domingo, 28 de febrero de 2010

Carta de rechazo a las actuales obstrucciones y prohibiciones de iniciativas sociales y culturales


Mensaje recibido desde La Habana de los amigos de OMNI – ZONA FRANCA.

Poco tiempo después de haberse realizado exhaustivos "análisis públicos” del período “gris” de nuestra historia reciente, se respira en Cuba el aliento de la re-pavonización. Sin intención de atribuir responsabilidades universales a ninguna persona o institución en específico, hemos tomado nota de una serie de hechos que dan fe de un clima de incremento del control burocrático-autoritario y de obstrucción de iniciativas sociales. Cada uno de ellos por separado recuerda algunas conocidas prácticas de la década del ´70. Aquí resumimos algunos de los que conocemos mejor.

• Obstrucción de la participación de un grupo de compañeros que llevaban consignas ecologistas y socialista-autogestionarias en la manifestación por el Primero de Mayo del 2008; algunos de los cuales fueron posteriormente separados de sus centros de trabajo;

• Prohibición de un espacio de debate estudiantil sobre temas políticos y sociales de nuestro país desde posiciones Socialistas, reconocido inicialmente por el departamento de filosofía del Instituto de Ciencias y Tecnologías Aplicadas (INSTEC), que culminó con la expulsión de una estudiante de las filas de la FEU, y la separación de un profesor de dicha institución;

• Separación de su centro laboral y de las organizaciones políticas donde militaban a varios trabajadores, por recibir y/o publicar críticas propositivas en el espacio digital Kaos en la Red (socialista y contra hegemónico); alegando la institución el uso incorrecto de la red digital;

• Continua exclusión de los artistas del género hip-hop underground de los espacios públicos, escenarios y medios de comunicación social, así como casos puntuales de persecución policial de algunos de esos artistas;

• Obstrucción de la entrada libre de público a las últimas sesiones de debates abiertos del Último Jueves, organizados por la revista Temas;

• Obstrucciones, detenciones e impedimentos, a raíz de la marcha-performance contra la violencia convocada autónomamente el 6 de noviembre del 2009;

• Presiones sobre el proyecto Esquife, organizador del Encuentro Teórico Medios Digitales y Cultura, y exigencia de control de acceso de público al espacio del evento;

• Conato de acto de repudio, con presencia de la policía y de ambulancias, contra el proyecto autónomo OMNI-Zona Franca y su expulsión del espacio que ocupaba desde hace 10 años, en la Galería Fayad Jamís de Alamar, así como la retirada de apoyo al Festival Poesía sin Fin por parte de los funcionarios del sector cultural;

• Separación de su centro de trabajo en la Televisión de Granma de dos trabajadores alegando trasmisión de un “material pornográfico” (obra vanguardista premiada en varios eventos auspiciados por el ICAIC), acto que suscitó una declaración de protesta de la UNEAC provincial.

Todos estos hechos tienen un rasgo común, se trata de acciones desde la “institucionalidad oficial” contra iniciativas culturales caracterizadas por el compromiso activista en pro de una autonomía solidaria. Vemos con gran preocupación la posibilidad de que este tipo de actos desacertados y esterilizantes se generalicen como tendencia.

Sentimos en ellos el resurgir de un pensamiento que creíamos ya desterrado de la vida cultural de nuestro país.

Nos posicionamos en contra de tal represión silenciosa que está afectando a proyectos y personas cuyo único “error” ha sido el de llevar a cabo iniciativas que no fueron “orientadas desde arriba”.

Si el capitalismo es el poder del capital frente a la gente de a pie, entonces estamos en contra del capitalismo, y si el “socialismo” es el poder de una burocracia en contra del resto de la sociedad, entonces también estamos en contra de este “socialismo”. Pero el socialismo no tiene que ser esto, el socialismo que nos entusiasma es el proyecto que socializa –comparte– todos sus recursos, donde todos tenemos igual acceso al ejercicio del poder; y no crea alguien que nos referimos a una utopía: ya hay por ahí algunos hogares y colectivos que hacen realidad estas prácticas.

La creciente política de concebir a aquellos que piensan y actúan diferente a “lo orientado” como “disidentes”, “mercenarios” o “contrarrevolucionarios” no afecta en lo más mínimo a la contrarrevolución real, cuya imagen más bien se fortalece, al dejar muy poco espacio para la crítica socialista en la aplicación de la consigna “conmigo o contra mí”. Al no practicarse el merecido respeto por la diversidad, también se está resquebrajando la unidad del proceso revolucionario.

El único remedio para tratar de evitar las nefastas consecuencias que vislumbramos, es promover el diálogo cultural, el respeto a la autonomía y a las capacidades auto-organizativas y gestionadoras de proyectos y personas que emergen en nuestra sociedad. También resulta imprescindible reconocer que la situación actual reclama vínculos de nuevo tipo entre los actores político-culturales cubanos, frente a la emergencia irreversible de nuevos hechos sociales, como las tecnologías digitales o la imposibilidad del aislamiento del país bajo una “urna de cristal”.

En las actuales circunstancias, es imprescindible empeñarnos e incluso arriesgarnos a cuanto esfuerzo sea necesario para salvaguardar los contenidos de nuestro proyecto de liberación social. Hoy nuevamente cobran valor las palabras de Martín Luther King cuando decía «Cobardía hace la pregunta: ¿es seguro? Conveniencia hace la pregunta: ¿es política? Vanidad hace la pregunta: ¿es popular? Pero la consciencia hace la pregunta: ¿es correcto? Y llega un momento en que uno debe tomar una posición que no es ni segura, ni política, ni popular; pero uno debe tomarla porque es correcta».

Esta declaración rechaza todo intento de silenciar a las personas y proyectos que trabajan en la búsqueda de la transformación social hacia un «mundo donde otros mundos sean posibles». Revolución y cultura sólo tienen sentido si son sinónimos de crítica y creación.

La Habana, 18 de diciembre de 2009

Fecha de relanzamiento: jueves, 25 de febrero de 2010

miércoles, 17 de febrero de 2010

Ganadores de los 14º Premios de la Música Academia de las Artes y las Ciencias de la Música de España


1. Autor Revelación: Zahara por su tema "Merezco".

2. Artista Revelación: Zenet por su álbum "Los Mares de China".

3. Mejor Canción: "Antes de que cuente diez", del autor Adolfo Cabrales y del grupo Fito & Fitipaldis.

4. Mejor Álbum: "Coplas del Querer", del intérprete Miguel Poveda.

5. Mejor Álbum de Pop: "Absolutamente", de Fangoria.

6. Mejor Álbum de Pop Alternativo: "Guerrero Álvarez", de los autores Javier Álvarez y Pablo Guerrero.

7. Mejor Álbum de Rock: "Antes de que cuente diez", de los autores Adolfo Cabrales, Carlos Raya, Javier Alzola, Miguel Ángel Hernando; interpretada por Fito & Fitipaldis.

8. Mejor Álbum de Rock Alternativo: "A Nadie", del autor e interprete Javier Corcobado.

9. Mejor Álbum de Hip Hop: "Siempre Fuertes 2", de SFDK.

10. Mejor Tema de Música Electrónica: "Yo, Cyborg", del autor Servando Carballar y del intérprete Aviador Dro.

11. Mejor Álbum de Flamenco: "Morente Flamenco".

12. Mejor Álbum de Canción Española: "Coplas del Querer", de Miguel Poveda.

13. Mejor Álbum de Jazz: "Sin precedentes", de los autores Carles Benavent, Tino Di Giraldo, Javier Álvarez, Jorge Pardo y José Antonio Galicia.

14. Mejor Álbum de Fusión: "¡Vivan los Músicos!", de los autores Marina Sorín y Mastretta y del intérprete Mastretta.

15. Mejor Álbum de Música Tradicional: "Ao Vivo", de Luar Na Lubre.

16. Mejor Autor de Música Clásica: "The Celtic Viol", de Jordi Savall.

17. Mejor Intérprete de Música Clásica: Jordi Savall por el álbum "The Celtic Viol".

18. Mejor Álbum de Banda Sonora de Obra Cinematográfica: "Celda 211", de Roque Baños.

19. Mejor Canción en Catalán / Valenciano: "Homes I Dones Del Cap Dret", de Quimi Portet.

20. Mejor Canción en Euskera: "Haizea Garizumakoa", de Ruper Ordorika.

21. Mejor Canción en Gallego: "Nada", de Carlos Bau.

22. Mejor Canción en Asturiano: "Cantar de la Redención", de los autores Paco Álvarez y Sergi Rodríguez y la intérprete Dixebra.

23. Mejor Edición de Obra Musical Clásica: "De la Música y el Tiempo", de la editorial EMEC – SEEMSA.

24. Mejor Productor Artístico: Carlos Raya, por los álbumes "Antes de que cuente diez", de Fito & Fitipaldis; y "Bienvenidos. Un tributo a Miguel Ríos".

25. Mejor Técnico de Sonido: José María Rosillo, por los álbumes "Despierta" de EBS; "Directo en tus manos", de Carlos Baute; "La Barrera del Sonido", de Amaral; "The End Of Maiden Trip" de The Sunday Drivers; "Zenttric" de Zenttric; y "¡Vivan los Músicos!" de Mastretta.

26. Mejor Arreglista: Joan Albert Amargós, por los temas "Como las piedras", "Compañera y soberana", "En el último punto", "La bien pagá", "Me da miedo de la luna", "Ni un padrenuestro", "Ojos Verdes", "Rocío, Sere...Serenito", "Vamos a dejarlo así", "Vente tu conmigo", "¡Ay, mi hermanita!", de Miguel Poveda todas ellas.

27. Mejor Video Musical: "Moving", del realizador Dani Macaco.

28. Mejor Producción Musical Audiovisual: "La Barrera del Sonido", del directo Fernando Olmo y del intérprete Amaral.

domingo, 14 de febrero de 2010

"Hemos conocido la noticia". Manifiesto de apoyo al Juez Garzón

Hemos conocido la noticia de las 114.266 detenciones ilegales de desaparecidos del franquismo, hombres y mujeres marginados durante muchos años del discurso oficial de nuestra democracia, que son rehabilitados ante nosotros gracias a las asociaciones para la Recuperación de la Memoria Histórica, los investigadores y familiares.

Sus vidas conmovedoras y su sacrificio a favor de la libertad y la democracia, junto a las de sus compañeros represaliados, deben ser reconocidos sin distinción por quienes se consideran sensibles y demócratas como parte inolvidable del sacrificio español del siglo XX. Les debemos reconocimiento a su esfuerzo y esperanza por un mundo mejor en los años más terribles de la historia europea.
Por ello sin entrar en la causa "sub judice" que respetamos, es motivo de celebración el trabajo encomiable del titular del Juzgado de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón de tramitar este sumario de la época franquista tras la aprobación de la Ley de Memoria Histórica, por lo que implica de reparación pendiente por nuestra democracia. Por ello lamentamos el desproporcionado ataque a su labor desde ámbitos determinantes que han creado alarma en nuestra sociedad e indefensión en los demandantes.
Quienes signficaron la democracia con la inmolación de sus vidas forman parte de uno de los capítulos más generosos de la memoria española del siglo XX y por ello no queremos permanecer impasibles ante la evidencia de este crimen contra la humanidad que se perpetró contra ellos en nombre de un Estado golpista, ni ante las maniobras para separar del Juzgado competente este caso.
Si quieres apoyar este manifiesto envía tus datos personales a la siguiente dirección de correo:
Promotores del manifiesto:

Ernesto Sábato, Antonio Gamoneda, José Saramago, Juan Goytisolo, José Manuel Caballero Bonald, José Luis Sampedro, Emilio Lledó, Paco Ibáñez, José Vidal Beneyto, Iam Gibson, Bernabé López García, Cristina Almeida, Manuel Rivas, Jordi Dauder, Juan Carlos Mestre, Suso del Toro, Pilar del Río, Olga Lucas, Julia Sanjuán, Fanny Rubio, Fernando Delgado, Juan Oleza, Ramón Irigoyen, Lidia Falcón O’Neill, Juana Vázquez, Moncho Alpuente, Luis Pastor, Elisa Serna, Miguel García Posada, María Barranco, Santiago de Córdoba, Matías Alonso y Pilar Bardem.

viernes, 12 de febrero de 2010

Nuevo número de Cuadernos para el Diálogo

El artículo central corresponde a Diego CaballeroUna sola voz. La transición europea arranca con España, que busca la salida de la crisis con una única política económica”.

También se incluyen artículos

·Juan José Peña Burgos; “Sueñan los androides universitarios con ser unos “cuanimas”?

· José Luis Villar; “Me vi empujado al paraíso”.

· Concha Pérez Rojas; “Modernidad e indigenismo”.

· Roberto Carlos Miras;José Elias Esteve Moltó: “China presiona a cualquier estado”.

· Víctor Corcoba Herrero: “José Hernández Quero: En continua búsqueda y en permanente donación al arte”.

· Ximena Marín entrevista a Fernando Trueba.

La crítica de libros a cargo de Francisco Vélez Nieto, las ilustraciones de Félix Ronda y mi artículo sobre “Músicas colombianas, una realidad (como el país), desconocida", completan el número de enero-febrero.


El sentido del fin de la revista colombiana Cambio ordenada por el Grupo Planeta, responsable en España de La Razón, Onda Cero, Antena 3TV y ADN


Análisis Javier Darío Restrepo en colaboración con Constanza Vieira y Helda Martínez (Bogotá).

En: www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=94652

BOGOTÁ, 10 feb (IPS) - ¿Qué le habría pasado a Colombia si se hubieran mantenido ocultas las operaciones del narcotraficante Cartel de Cali y de ejecutivos de la campaña electoral del ex presidente Ernesto Samper (1994-1998)?

¿Cómo sería Colombia si el escándalo de los políticos que se aliaron con las milicias paramilitares de ultraderecha se hubiera escondido debajo de las alfombras del Congreso legislativo? ¿Y si nunca se hubiera conocido la existencia de los secuestrados en poder de la guerrilla y el país se hubiera mantenido indiferente frente a ellos, nada hubiera cambiado?

Estas y otras preguntas comienzan a hacerse esta semana los colombianos ante el episodio del cierre de la revista Cambio, una publicación semanal que en cada edición había denunciado hechos de tal gravedad que se había convertido en parte importante de las preocupaciones de la ciudadanía de este país sudamericano que vive desde 1964 un conflicto armado interno.

En enero de 1995, la periodista de Cambio, María Cristina Caballero, alertó al país sobre un cargamento de camisetas que los narcotraficantes del Cartel de Cali habían aportado a la campaña presidencial del candidato del Partido Liberal, Ernesto Samper. Ese fue el hilo que condujo al ovillo de la multimillonaria contribución de los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela, jefes del Cartel de Cali, al triunfo de Samper. Sin proponérselo así, la periodista de Cambio aportó la primera prueba del que se llamaría luego proceso 8.000. A lo largo de la historia de los últimos años, la edición de Cambio impidió que muchos ojos se cerraran y que los escándalos se escondieran.

En las últimas semanas, esa actividad de periodismo investigativo y de denuncia había inquietado hasta la indignación a los discretos funcionarios de la cancillería, al revelar los detalles del acuerdo sobre la presencia estadounidense en siete bases militares, alcanzado entre Bogotá y Washington el año pasado. También reveló los abusos del ex ministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, muy cercano al presidente Álvaro Uribe, con el programa Agro Ingreso Seguro, un plan para asistir a los agricultores que le permitió distribuir grandes sumas de dinero a un grupo de grandes empresarios que habían contribuido a las campañas electorales del mandatario.

La revista, fundada en 1994, pasó hace tres años a ser propiedad de la Casa Editorial El Tiempo, dueña del diario más importante de Colombia y cuya mayoría accionaria está en manos del español Grupo Planeta. "Había miembros de la junta (directiva de Cambio) a quienes les parecía que no era conveniente tanto periodismo de denuncia", recordó la editora de la revista, María Elvira Samper. "Pienso que coexistían la molestia con la línea editorial y las inquietudes sobre rentabilidad", sostuvo.

Al dar a conocer el cierre de la revista, los comunicados de la Casa Editorial El Tiempo alegaron el agotamiento del "modelo de negocio". La revista no daba el rendimiento que se había esperado de ella, se sostuvo. Sin embargo, el director de Cambio, Rodrigo Pardo, y la editora general Samper informaron lo contrario con datos de primera mano. "En 2009 hubo ganancias, y para 2010 se habían vendido más de 1.500 millones de pesos", equivalentes a más de 700.000 dólares en publicidad, reveló Pardo. "No es creíble que una organización como El Tiempo tenga que cerrar una revista que dio utilidades", añadió.

En El Tiempo mantiene influencia la familia Santos, estrechamente ligada al gobierno, pues el vicepresidente es Francisco Santos, y Juan Manuel Santos fue ministro de Defensa entre 2006 y 2009. "Lo que cobran y lo que cierran son las investigaciones de Cambio sobre personajes cercanos al gobierno", escribió el columnista Héctor Abad. La explicación está avalada por expresiones como la del ex ministro Santos, para quien la revista era "una idiota útil de las FARC", en referencia a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

Otro personaje cercano a Uribe, el ex asesor presidencial José Obdulio Gaviria, llamó al director de Cambio "jefe de la bigornia", un rebuscado vocablo que equivale a facineroso. Con todas estas razones se puso en marcha una "operación silencio", que tuvo dos etapas. La primera, el miércoles 3 de febrero a mediodía, cuando dos de los ejecutivos bajo órdenes del Grupo Planeta, Luis Fernando Santos y Guillermo Villaveces, citaron en sus oficinas a Pardo y a Samper para notificarles la decisión de convertir la revista semanal de información periodística en una revista mensual de entretenimiento.

El fin de Cambio, y de sus cargos, se produciría cuando, publicados los tres últimos números, renovarían el personal y la orientación y aparecería la nueva revista mensual. Pardo y Samper comenzaron a trabajar en el nuevo número, en el que se daría cuenta a los lectores de las razones de la suspensión de la revista semanal y del impacto de ese hecho sobre el periodismo nacional. Pero esas tareas se frenaron abruptamente el lunes 8, cuando una nueva decisión de la junta cesó en sus funciones a los dos directivos.

Esta decisión reafirmó a quienes ven en el cierre el cobro de cuentas por las denuncias de los "falsos positivos", asesinatos de jóvenes civiles perpetrados por militares para hacerlos pasar como bajas de la guerrilla en combate, los espionajes ilegales del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) contra opositores, activistas y periodistas, y el escándalo del Agro Ingreso Seguro, según la enumeración del columnista Alfredo Molano. "El periodismo que investiga, que hace preguntas y no se somete, es una amenaza para el estado de opinión que nos quieren imponer", anotó la columnista María Jimena Duzán.

También despertó rechazo el criterio editorial expuesto por el dueño del Grupo Planeta, José Manuel Lara: "Hoy, el editor es aquel que va a preguntarle a la gente qué quiere leer, y después busca al especialista serio que lo haga", sentenció. No coincide ese criterio con el de Pardo, que habla de "la responsabilidad social que implica el periodismo para la democracia y el fortalecimiento del debate público". Además, se comprobó la imposibilidad de coexistencia entre el periodismo y los negocios. "Había demasiados negocios de por medio", concluyó Abad al recoger la versión repetida sobre las aspiraciones de Planeta de obtener la adjudicación de un tercer canal de televisión, que está por decidir el Estado.

La desaparición de Cambio es lamentable "cuando el país necesita más y no menos foros de discusión y cuando precisa de medios de comunicación libres", opinó el columnista Santiago Montenegro. Desde el punto de vista de los periodistas, es un signo premonitorio del creciente poder empresario en los medios de comunicación, y de una información que se hará bajo sus reglas de juego.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Periodistas españoles piden a la agencia marroquí MAP que respete la verdad

Lunes 08 de Febrero de 2010 23:10

Noticia aparecida en: www.p-es.org

PES.- Periodistas españoles que asistieron el pasado sábado a un encuentro de profesionales de la comunicación de España y Marruecos celebrado en Rabat han hecho pública su discrepancia con la versión de las conclusiones ofrecida por la agencia oficial marroquí MAP, porque tergiversa la posición española y oculta la solidaridad con los periodistas encarcelados en ese país.

Según una información de Pedro Canales (El Imparcial) a la que ha tenido acceso PES, la MAP ha falseado la posición defendida por los representantes de los medios de comunicación españoles en el encuentro bilateral de Rabat entre los profesionales de la información, atribuyendo al colectivo de periodistas españoles presentes una posición opuesta a la defendida en todas las intervenciones.

Según escribe la MAP en un artículo fechado el sábado 6 de febrero, “los periodistas españoles han saludado el clima de apertura que reina en Marruecos, así como los grandes avances realizados por el Reino en materia de democracia”, y “nada más lejos de la realidad”, señala Canales.

En las intervenciones de varios de los españoles presentes en el encuentro se puso el acento en la necesidad incuestionable de la defensa de las libertades democráticas, de la libertad de expresión y de información, y en consecuencia se condenó como inaceptable el cierre del periódico marroquí Le Journal que ha obligado a un nuevo exilio a su editorialista Bubker Jamai, así como las condenas a penas de cárcel pronunciadas durante estos meses contra siete periodistas: el editorialista Taufik Buachrin y el caricaturista Jalid Gueddar del periódico Ajbar al Yum, el director de Al Michaal, Driss Chahtan, y los periodistas del mismo semanario, Rachid Mahamid y Mustafá Hayran, y el director del diario Al Yarida al Ula, Ali Anuzla, y un periodista de esta publicación, Buchra Eddu.

La posición manifestada por los periodistas españoles fue aceptada por sus homólogos marroquíes presentes en el encuentro y, tal como afirmó el organizador de la reunión Abdesslam Butayeb, que dirige el Centro para la Memoria y el Porvenir (CMCA), coorganizador del encuentro junto a la Asociación Alqántara, “quedará de manifiesto en el documento final de la reunión, que será sometido a los gobiernos de España y de Marruecos”.

La única divergencia manifestada al respecto entre profesionales españoles y marroquíes fue sobre la oportunidad de emitir en estos momentos un comunicado específico del encuentro bilateral acerca de la clausura administrativa del semanario Le Journal. Los periodistas marroquíes propusieron incluirla en el contexto general de lucha por las libertades democráticas. “La situación de represión extrema vivida en el año 2009 por el colectivo de prensa marroquí, con multas, cierres y penas de cárcel para los periodistas, nos obliga a ser firmes en cuestiones de principios y dúctiles en su aplicación”, confesaron a El Imparcial varios de los periodistas marroquíes presentes.

El falseamiento por parte de la MAP del espíritu y la letra vividos en la reunión de Rabat, es visto como un intento de amedrentar a los profesionales marroquíes y de fijarles los “límites” de lo que pueden o no decir, y de a quien pueden o no invitar.

Varios de los periodistas españoles presentes han dirigido una carta a los organizadores del encuentro en la que manifiestan que “los puentes entre nosotros sólo pueden construirse sobre el respeto, la crítica y la honestidad. La versión de la MAP no hace sino crear la desconfianza”, y piden a los mismos restablecer la verdad de lo sucedido.

La iniciativa del CMCA y de la Asociación Alqantara, saludada por todos los presentes en el encuentro, se inscribe en un intento de hacer llegar a los gobiernos de los dos países la opinión de los periodistas, los académicos y de los militantes de partidos políticos sobre el estado de las relaciones bilaterales y proporcionar una visión de futuro desde la sociedad civil, explica Pedro Canales.

Nuevo número de Cambio 16

Nuevo número de la revista decana de información general, política y cultural de España donde se incluye el artículo "Etelvina se nos fue de fiesta" que se puede leer en una entrada anterior en este blog.

martes, 9 de febrero de 2010

Medios para la Paz denuncia comportamiento del Grupo Planeta en Colombia


8 de febrero de 2010

Momentos antes del envío de este comunicado, Medios para la Paz en conversación con periodistas de la revista Cambio, se enteró de la decisión tomada por los dueños de impedir la publicación de la última edición semanal. A pesar de haber trabajado en su contenido, los periodistas fueron informados hoy de esta decisión, la cual agrava aún más la situación y pone en evidencia de manera clara el ataque a la libertad de expresión con el cual resultan afectados no sólo los colegas vinculados a este medio de comunicación, sino toda la población, a quien se le niega el derecho a acceder a información plural, a diversos puntos de vista y a un seguimiento a hechos relevantes dentro de la situación del país.

Impedir la publicación de esta última edición es un golpe aún más fuerte que la decisión de cambiar el enfoque temático de la revista. La corporación Medios para la Paz reitera su preocupación por estos hechos y anuncia que estará atenta a lo que ocurra con este caso, que una vez más pone sobre la mesa el riesgo que corre la sociedad frente al unanimismo al que se le quiere someter, a través del cierre de espacios de análisis e investigación periodísticos. Difícilmente estos espacios serán recuperados y es necesario reflexionar sobre el efecto que estas decisiones tienen a corto y largo plazo en los derechos a informar y a estar bien informados.

Medios para la Paz expresa su preocupación por el cambio de enfoque temático de la revista Cambio

La Corporación Medios para la Paz lamenta y rechaza los hechos de forma y fondo sucedidos alrededor del nuevo enfoque temático de la revista Cambio, si se tiene en cuenta el recorte o la casi inexistencia de medios de comunicación en Colombia dedicados a la investigación y a la denuncia. Su ausencia anticipa y confirma el mapa de sociedades condenadas a la autocensura y llama la atención sobre la necesidad de fortalecer la libertad de expresión como base de las sociedades democráticas, y la prensa libre y plural como sustento de un Estado de Derecho.

Duele reconocer la inexistencia de medios de comunicación con espacios para voces críticas que, no hay duda, son indispensables en cualquier sociedad, y más teniendo en cuenta que Colombia es un país con un número diverso de publicaciones dedicadas a las variedades, y con un número reducido, muy reducido, de publicaciones periodísticas dedicadas a la investigación. Creemos que esta es una manera de impedir el fortalecimiento de la democracia en nuestro país.

Por ello, y con los problemas del país, una voz como la de la Revista Cambio es indispensable para que el derecho a la información pueda hacerse efectivo. Modificar el enfoque temático de esta revista es una pérdida que afecta a la población en general, porque reduce los espacios de investigación y la posibilidad de que la sociedad tenga acceso a una mejor información, por lo demás uno de sus derechos.

La Corporación Medios para la Paz, organización de periodistas que impulsa el ejercicio ético y responsable del periodismo, espera que se dé una reflexión cuidadosa y eficaz para que en lugar de cercenarse los medios investigativos, estos puedan nacer y fortalecerse dándole espacio a la pluralidad, a la inclusión y a un país que se dirija hacia la vida digna de sus ciudadanos. La Corporación también llama la atención sobre el efecto negativo que el cierre o redireccionamiento de medios genera en los periodistas de investigación respecto a su derecho al trabajo.

Medios para la Paz confía en que el Grupo Planeta reflexione sobre la medida adoptada y que fruto de esta reflexión brinde a los colombianos la posibilidad del ejercicio de la libertad de expresión y del derecho a recibir información plural, libre e independiente, y no su recorte, y con él el debilitamiento del Estado de Derecho.

CORPORACIÓN MEDIOS PARA LA PAZ

"Responder a la extorsión" por Juan Torres

Los financieros, los bancos y las agencias de rating que trabajan para ellos están extorsionando al gobierno de España. Lo están llevando al terreno que ellos quieren y al que les conviene: el de la improvisación, el de la renuncia a sus propuestas anteriores y a sus compromisos electorales, (...) el que lo llena de contradicciones y lo deja, no hay más que verlo, como un boxeador inexperto bamboleándose de un lado a otro de la lona.

Artículo de Juan Torres aparecido en:

www.nuevatribuna.es/noticia.asp?ref=28209

NUEVATRIBUNA.ES - 8.2.2010

Para Fundación Sistema


Los financieros, los bancos y las agencias de rating que trabajan para ellos provocaron una crisis gigantesca. Para poder ganar más dinero influyeron de mil modos sobre los gobiernos y consiguieron que éstos y los bancos centrales cambiaran las normas legales e hicieran la vista gorda ante la acumulación ingente de riesgo que soportaban para ampliar sin cesar sus beneficios. Impusieron un modo de producir y de repartir desequilibrado e irracional, alimentando una burbuja detrás de otra. Y terminaron por quebrar y descapitalizarse. Obligaron entonces a que los gobiernos intervinieran y pusieran a su disposición billones de euros. Gobiernos, como el español, que hasta entonces incluso habían tenido superávit presupuestarios tuvieron que endeudarse. Los financieros y los bancos, con el apoyo de las agencias de rating que trabajaban para ellos, suscribieron esa deuda en gran parte con el dinero que los propios gobiernos y bancos centrales les daban para salvarlos de la quiebra y para lograr que así refluyera el crédito, cuya carencia había provocado la paralización de la actividad económica, el cierre de miles de negocios y el desempleo. Pero a los financieros, a los bancos y a las agencias de rating que trabajan para ellos solo les importa recuperar sus inversiones al coste social que sea y con la mayor seguridad y rapidez posible, así que no utilizaron esos recursos para ello sino para ganar enseguida más dinero. Se dispusieron entonces a presionar a los gobiernos y a los bancos centrales para que estos actúen con el único fin de que sus inversiones en la deuda estén seguras y puedan recuperarlas lo más pronto posible sin tener que cargar con el coste de la crisis que ellos mismos habían provocado. Y como llevan haciendo todo esto desde hace mucho tiempo tienen ya el poder suficiente como para conseguir que esa sea, efectivamente, la secuencia de los hechos una vez y otra. Si el gobierno va por otro lado las presiones se desatan. Si hace lo que les conviene, la patronal o algún gran banquero le concederá algún momento de respiro. Ésta es la historia y parece que el presidente Rodríguez Zapatero lo ha podido comprobar directa y personalmente en su inoportuna visita a la Cumbre de Davos. Hablemos claro: los financieros, los bancos y las agencias de rating que trabajan para ellos están extorsionando al gobierno de España. Lo están llevando al terreno que ellos quieren y al que les conviene: el de la improvisación, el de la renuncia a sus propuestas anteriores y a sus compromisos electorales, al que lo separa de sus socios naturales y de su base electoral, el que lo llena de contradicciones y lo deja, no hay más que verlo, como un boxeador inexperto bamboleándose de un lado a otro de la lona.

Lo que buscan es derrotarlo fuera de las urnas haciéndole que quede a la deriva y que salten por los aires sus alianzas con los sindicatos y con el electorado para poder imponerle así políticas que saben que nunca podrían aplicarse si se tuvieran que decidir mediante una confrontación electoral democrática.

Los ciudadanos deben saber que los financieros, los bancos y la gran patronal, con la ayuda de los economistas liberales y de los organismos financieros que trabajan para ellos, no le están imponiendo al gobierno de España la salida a la crisis, como todos ellos dicen, sino la respuesta a la crisis que mantiene sus privilegios, que garantiza que puedan seguir teniendo cantidades ya inmorales de beneficio y que deja que las cosas sigan como siempre han estado. Pero esa es justamente la salida de la crisis que volvería a provocarla de nuevo.

Es sencillamente falso que para crear empleo, como dicen la patronal y los economistas liberales, haya que actuar solamente en los mercados de trabajo. Sin perjuicio de que haya que procurar que haya un marco adecuado de relaciones laborales (que no puede ser simplemente el que da todo el poder a los empleadores) lo que hay que procurar para ello es recuperar la demanda y los mercados de bienes y servicios. ¿De qué les va a servir a los empresarios que los salarios sean más bajos si luego no disponen de mercados con demanda efectiva suficiente donde puedan vender las mercancías que producen? ¿O es que quieren que España se limite a competir a la baja convertida en una economía barata al servicio del capital extranjero?

Por eso, reducir los derechos sociales, precarizar aún más el empleo, disminuir los salarios, renunciar al gasto público y social que se precisa para apoyar un modelo productivo que consolide a la economía española y a una fiscalidad más justa y que generase otro tipo de incentivos a los sujetos económicos, solo dará lugar a que los más ricos lo sean cada vez más y a que la economía española se consolide como una economía de segunda, desvertebrada, dependiente y simplemente especializada en proporcionar bienes y servicios de baja calidad. Pero así nunca se podrá conseguir que la economía española despegue y se modernice definitivamente, que disponga de un mercado interior más potente (algo que en realidad no le importa a los Adolfo Domínguez y compañía que tienen a su disposición mano de obra siempre más barata y mercados selectos en cualquier otra parte del mundo), que se reindustrialice, que genere empleo de calidad y renta suficientes para todos y que no tenga que dedicarse a actividades que destrozan nuestro medio natural e hipotecan el bienestar de las generaciones futuras. Esa no es una verdadera salida de la crisis.

La situación a la que ha llegado el gobierno es difícil, sobre todo, cuando se encuentra además con las restricciones que impone nuestra presencia en la Unión Europea. Ha renunciado a tener un proyecto económico propio al convertir al partido que lo sostiene en una claque en lugar de servirse de su organización como fuente de pensamiento y de propuestas alternativas. Y ha puesto el diseño y la ejecución de la política económica en manos de personas que explícitamente defienden y proponen las medidas que reclaman la patronal empresarial y bancaria. Así, y cediendo a la extorsión de los mercados, será muy difícil que cuente con el apoyo de los sindicatos y perderá lentamente el de todos los ciudadanos hasta el punto en que la situación puede llegar a ser insostenible.

El gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero necesita el apoyo de los ciudadanos que no queremos una España de resabios franquistas, incapaz de convivir plenamente con las libertades civiles y controlada por los mismos grupos oligárquicos de siempre. Pero no es lógico que reclame ese apoyo gratuitamente y mientras pone en marcha políticas que en realidad solo benefician a estos grupos.

En una situación tan delicada como la actual, sería necesario que los ciudadanos supieran quién ha provocado de verdad la crisis y por qué, quién ha puesto las bases para convertir a la economía española en un espacio productivo tan débil y vulnerable y por qué, y qué se logra de verdad con unas medidas políticas o con otras. Con la fuerza de su propio partido, de otros que sin duda podrían y deberían apoyarle en ese camino, de los sindicatos y del más directo de los propios ciudadanos, el Gobierno podría estar entonces en condiciones de proponer un equilibrio diferente a la sociedad española, un pacto de rentas frente a una situación excepcional, y tratar así de hacer frente de otra forma a las dificultades derivadas de la actual conformación y equilibrio de poderes en la Unión Europea, algo que nos está resultando muy desfavorable por su propia naturaleza y por nuestra falta de proyecto propio.

Hace unos meses escribía Nicolás Sartorius que lo que se necesita es "modificar la dirección de la historia de España en términos económicos" y que ello "exige un nuevo contrato y unas nuevas reglas. Un contrato donde se especifique lo que cada parte debe aportar -y no realidades frente a promesas- y nuevas reglas que impidan, en lo posible, que se repita dentro de un tiempo el mismo desastre, acrecentado". (EL PAÍS, 28 de octubre de 2009).

En un esfuerzo de ese tipo, que naturalmente ni sería fácil ni tampoco apoyado gratuitamente por nadie, el gobierno de Rodríguez Zapatero podría encontrar un nuevo y decisivo impulso. Si no lo hace, es fácil adivinar lo que va a ocurrir.

Juan Torres es catedrático de Economía de la Universidad de Sevilla. Articulista y autor de libros como "Toma el dinero y corre. La globalización neoliberal del dinero y las finanzas", "España va bien y el mundo tampoco" y "Desigualdad y crisis económica. El reparto de la tarta", acaba de publicar "La crisis financiera. Guía para entenderla y explicarla".

jueves, 4 de febrero de 2010

"Le Journal, el final triste de una revista valiente" por Embarek Lmrabet

Artículo publicado en el diario marroquí Ajbar al Yaum, en el que se narra la historia y el cierre del semanario crítico marroquí Le Journal.

Artículo traducido por Al Fanar Traductores en www.boletin.org

Termina una historia cuyo primer capítulo dio comienzo hace doce años en medio de un ambiente lleno de esperanza en el cambio y en pasar de una página negra a una página limpia o al menos no dominada por los daños del pasado de tan mal recuerdo. El pasado miércoles dos delegados judiciales se personaron en la sede del semanario Le Journal para cerrarlo tras quebrar la empresa que lo publica por sus deudas con la Seguridad Social y la administración tributaria que ascienden a cincuenta millones de dirhams. En un primer momento, Samir Bargach, director general del semanario, hizo entender a los delegados judiciales que las deudas de las que hablaban eran de la empresa Média Trust que quebró hace años, y no de la empresa Trimedia, cuyas propiedades habían venido a embargar. Los delegados judiciales, que se ausentaron durante un breve periodo de tiempo, volvieron diciendo haber recibido órdenes firmes de cerrar la empresa de forma definitiva.

Así cae el telón de forma triste y bochornosa sobre la historia de una tribuna que durante años ha dado un aliento particular al campo periodístico marroquí. No hay duda de que el motivo oculto tras el fin de Le Journal es político que pretende acallar la voz que grita aquello que muchos no quieren oír y cortar el dedo que señala valientemente muchas pústulas que la autoridad pretende ocultar, aunque lo que aparezca en la superficie es que las autoridades no se han movilizado contra el semanario por su labor periodística, como ha sucedido varias veces con anterioridad, sino por sus deudas.

Le Journal ha dado aliento propio a la escena de la prensa escrita en Marruecos y ha sido siempre motivo de debate entre quienes consideraban que el semanario era una tribuna libre y valiente y quienes sólo veían, y siguen viendo, un instrumento creado por un sector del Estado marroquí para golpear a otro sector.

Al poco tiempo de su creación el semanario logró ocupar un puesto destacado en Marruecos. Le Journal vio la luz en noviembre de 1997, pocas semanas después de las elecciones que dieron la victoria a la Unión Socialista de Fuerzas Populares. El semanario recibió con entusiasmo la llegada al poder de la izquierda con el gobierno de alternancia que formó Abderahmán Yusfi. En aquel periodo los responsables del semanario eran Ali Omar, Abu Bakr Yamai y Hasán Mansuri (director general de la empresa Primarius, encargada de amueblar las residencias reales, que saldría del capital de la empresa Média Trust, editora de la publicación, el 5 de mayo de 1998. Declaró en una entrevista a Aujourd'hui LeMaroc que abandonaba Le Journal porque se había salido de la línea acordada por en su fundación según declaró) y vivían una luna de miel con el por entonces príncipe heredero, Muley Mohamed. Las relaciones también eran buenas con Fuad Ali Himma, director del gabinete del príncipe, y con Hasán Aurid, amigo de estudios del príncipe que se convertiría con el tiempo en el portavoz de Palacio. Se dice incluso que el por aquel entonces príncipe no ocultaba su simpatía por el semanario, y que al mismísimo Hasán II le gustaba el nuevo aliento que Le Journal insuflaba al panorama mediático. De hecho propuso que se le proporcionara una imprenta porque el semanario en aquel momento se imprimía en Francia.

Las diferencias aparecieron entre ambas partes después de que Le Journal comenzara a tratar temas considerados entonces tabúes. En el año 2000 el semanario fue todavía más lejos al publicar una entrevista con Mohamed Abdelaziz, líder del Polisario, y las autoridades intervinieron para secuestrar el número. Ese mismo mes el semanario publicó una investigación sobre los abusos cometidos por el embajador de Marruecos en Washington entonces, Mohamed Benaisa, en la compra de una casa allí. Benaisa recurrió a la justicia que obligó a Le Journal al pago de una compensación de dos millones y medio de dirhams y emitió penas de cárcel sin cumplimiento contra Ali Emar, Abu Bakr Yamai. La sentencia favorable a Benaisa contra la empresa Média Trust por la que se confiscaban los bienes de la empresa provocó su bancarrota y la fundación de una nueva empresa, Trimedia. El semanario volvió a publicarse abordando temas interesantes a pesar del considerable descenso de los ingresos de publicidad.

El rotativo no sólo fue precursor a la hora de abordar temas candentes sino en sentencias que le condenaron al pago de multas increíbles. El 3 de diciembre de 2005 el semanario hizo duras críticas a un informe elaborado por el Centro Europeo de Estudios Estratégicos y de Seguridad con sede en Bruselas, lo que provocó una denuncia del director del centro y una sentencia a su favor contra Le Journal, que fue condenado a una compensación de quince millones de dirhams, una condena que abrió una nueva etapa en las indemnizaciones que determinan los tribunales marroquíes en casos de prensa.

En 2007, cuando se intensificó la presión sobre la publicación, Abu Bakr Yamai, decidió abandonar el país e instalarse en EEUU durante un tiempo en el que se produjo, según él, una mejora de la acogida de los anunciantes. Después de volver a escribir en el semanario el verano pasado, los ingresos de la publicación volvieron a descender.

Según nos ha manifestado Yamai, Mohamed Munir al Mayidi, director de la secretaría personal del rey Mohamed VI, se habría reunido con los grandes anunciantes para pedirles que no trataran con su semanario.

Aunque Le Journal ha desempeñado una actividad cualitativa a nivel profesional en el escenario de la prensa de Marruecos en lo últimos diez años, hay quienes consideran que el semanario no ha tenido éxito con la gestión, y a pesar del descenso de los ingresos por publicidad tras la ruptura con Himma y sus compañeros, los responsables de su gestión siguieron participando en muchos proyectos que cargaron de deudas a la empresa hasta el punto de no poder pagar sus impuestos. Abu Bakr Yamai ha dicho en conversación con nuestro medio que no pagaban los impuestos porque la prioridad eran los sueldos de los trabajadores y los gastos de imprenta algo para lo que los ingresos de la empresa apenas alcanzaban. Yamai también ha declarado haber estado dispuesto a vender Le Journal sin intención de ganar dinero con ello con el fin de garantizar un medio de vida a sus trabajadores. De hecho hubo un

acuerdo de principios con un empresario marroquí para adquirir el semanario a cambio de que Abu Bakr Yamai se mantuviera lejos de la publicación al menos un año aunque el comprador se retractó en el último momento.

lunes, 1 de febrero de 2010

“El que no soporta una crisis, todo el tiempo estará en crisis”

No es una frase de actualidad, es un proverbio mauritano transmitido de forma oral, quizás desde tiempos de los bafours (Siglo II dC).

Edgar Morin manifiesta “Europa esta sonámbula”, tiene razón. Sólo es preciso viajar a África o América Latina para percibir que la vitalidad que se respira en estos continentes no se percibe por el nuestro. Viajamos en low cost, compramos a escondidas en el Carrefour o el Mecardona, para simular una vida que refleja un bienestar inexistente.

Falta renovación en nuestro pensamiento mediatizado por las lógicas del poder, la economía y las industrias culturales. Se quiere ahogar el conocimiento mediante leyes que intentan mantener privilegios que poco tienen que ver con los tiempos actuales. Seguimos empeñados en defender la cultura de almacén (RAM) cuando la lógica está imponiendo la circulación del conocimiento (RED).

La política real se está haciendo al margen de la política oficial. Ésta se ha privatizado tanto que sólo parecen tener acceso a ella sus profesionales. En paralelo la ciudadanía se está dotando de nuevos mecanismos de participación e intervención. La negación de la política avanza igual que el trabajo en red cuyos actores sólo escuchan a los que emprenden actuaciones similares. Las organizaciones en muchas ocasiones son el mayor lastre para organizarse. La deserción es evidente. Las fuerzas progresistas tienen la mayor responsabilidad al haber aniquilado valores que sustentaron la esperanza para creer en un mundo mejor.

América Latina y África abren puertas a la esperanza. El brío de trabajar de forma diferente, diversa y vital. Compromiso y diversión en un esfuerzo común que modifique injustas realidades. Algo tan poco visible en nuestra sociedad que hace que nuestras vidas tengan como único objetivo la acumulación de bienes sin lógica y sentido.

Llevamos muchos años en crisis. Ahora que parece afectar a unos pocos poderosos que verán menguar una pequeña parte de sus millonarios beneficios, quieren trasladarnos los problemas que ellos solitos han creado, dando recetas cuando sabemos que sus consejos y prácticas son fruto del embuste, la tergiversación y la mentira.

En la cultura seguimos anclados en viejos anacronismos. Los que intervenimos en y desde ella tenemos que ser los primeros en apoyar las sociedades del conocimiento, la diversidad cultural, el diálogo intercultural, la ética, el desarrollo sostenible, la igualdad de género. Poco de eso hacemos. Nos dejamos seducir por debates que son propios de una industria que poco tiene que ver con la cultura. Todas las industrias intentan conseguir los mayores beneficios con el mínimo desembolso, las culturales también. No debemos ser cómplices de los que reducen todo al beneficio, expoliando y/o saqueando patrimonios culturales ajenos, uniformando el conocimiento y el ocio, promoviendo la desaparición de culturas minoritarias y autóctonas, realizando actividades y eventos donde muestran una diversidad ficticia, o estimulando la precariedad de objetivos y trabajos.

En las crisis todos juegan un papel. Deberíamos también saber cuál es el nuestro y actuar.