rey.

Mientras Juan Manuel Santos logra la Presidencia de Colombia frente a Antanas Mockus que no alcanzó las expectativas iniciales. Seguro que la maquinaria del estado se engrasó y aceleró una victoria que vuelve a dejar al país en la continua incertidumbre. Los comentarios de periodistas y políticos ayer en Twitter eran muy significativos. Es posible que el Partido Verde intente competir por la alcaldía de Bogotá, contribuyendo quizás con ello a que la ganen los más oficialistas. El tiempo lo dirá. En paralelo las muertes por la acción de la guerrilla y la tragedia en una mina volvieron a cubrir de luto a un país que merece mejor fortuna.

Carlos Monsaváis y José Saramago nos dejaron un poco huérfanos. Dos de nuestras voces de referencia nos abandonaron. Lamentable, como siempre, el Vaticano que a través de su órgano de prensa arremetió contra el escritor luso, horas después de su fallecimiento.

El País lanza su propia red social Eskup con la pretensión de alcanzar la interactuación entre periodistas y lectores. Es fácil de usar lo que puede hacer posible el objetivo. Otra cosa es que exista voluntad de hacerlo. En el campo de la cultura el diario parece haber tomado derroteros impensables en un medio que pretende ser referencia a nivel mundial.

sábado, 19 de junio de 2010

Feliz cumpleaños Aung San Suu Kyi


Un hombre llamado Saramago por Luis Sepúlveda





Columna de Luis Sepúlveda publicada en:


www.lemondediplomatique.cl/Un-hombre-llamado-Saramago.html



“Caín”, la última novela de José Saramago me llego un día de lluvia y el sobre que contenía el libro venía medio desecho, pero la tinta de bolígrafo es por fortuna resistente y la dedicatoria no había sufrido daños. También llovía hace dieciocho años en Bad Homburg, un lugar cercano a Frankfurt donde, cada año, empezaba realmente la Feria del Libro, la mítica Buchmesse, durante una cena ofrecida por Ray-Güde Mertin, nuestra agente literaria. Y en esa tarde de lluvia, mientras todos bebíamos estupendos vinos alemanes, mientras escritores y editores de todo el mundo nos encontrábamos, tocábamos, narrábamos lo que en ese momento nos ocupaba, nadie se percató de que el timbre de la casa no funcionaba.


De pronto, uno de los camareros se acercó a la anfitriona y le susurró: “en la puerta hay un hombre llamado Saramago”. Entonces entró ese hombre flaco acompañado de un ángel llamado Pilar, ese hombre que miraba a los ahí reunidos con ademanes de estar perdido, hasta que reconoció al novelista uruguayo Mario Delgado Aparaín y ambos se fundieron en un abrazo. A partir de ese momento se formó el rincón de los latinoamericanos que tratábamos de responder a las mil preguntas que nos hacía José Saramago, que sabía de nuestros países más que muchos de nosotros mismos.


José Saramago entendía la solidaridad como un hecho consustancial a vivir, nadie se jugó tanto por tantas causas justas y en tan poco tiempo. Los que alguna vez lo invitamos a Chiapas, a los campamentos del Tinduf, a la Araucanía, a cualquier territorio del continente americano donde se precisara, no un mensajito esperanzador carente de médula, sino un discurso fuerte sobre los derechos humanos, la justicia y la dignidad de los pobres, sabíamos que lo más probable es que aceptara, poniendo en juego su propia salud y su precioso tiempo de escritor enorme.


José Saramago llegó a todos los lugares a los que creyó que tenía que llegar. Supo definir mejor que nadie lo que significaba ser un comunista en el confuso siglo XXI: es una cuestión de actitud, dijo, una cuestión de ética frente a los acontecimientos y la historia.


Y ahora llueve también en Asturias cuando la radio me informa del deceso de ese hombre llamado Saramago, cuyo ejemplo es un icono de la decencia social, y autor de libros que permanecerán en la memoria de los siglos.


Será dura y difícil la senda de los preocupados por la ética sin la presencia de José Saramago. Será duro saber que no está cuando precisemos de su voz alentadora en las mil batallas pendientes contra un sistema feroz. Pero sé que una voz en nuestras conciencias, en los momentos de dudas o peligros, nos recordará que con nosotros todavía sigue el ejemplo de ese hombre, de ese hombre llamado Saramago.


*Luis Sepúlveda es escritor y colaborador de Le Monde Diplomatique. Gijón, 18 de junio de 2010.

miércoles, 16 de junio de 2010

Sin comparación


Texto aparecido en el número 2 de POTLATCH. Boletín de información del grupo francés de la Internacional Letrista el 29 de junio de 1954, firmado por Henry de Béarn, André-Frank Conord, Mohamed Dahou, Guy-Ernest Debord, Jacques Fillon, Patrick Straram y Gil J. Wolman.

Los más deslumbrantes juegos de la inteligencia no nos dicen nada. La economía política, el amor y el urbanismo son los medios que hemos de controlar para resolver un problema que es ante todo de orden ético.

Nada puede excusar que la vida no sea absolutamente apasionante.

Nosotros sabemos hacer que lo sea.

A pesar de la hostilidad y de los engaños del mundo, los participantes en una aventura incomparable, en todos sus aspectos se reúnen sin indulgencia. Consideramos en general que no se puede vivir dignamente sin participar en ella.

lunes, 14 de junio de 2010

Clara Ballesteros en concierto

Jueves 17 de junio a las 20 h.

Entrada: gratuita

Lugar: Colegio Mayor San Juan Evangelista. Ciudad Universitaria de Madrid.

Metro: Metropolitano.

Clara Ballesteros, se inició muy joven como cantante folk, participando activamente en el movimiento de cantautores en el ámbito universitario en su etapa de estudiante grabando un disco de la mano de Manolo Díaz.

Trabajó como actriz en grupos de teatro universitario e independientes. Ha continuado cantando aunque no profesionalmente.

En este concierto se acompaña de excelentes músicos: Eduardo Laguillo, Gonzalo Lasheras y Nacho Sáenz de Tejada.

El concierto "Viviendo y re-viviendo con la música", rememora a algunos de los principales autores que acompañaron a los estudiantes hoy mayores de 50 años, patrocinado por la Universidad Complutense de Madrid para celebrar el X ANIVERSARIO DE LA UNIVERSIDAD PARA MAYORES.

domingo, 13 de junio de 2010

"La pandilla de incompetentes que nos hundió en la crisis sigue al mando" por Dean Barker


Artículo de Dean Baker aparecido en Revista Sin Permiso el pasado 30 de mayo.

www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3364

“Es muy notable que esta pandilla de incompetentes siga atribuyéndose infalibilidad papal, regañando a los gobiernos y advirtiendo a la opinión pública de las terribles cosas que van a pasar si se les somete a mayor supervisión. Los banqueros centrales y sus cómplices del FMI se avilantan a dictar políticas a gobiernos democráticamente elegidos. Diríase que su agenda es la misma en todas partes: recortar pensiones, reducir la financiación pública de la sanidad, debilitar a los sindicatos y hacer que los trabajadores de a pié paguen por los recortes.”

Uno de los más grandes economistas de nuestro tiempo habla sin tapujos de la incompetencia de las elites político-económicas.

El mundo sufre el peor desplome desde la Gran Depresión. La crisis ha dejado millones de desempleados en los EEUU, en Europa y por doquiera. La enorme generación de los baby boomers en los EEUU, ahora al borde de la jubilación, ha visto destruida buena parte de su riqueza con el colapso de la burbuja inmobiliaria.

Sería difícil imaginar un desastre económico peor. Anteriores períodos de malos resultados, como los inflacionistas setenta, se ven ahora como gráciles ventiscas en comparación con el negro torbellino de pésimas noticias económicas en que nos hallamos ahora inmersos.

Nada de lo dicho es novedad para nadie. La gente no necesita a los economistas para saber que los tiempos son malos. Sin embargo, lo que acaso escape a la opinión pública es que las gentes que causaron este desastre son las mismas que ahora siguen teniendo vara alta. Más específicamente: apenas ha cambiado el personal y no ha habido reconocimiento de errores en los bancos centrales, cuya incompetencia es responsable de la crisis.

Es muy notable que esta pandilla de incompetentes siga atribuyéndose infalibilidad papal, regañando a los gobiernos y advirtiendo a la opinión pública de las terribles cosas que van a pasar si se les somete a mayor supervisión. Los banqueros centrales y sus cómplices del FMI se avilantan a dictar políticas a gobiernos democráticamente elegidos. Diríase que su agenda es la misma en todas partes: recortar pensiones, reducir la financiación pública de la sanidad, debilitar a los sindicatos y hacer que los trabajadores de a pié paguen por los recortes.

Dado lo mucho que han contribuido a este caos, resulta sorprendente que estos banqueros centrales tengan redaños hasta para mostrarse en público. Tienen suerte de conservar sus puestos de trabajo, muy bien pagados por cierto. (Muchos de los chicos y de las chicas que trabajan en el FMI pueden jubilarse con pensiones de seis dígitos a la edad de 50 años.) Los trabajadores de a pié –maestros, obreros del sector automotriz, guardaespaldas— serían despedidos en un plis plás si lo hicieran tan mal como los banqueros centrales.

¿Qué pasaba por sus cabecitas cuando observaban el crecimiento en espiral, sin base en los fundamentos de la economía, de los precios de la vivienda en los EEUU, en el Reino Unido o en el Reino de España? ¿Cómo pensaban que iba a terminar esa burbuja? ¿Pensaban acaso que billones de dólares de riqueza de la burbuja inmobiliaria podían desaparecer sin dejar trazas en la economía? ¿O pensaban que nunca estallaría la burbuja y que los precios de las viviendas seguirían creciendo y creciendo para siempre hasta niveles estratosféricos?

¿Y qué decir de los banqueros centrales que permitieron que se impusiera el euro a una mezcla abigarrada de economías que tenían poco en común, y además, sin una organización de control y gobierno? ¿Pensaban que los salarios y los precios iban a seguir la misma senda en Grecia y en Alemania? Y si no, ¿qué mecanismo de ajuste preveían, una vez que esas economías tan distintas quedaran ligadas por una única moneda común?

Muchos banqueros centrales dicen ahora que ya sabían que el euro era una mala idea cuando fue instituido. Algunos de ellos alardean de haberlo musitado en su día. Pero lo cierto es que los banqueros centrales y el FMI no decían estas cosas tan osadas en 1998, ni daban entonces a gobiernos democráticamente elegidos las directrices que ahora les dan en punto a estructurar la zona euro cuando les exigen desmantelar sus Estados de bienestar. En otras palabras, estos banqueros centrales fracasaron de manera desastrosa: ¿por qué conservan sus puestos de trabajo y por qué narices se les sigue prestando atención?

En el puesto de honor de la lista de villanos de esta historia figura el FMI. Gracias a su ineptitud se invirtieron los flujos fundamentales de capital en la economía mundial. En tiempos normales, se supone que el capital fluye de los países ricos con grandes cantidades de capital –como los EEUU y los países europeos— hacia los países en vías de desarrollo, que precisan de capital para nutrir su desarrollo. A causa de los yerros del FMI y de su incapacidad para establecer un sistema factible de finanzas internacionales, los flujos fueron en dirección opuesta, y a gran escala. Los pobres del mundo mandaban su capital a los EEUU, porque el FMI apenas les daba otra opción.

Es muy importante ganar claridad sobre la responsabilidad de los banqueros centrales y el FMI en este desastre totalmente previsible. En primer lugar, por razones de control y rendición de cuentas, algo muy importante para economistas que creen en la teoría económica. Esa teoria nos enseña que si no se hace responsables a los trabajadores por el resultado de su trabajo, no tendrán incentivos para desempeñarlo bien. Si el banquero central y la pandilla del FMI pueden generar un desastre y siguen cobrando sus nóminas como si todo fuera estupendamente, ¿Qué incentivo tienen para hacerlo mejor la próxima vez?

Y otra razón por la que es importante reconocer las responsabilidades de los banqueros centrales y del FMI en este desastre: así dejaremos de acatar los consejos de gente que parece no tener ni puta idea. Antes de oír a Ben Bernanke, al presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, o al director ejecutivo del FMI, Dominique Strauss-Kahn, habría que obligarles a contarnos cuándo dejaron de equivocarse en materias económicas. No podemos permitirnos que estos banqueros centrales subprime sigan controlando la política económica.

Dean Baker es codirector del Center for Economic and Policy Research (CEPR). Es autor de Plunder and Blunder: The Rise and Fall of the Bubble Economy , así como de False Profits: Recoverying From the Bubble Economy.

León Gieco en Madrid; sábado 10 de julio en Veranos de la Villa

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miércoles, 9 de junio de 2010

"La gratitud infinita" por Leonardo Cabrera

Artículo aparecido en el diario El Mundo escrito por Leonardo Cabrera, escritor uruguayo autor de “Mecanismos sensibles”.

Ilustración: Luis Sánchez Parejo.

www.elmundo.es/mundial/2010/html/once_literario/forlan.html

El comienzo es, necesariamente, un niño y una pelota. El niño puede tener cualquier nombre pero no cualquier edad, digamos que menos de diez años. La pelota puede ser de materiales bastante variados: cuero cosido, cuero sintético, goma e incluso plástico. No hay demasiado tránsito por la calle a esa hora de la tarde. El niño patea la pelota contra una pared. Toma el rebote y vuelve a patear. Prueba efectos: con la cara interna del pie, con la cara externa, con el empeine, de taco, de rabona, con la punta del dedo gordo. Luego, sólo para variar un poco las cosas, prueba con la otra pierna, la menos hábil, para ponerla a la altura de la pierna buena. Tiros fallidos, tiros buenos, tiros esperanzadores. El sonido de la pelota contra el muro es como la llamada de un tambor. Bum. Bum. No pasará mucho tiempo antes de que aparezca otro niño. Se estipulan las reglas: el arco va de ahí hasta allá, sin tirar a matar en los rebotes, tres goles cada uno y no vale dejárselos hacer. Uno de los niños relata todo, como ha escuchado que relatan los hombres de la radio, porque sabe, de un modo misterioso, que sin narración no hay emoción completa, que un gol sin el grito que lo anuncie no es un gol verdadero.

El nombre que eligen los niños para festejar sus goles callejeros cambia con las épocas. Casi podríamos decir que es el cambio de nombres el que marca el paso de una época a otra. Nuestros abuelos no necesitan decirnos su edad, basta con que se acomoden la boina y digan quién fue el crack que marcó su juventud. Por eso, cuando un joven jugador comienza a destacarse siempre hay algún periodista que le pregunta cuál era su ídolo de la infancia. Entonces el jugador responde: Yo quería ser tal. Fíjense que nunca dice quería ser como tal, no es eso lo que dice, sino que quería ser él. Y de hecho lo fue mil veces a lo largo de otros tantos partidos distribuidos en las tardes de su infancia, pues la admiración de un niño hacia su héroe es de una naturaleza tan pura que establece una identidad entre ambos durante el tiempo que dura la fantasía del juego.

Porque, ¿qué camisetas han recibido los niños uruguayos en las mañanas de reyes de la última década? Siempre la de Forlán, estuviese donde estuviese: la número 21 del Manchester, primero; la número 5 del Villarreal, luego; la número 7 del Atlético Madrid, ahora; la gloriosa celeste de la selección, siempre. La ropa del héroe. Un héroe que a los ojos de un niño es más que botas de oro y trofeos de pichichi, más que una transferencia millonaria, más que una final de Uefa League en la bolsa, porque la intuición del niño entiende que la grandeza no tiene que ver solamente con la grandiosidad. Lo entiende cuando ve a Forlán derrotado y serio, estrechando la mano del adversario que acaba de ganarle, o cuando su equipo le dice "te necesito en otra parte", y hay que olvidarse el traje de delantero estrella para bajar a defender con ropa de obrero. Hombres de cincuenta años se vuelven niños cuando ven que la camiseta uruguaya de Forlán pasa de ser celeste a azul, por obra y gracia de su sudor. Eso no se finge, es real o no es.

Para Uruguay, un país casi insignificante en el mundo actual del fútbol global, el talento por sí solo no vale nada, porque con puro talento no se gana nada, excepto unos millones por concepto de ventas de jugadores a los grandes clubes de Europa. Pero el corazón del hincha no se compra con millones ni con talento de exhibición, se gana con sacrificio, con una forma de jugar que diga: “juego por ustedes, les regalo este gol, es suyo”. Entonces, la gratitud es infinita.

lunes, 7 de junio de 2010

De lunes

Este fin de semana, por fin, hemos estado en Madrid teniendo la posibilidad, de escribir, leer, tomar cañas y copas, ir a la piscina y trabajar. He prestado especial atención al Rock in Río. La campaña de promoción ha sido abrumadora. Eso si poco rock, menos ríos y nada de Brasil. La retransmisión de televisión dejaba mucho que desear por algunos comentarios de los presentadores/locutores. Lo que más ha llamado la atención es que de lo que menos se hablado o escrito es de música. La mayoría de las coletillas hacían referencia a la forma de vestir, comparaciones entre artistas, imitaciones o no… incluso observaciones sobre los alimentos degustados en la zona VIP.

El festival que se celebra en Arganda de Rey, cuyo mentor para atraerlo a esta localidad madrileña está implicado en el caso Gürtel, es el reflejo de lo que está ocurriendo con la mayoría de la música que se escucha y exhibe. Canciones para el consumo masivo sin prácticamente interés donde lo realmente importante es el envoltorio. Lo creativo y la interpretación son secundarios.

Imitando el modelo norteamericano hace años cambiamos los centros culturales por centros comerciales. Ahora mudamos la música por lo anecdótico. Lo más grave es que en muchas ocasiones se haga con presupuestos y complicidad de los medios de comunicación públicos que luego no tienen hueco para las propuestas de calidad.

Muchas veces es complicado defender que todas las músicas son cultura o que los medios están para informar. Como casi siempre pagarán justos por pecadores.

viernes, 4 de junio de 2010

El Atlético se mete en el 'top-ten' de la IFFHS


Décimo en la clasificación de la Federación Internacional de Historia y Estadística

Artículo aparecido en El Mundo Deportivo

www.elmundodeportivo.es/gen/20100602/53938722567/noticia/el-atletico-se-mete-en-el-top-ten-de-la-iffhs.html

LOS MEJORES DE LA IFFHS

1 - Inter de Milán-- 297,0

2 - FC Barcelona-- 297,0

3 - Estudiantes de la Plata--286,0

4 - Bayern Munich--257,0

5 - Roma-- 248,0

6 - Cruzeiro--239,0

7 - Chelsea--236,0

8 - Werder Bremen-- 236,0

9 - Fulham--236,0

10 - Atlético de Madrid --231,0

15 - Valencia--214,0

22 - Sevilla--208,0

25 - Real Madrid-- 202,0

Carlos Aznar - 02/06/2010 03:00

La consecución de la Europa League por el Atlético de Madrid ha supuesto una inyección de moral para el club, equipo y afición rojiblanca. Una afirmación que quedó ampliamente demostrada tras presenciar como la familia rojiblanca se lanzó a las calles de Madrid para celebrar junto a Neptuno un título que se espera signifique un punto de inflexión en la reciente historia de la entidad colchonera.

Un título que, de momento, ha colocado al club del Manzanares en el décimo puesto de la IFFHS, la Federación Internacional de Historia y Estadística. Un organismo que cada año va ponderando los logros de los clubes de todo el mundo para elaborar una lista en la que el Atleti, por fin, aparece entre los 10 primeros. Barcelona e Inter encabezan la clasificación con 297 puntos. Y el segundo club español es el Atlético, que con sus 231 puntos se ha metido en el top-ten de los mejores equipos del mundo. Y en ese top-ten, conjuntos de la talla como Bayern Munich, Roma, Cruzeiro, Chelsea...

Por debajo del equipo colchonero, por ejemplo, se sitúan conjunto como el Valencia, el Sevilla… y el Real Madrid. La todopoderosa escuadra de Florentino Pérez es la quinta de España, ocupando el puesto 25 con 202 puntos. Es decir, a 15 puestos y 29 puntos menos.

Subidón y contraste

Sin duda, el empujón recibido por el Atleti tras conseguir la antigua UEFA y su participación en la final de la Copa del Rey, ha sido fundamental para ponerse en el segundo puesto del ránking español. Como también lo ha sido para el Inter el hacerse con la Champions League en el choque del Santiago Bernabéu. El equipo entrenado hasta ahora por José Mourinho ha alcanzado al Barcelona en el primer puesto de la clasificación de la IFFHS.

Un subidón, el rojiblanco, que contrasta con el desplome o estancamiento del Real Madrid, Valencia… o Sevilla. El equipo hispalense fue nombrado mejor equipo del mundo, pero a pesar del título de Copa ha sido superado con claridad por el cuadro de la ribera del Manzanares. Sin más.